Twin Peaks: The Return – Parte 5 (Case Files – David Lynch, Showtime, 2017)

tp17501Aunque Twin Peaks haya llegado a su quinta hora, puede decirse que todavía se encuentra en el primer acto de esa “película por partes” de 18 horas que clama David Lynch que es realmente esta tercera temporada. Todavía las piezas se están situando en el tablero, los personajes nuevos se van presentando a modo de incesante goteo y del mismo modo vamos recuperando a las viejas caras: la aparición de cada una de ellas es un hormigueo en el estómago del twinpeaker más irredento. Las tramas siguen siendo un misterio insondable sobre del que, de momento, solo se puede teorizar: ese misterio es aún más obsesivo que el ¿Quién mató a Laura Palmer? ya que de momento ni siquiera hay una pregunta clara a la que aferrarse. Como atraídas por un imán, las intrigas -dispersas, pero ninguna principal- situadas en Dakota del Sur, Buenos Aires o Las Vegas parece que van girando y miran, aunque sea de reojo, hacia Twin Peaks…

Del mismo modo que en la primera entrega, más que una reseña “per se” esto será una recolección de apuntes, ideas y teorías sobre lo visto en el episodio. Lo prefiero, dado que para reviews más generales se puede acudir a muchas otras páginas… pero siempre advirtiendo que no sigan leyendo bajo ningún concepto si aún no lo han visto.

Ayudante Chad Broxford, o Cliff Howard redivivo – ¿Recuerdan al ayudante del Sheriff de Deer Meadow, el insoportable Cliff Howard (Rick Aiello, hijo de Danny Aiello) al que conocimos en la película Twin Peaks, Fuego camina conmigo?  Formaba parte de esa versión siniestra de Twin Peaks que era aquella localidad donde apareció muerta Teresa Banks y el agente Howard, con su grosería y su humor de mal gusto con el que se dirigía a los agentes Desmond y Stanley parecía el “reverso tenebroso” de los amables Andy y Hawk. Pero además de ser un imbécil de tomo y lomo (se ganaba a pulso que el agente del FBI encarnado por Chris Isaak le retorciera la nariz) era un poli corrupto que estaba relacionado con el tráfico de drogas, como se nos revelaba más avanzado el filme cuando fingía venderles a Bobby y Laura el falso paquete de cocaína para realmente intentar matarlos -y terminar con sus sesos estucando el suelo-. Uno de los nuevos personajes presentados estas últimas dos horas parece, en actitud, comportamiento, diálogos y gestos una fotocopia de aquel: el ayudante Chad Broxford (John Pirruccello) hasta apoya sus manos en su cinturón en plan chulesco cuando se burla de Andy  y de Lady Leño -idéntico a Howard cuando se mofaba de Desmond y le ofrecía “café de hace dos días”-en su presentación en el cuarto capítulo; en el quinto hemos descubierto que también parece estar relacionado con el tráfico de drogas de la localidad dada su conexión con el furioso Richard Horne (Eamon Farren). Aparentemente no hay que darle más vueltas, más allá de ser un “eco del pasado” que se repite en el presente o de tratar de mostrar que aquella oscuridad que asolaba Deer Meadow está empezando a instalarse en Twin Peaks. Pero, dado lo extraño que resulta en La historia secreta de Twin Peaks leer que el Parque de Caravanas La Trucha Gorda estaba situado en la localidad norteña y que Carl Rodd (Harry Dean Stanton) era realmente de allí (y un “abducido” de joven, al igual que Margaret), como si ambos pueblos fueran uno solo… quizá la primera parte de la película deba ser sometida a reinterpretación dentro de muy poco… Recuerden una de las frases ¿proféticas? de Phillip Jeffries (David Bowie): vivíamos dentro de un sueño…

tp17502Esto no es el Hotel Palm Deluxe – Nada más leer en pantalla Buenos Aires lo primero que me vino a la cabeza es el susodicho Phillip Jeffries, que en The Missing Pieces lo vimos en el Hotel Palm (¿Palmer?) Deluxe antes de “transportarse” a Philadelphia donde pareció haber quedado afectado por el viaje a través del tiempo y el espacio. No exactamente igual que Cooper/Dougie, pero sí soltando frases inconexas y caminando al igual que éste arrastrando los pies, (tal vez debido al chute de electricidad que les pasa por el cerebro antes de “viajar” por los conductos)… y reconociendo y señalando a Dale en plan advertencia. Pero esa caja que se miniaturiza al recibir una señal parece ocurrir en un lóbrego sótano y no en el glamuroso hotel donde los mariachis tocaban tangos… Las pistas que nos ha dado la nueva serie hasta ahora son que Phillip, un agente del FBI desaparecido presuntamente investigando uno de los casos Rosa Azul de Gordon (como Desmond y Cooper más adelante), aunque fuera visto en 1988-1989 en la película (88 en la versión estrenada, 89 en las piezas perdidas) más adelante trabajaría codo a codo con Míster C, el Cooper oscuro. Lanzándome a la piscina, me atrevo a teorizar con que Phillip fue igualmente desdoblado, y el que vimos en el film es el “bueno”, mientras que nos quedaría por conocer al “oscuro”, que si además es el receptor de los mensajes que le envía Lorraine (Tammie Bird), la mujer de los moratones, parecería estar conspirando para acabar con la vida de Dougie. Apuesto -fantaseo- con que veremos a Phillip entrar en ese ascensor que le llevará a viajar por el tiempo y conoceremos su paradoja temporal desde su punto de vista. La pérdida de David Bowie fue un duro golpe y su presencia es irreemplazable, pero de cumplirse los rumores, se me ocurren muy pocos intérpretes para sustituirle de la categoría y el talento de Tim Roth. De momento, no quiero hablar de Judy, quiero dejarla al margen de esto.

tp17503La serie anti-spoiler – En los mensajes por whatsapp que compartí con Juanma Morón (Crazy Friday Magazine)  tras terminar el visionado de las primeras horas me la definió a la perfección como la serie anti-spoiler: absolutamente atinado, el tercero en concreto probablemente fue el más difícil de resumir o destripar de la historia de la televisión y desde entonces el resto no le ha ido a la zaga. El colmo ha sido el asunto de las palas doradas: desde que vimos al Dr. Jacoby (Russ Tamblyn) pintándolas con spray todo el mundo tuvo su teoría, diferente a la anterior, pero el resultado era prácticamente imposible de adivinar (aunque, ¡ojo!, hubo quién la adivinó en grupos de facebook como Twin Peaks España). Personalmente llegué a creer que las cuatro palas doradas formaban parte de algún ritual antiquísimo del cual el buen doctor tenía conocimiento y las reservaba para enterrar a Margaret con honores cuando le llegara la hora: muy cogido por los pelos, sí, pero que las iba a usar para hacer una película promocional conspiranoica avisando sobre la manipulación alimentaria, los efectos secundarios que produce y finalmente reconducir su vídeo a… la venta de las propias palas… lo dicho, ¿Cómo se puede hacer un spoiler de esto? La escena fue francamente maravillosa y uno de los highlights del episodio, un momento de costumbrismo totalmente bananas pero muy emotivo que retrae a ese Twin Peaks que ha quedado muy instaurado en la memoria colectiva, y que sin embargo no lo fue tanto. Por una razón u otra su modelo de costumbrismo siempre estuvo muy arraigado al culebrón que se llevaba por entonces, y una escena como ésta en realidad parece más propia de Doctor en Alaska, la serie que por longevidad y estructura pudo llevar ese estilo más lejos. Adoraría otros momentos como este en esta versión 2017 y espero que haya más. Magnífico ese breve reencuentro con una Nadine (Wendy Robie) que contempla con admiración no sé si a Jacoby o a esas palas maravillosas que son capaces de sacarle a uno del barro. Espero que no las necesite, pero mucho me temo que así será.

tp17504FBI contra el imperio del crimen – La situación con Dougie… todo un tema. Cuando tiempo atrás leía a Kyle MacLachlan en las entrevistas decir que la nueva serie nos iba a llevar “mas allá de la zona de confort” me imaginaba algo con mucho sexo o con mucha violencia, pero el universo de Twin Peaks se revela siempre como impredecible y aquello que está poniendo al límite la paciencia de los espectadores está siendo la reconversión de Dale en Dougie, un ser que ha vuelto a nacer, y que está encontrándose a si mismo, viviendo una suerte de comedia tierna pero absurda dentro de la serie. En palabras del propio David Lynch, esto es acerca de llegar al mundo en la forma de una nueva vida, aprendiendo aquello que le gusta y lo que no, y haciéndolo de la mejor manera para encontrar su camino. El Cooper bueno pues es eso… bueno, se emociona ante la inocencia de un niño y es capaz de “ver” la mentira en el rostro de los demás -de igual modo que el Cooper malo puede ver lo oscuro en el alcaide de la prisión, o como Leland/Bob era capaz de ver “lo ocurrido en Pittsburgh” en Cooper cuando este le interrogaba en la serie original poco antes de su suicidio-. Ya sea porque al ser medio, es medio cerebro, ya sea debido a que la electricidad del canal que atravesó le dejó el coco como si le hubieran dado una buena ración de electroshocks o únicamente porque su mente está desorientada debido a la distorsión temporal que ha vivido y está volviendo a sentir la experiencia de “ser” en carne y hueso (dudo que le hiciera falta ir al baño en La Habitación Roja), el buen Dale está aún en proceso de redescubrirse. Personalmente la historia me choca pero aunque de entrada me provoca sentimientos encontrados, me convence siempre en los revisionados. Me provocó especial lástima esa imagen final que culmina con Cooper ante la estatua frente al Casino Silver Mustang, admirando los zapatos de la figura. El zapato derecho en concreto, del mismo modo que en el tercer capítulo tenía un agujero en el calcetín derecho, quizá síntoma del lado de su cabeza dañado y que “añora”. Esa figura ha despertado multitud de comentarios en la red, algunos absolutamente locos (como esa conversación en Reddit donde algunos seguidores claman convencidos que es ¡una estatua de David Bowie! sería bonito pero no lo veo de ninguna manera, la verdad) otros más certeros: estos indican que la figura viste como James Stewart en la película FBI contra el imperio del crimen (“The FBI Story”, Mervyn LeRoy, 1959), lo que tendría mucho sentido dado que en la Autobiografía del Agente Cooper de Scott Frost se nos decía que era la película preferida de Dale en la infancia -y desde luego Jimmy Stewart debió ser un referente importante, tanto en el agente como en el propio Lynch- y podría simbolizar esa melancolía por volver a ser ese agente que cierra archivos. Otros, como Cristian Ponce (Tangram Producciones, creadores de la magnífica webserie La frecuencia Kirlian) me comentan que creen que realmente la figura le recuerda al sheriff Harry S. Truman, la mejor amistad que cultivó en su “último mes de vida”… en términos comunes al menos.

tp17505I Love How You Love Me – Becky Burnett (Amanda Seyfried) aparece en dos -excelentes, en especial la segunda- escenas y es más que suficiente para que ya tenga una diana sobre ella. Nos la han mostrado al menos de entrada como la combinación perfecta entre Laura Palmer y su madre Shelly Johnson, y respecto a este personaje, del que siempre uno puede pensar que acabó bien la serie original a pesar de haber estado al borde de la muerte en un par de ocasiones gracias al tarado de su marido Leo Johnson, no hay que olvidar la extraña fijación que tenía David Lynch en situarla como en una versión afortunada de Teresa Banks. La actriz que interpretó a ésta en la película, Pamela Gidley, fue la opción principal para dar vida a la camarera de la Doble R en la serie y no pudo aceptar por otros compromisos y cuando Lynch rodó la película se empeñó de un modo fuera de lo normal en que interpretara a la primera (que sepamos) víctima de Leland, algo que hasta sorprendió a la propia actriz según una entrevista que concedió años atrás a Wrapped In Plastic donde decía que el director de Montana se comprometió a pagar los gastos del seguro para que abandonara el rodaje en el que estaba implicada para participar en la película. En el mundo de Deer Meadow, Teresa era una suerte de doble oscuro de Shelly, como Irene lo era de Norma o el Sheriff Cable de Harry, pero corrió peor suerte…

tp17506Becky parece haber escogido el horroroso gusto de su progenitora y de su “abuela adoptiva” Norma (Peggy Lipton, por fin en escena) y se ha casado con un personaje que nos es presentado como un inútil que obliga a su esposa a pedir dinero a su madre para tirar adelante, es incapaz de encontrar trabajo -hasta Mike Nelson (Gary Hershberger) lo da por imposible, y no es que él de joven fuera un dechado de virtudes en sus años mozos- y además consume unas cantidades insanas de droga. Pero solo hemos conocido una cara de Steve Burnett (interpretado por Caleb Laundry Jones, prometedor actor visto en X-Men: Primera generación, Byzantium o en la reciente Déjame salir), esto es Twin Peaks y la dualidad de los seres humanos es marca de la casa: veamos que más tiene que ofrecer. El momento en el coche de la pareja, reminiscente del piloto cuando Bobby llevaba a Shelly a casa desde la Doble R y se topaban con el camión de Leo, incluye cierta candidez en el interior de la perversión: Steve le suelta un diálogo de contenido sexual y rebozado en droga que haría tirarse de los pelos al peor de los poetas y sin embargo hay cierta inocencia -estúpida, pero inocencia al fin y al cabo- en ambos personajes y en su tóxico romance. También evoca el encuentro nocturno de Bobby y Shelly en el segundo episodio de la segunda temporada cuando planeaban en su coche el engaño del seguro de Leo: la emisora de radio de Twin Peaks sigue anclada en los 50 y 60, y el tema de las Paris Sisters define a la perfección el mundo interior de Becky. Ya no se trata de descubrir quién la mató… sino de evitar que la historia se repita. ¿No les parece?

El fuego camina con los Horne – La relación de la familia Horne con el fuego se remonta tiempo atrás, a los primeros tiempos de la localidad. Ya en la primera mitología de la serie se nos indicaba, Twin Peaks Access Guide mediante, que cuando llegaron a Twin Peaks y empezaron a hacerse con el poder sus rivales tenían cierta tendencia a sufrir incendios accidentales. Puede que la Access sea el menos canónico de los libros de la serie (aunque se le notaba un valioso empeño por capturar esos aspectos mitológicos presentados en el arco final de la segunda temporada, lástima que ya fuera demasiado tarde), pero este aspecto de la historia de la localidad se ha respetado -y potenciado- en la segunda mitología iniciada con La historia secreta de Twin Peaksy durante la primera temporada ya vimos como Ben tenía esa manera tan “familiar” de poner humo y cenizas sobre su problemilla con Catherine y la Serrería Packard. Ben es uno de los mejores personajes de la serie, uno de sus grandes villanos y uno de los ejemplos más representativos de esa dualidad que posee a los habitantes de la localidad. Logra dar sensación de ser menos cruel que la propia Catherine aunque ella no ordena asesinar a nadie, y su camino parece guiado por las sombras muy a su pesar: cuando intente reconducir su vida hacia la luz seguirá causando daño a su alrededor aunque sea sin pretenderlo, ya sea organizando pases de modelos para salvar a las comadrejas que terminan en cómico desastre (pero desastre, al fin y al cabo), ya sea intentando reconquistar al amor de su juventud y causando un verdadero drama en su familia y en los Hayward. Para especular hasta el infinito quedan por resolver asuntos como los motivos por los cuales Lynch quería dos actores con un físico semejante y parecido porte para interpretar a Leland y a Ben (que a su vez comparten bajas pasiones y prístina fachada), o si en la decisión de filmar el asesinato de Maddie Ferguson con Richard Beymer además de con Frank Silva y Ray Wise había algún otro motivo oculto en la perversa mente del genio de Montana más allá del esquivar las filtraciones…

tp17507Y entonces he aquí que en el quinto episodio se presenta en un alarde de rabia y furia el anteriormente mencionado Richard Horne, que lleva la palabra amenaza escrita en la frente, tiene nulo respeto por la ley, trafica con drogas y se comporta con la pobre chica que intenta entablar conversación con él -de nombre Charlotte (Grace Victoria Cox)- como un animal. (Un nimio detalle sin importancia, la manera forzada de agarrarla por el cuello es exactamente igual a como Jonathan Kumagi lo hacía con Josie). Sabemos que es Horne por los créditos finales y las especulaciones sobre su parentesco se han disparado. El físico es indudablemente parecido al de Jerry (David Patrick Kelly) en su juventud, y el hermano pequeño de Ben nunca tuvo al contrario de su hermano ningún interés en poner calma a sus deseos, como quedó dibujado en su pronta aparición en el primer episodio. No se puede descartar en cualquier caso que el personaje interpretado por Richard Beymer tuviera un hijo más con su esposa o alguna recaída en sus infidelidades, y no olvidemos que Donna descubría en los episodios finales que Horne debería ser su verdadero apellido. Pero la opción con más empuje es que Audrey es su madre, y que por algún motivo conserva su apellido. ¿Engendró a su hijo en la avioneta de John Wheeler (Billy Zane) antes de que este marchara rumbo a Brasil? La idea de la tercera temporada planeada en los 90 es que Audrey se quedara embarazada, y en el proyecto inicial de Mulholland Drive, cuando lo iba a protagonizar el personaje interpretado por Sherilyn Fenn, también planteaba el reencuentro de ambos. Pero esa actitud de Richard… ¿no les recuerda a una versión encarnada de Bob? En una sola escena dan cabida a algunas de sus “mayores aficiones”, una música desenfrenada, sexo amenazante, drogas, humo, desafío… ¿No cabe la posibilidad de que el Cooper oscuro, en los días posteriores a salir de la Logia Negra y antes de desaparecer por un periodo de 25 años, engañara o incluso forzara a Audrey y el tal Richard sea el resultado de tal unión? En cualquier caso, es digno de mención como estos nuevos roles, como este o Becky están siendo presentados. La “película de 18 horas” tiene tal cantidad de personajes que han logrado sintetizar la información esencial de cada uno de ellos en escenas muy breves, pero con multitud de detalles y referencias aquí y allá para poder agarrarse y jugar y jugar a especular… Un momento. ¿Richard? ¿Richard y Linda?

Bonus track: El circuito de la jaula – Estos últimos días ha circulado un vídeo por internet (le debo un agradecimiento a Javier IG por hacérmelo llegar a través de facebook) que sincroniza el viaje interdimensional de Cooper una vez es lanzado a la “inexistencia” por el Árbol (antiguo brazo) al final de la segunda parte, con la “visita” que reciben Sam y Tracey frente a la caja de cristal y que termina convirtiéndoles en rodajas. No es realmente un dato nuevo, pero parece confirmar que diferentes planos están sucediendo al mismo tiempo. Por teorizar: Cooper sigue un circuito que le lleva del mecanismo 3 hasta el enchufe de Dougie. Ese “cerbero” que acuchilla -tal y como le advierte Naido- parecía que tenia el trabajo de seguirlo y evitar que saliera de la “inexistencia”. El sexo de los dos chavales le distrae (lo que sería una invocación en nuestros términos) y le despistan de seguir el circuito de Coop. Si la caja pretendía “absorber” a Cooper o a otra cosa… ahí ya no me mojo. 

Toca esperar todavía unos pocos días y ver si finalmente pasamos del “inicio” al “nudo” en breve. La espera se hace eterna y la ración de un episodio por semana parece un breve sorbo en mitad del desierto, no queda más remedio que tener paciencia. Respecto al artículo que acaban de leer, cualquier comentario o feedback será bienvenido aquí o en nuestra página de facebook, y recuerden que pueden seguir matando el mono visitando los grupos de fb del mencionado Twin Peaks España, La Logia Blanca, The Bookhouse Boys o en el foro de la página Universo David Lynch.

Javier J. Valencia

Más “Twin Peaks” en El pájaro burlón:
Twin Peaks: The Return – Partes 1 a 4 (My log has a message for you / The stars turn and a time presents itself / Call for help / …brings back some memories – David Lynch, Showtime, 2017)
La historia secreta de Twin Peaks (The Secret History of Twin Peaks, Mark Frost, Planeta, 2016) (Javier J. Valencia)
Rememorando a Laura Palmer (Especial Twin Peaks, 1ª parte): Todo aquello en que creímos (Javier J. Valencia)
Rememorando a Laura Palmer (Especial Twin Peaks, 2ª parte): Cinco perspectivas (I) (Gerard Casau, Iván Fanlo)
Rememorando a Laura Palmer (Especial Twin Peaks, 2ª parte): Cinco perspectivas (II)(José “Abetos Douglas” Martínez, Sergio Gaviño, Óscar Sueiro)
Rememorando a Laura Palmer (Especial Twin Peaks, 3ª parte): Twin Peaks, Fuego camina conmigo (Twin Peaks: Fire Walk With Me, David Lynch, 1992) (Javier J. Valencia)
El pájaro burlón podcast # 11- Twin Peaks en España
Twin Peaks. Fuego, camina conmigo (Carmen Viñolo, Quarentena Ediciones, 2014))(Javier J. Valencia)
Mark Frost: La cara oculta de “Twin Peaks”
Twin Peaks: El misterio completo en Blu-ray (I) (Twin Peaks: The Entire Mystery and the Missing Pieces, 2014) (Javier J. Valencia)
Twin Peaks: El misterio completo en Blu-ray (II) (Twin Peaks: The Entire Mystery and the Missing Pieces, 2014) (Javier J. Valencia)
Twin Peaks: El misterio completo en Blu-ray (III) (Twin Peaks: The Entire Mystery and the Missing Pieces, 2014) (Javier J. Valencia)
Twin Peaks: El misterio completo en Blu-ray (IV) (Twin Peaks: The Entire Mystery and the Missing Pieces, 2014) (Javier J. Valencia)

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