Twin Peaks: The Return – Parte 15 (There’s some fear in letting go – David Lynch, Showtime, 2017)

La última entrega de Twin Peaks ha sido la más conmovedora hasta la fecha: en especial por la hermosa despedida de Margaret, la dama del leño, fusionada de tal manera con la actriz que le dio vida, Catherine E. Coulson, que el episodio ha estado dedicado al personaje, y no a la actriz, como ha venido siendo común en los In Memorian. Pero también por ese instante de felicidad entre Ed y Norma, que parece, salvo giro de último momento, que por fin podrán pasar juntos el resto de su vida sin esconderse. Tiene algo de valioso el poder disfrutar de un momento así tras un lapso de 25 años, como si Lynch y Frost aprovecharan todo ese salto de tiempo para hacerlo más significativo y convertir la distancia temporal en una ventaja emocional para el espectador.

Pero la hora también ha sido enigmática y aterradora, con la visita de Mr. C al Convenience Store conocido como The Dutchmandonde por fin se ha visto cara a cara (bueno, más o menos) con Phillip Jeffries, con el presunto suicidio de Steve (Caleb Laundry Jones) aparentemente víctima del poderoso bajón de las drogas que Red distribuye, y hemos visto de primera mano los efectos del poderoso puño de Freddie (Jake Wardle) envuelto en el guante verde que le otorgó el Bombero (AKA Gigante, o como mínimo de su familia). Y antes de empezar, como siempre, indicarles que el presente texto no es una reseña al uso, sino una recolección de apuntes, sensaciones, recuerdos y teorías “desechables” provocadas por la hora en cuestión.

¿Quién es Judy? – There’s some fear in letting go ha resuelto algunas cuestiones, pero hay preguntas insondables a día de hoy tanto como lo fueron 25 años atrás. Una de ellas es la identidad de la esquiva Judy, el personaje del que Phillip Jeffries (David Bowie) intentaba evitar hablar y mantener al margen en Twin Peaks, Fuego camina conmigo. En el texto que dediqué a la parte 7 (There’s a body all right) ya rememoré aquellas viejas notas que comentó en una vieja entrevista el guionista Bob Engels acerca de una primigenia versión del guión de la película que situaba a Judy en un apartamento encima del convenience store en Seattle con Jeffries y Windom Earle, y que convertían a la enigmática mujer de la que tan solo sabemos su nombre en la hermana (en ocasiones referida como gemela) de Josie, amén de ser la señorita que dejaba la nota al personaje de David Bowie en el hotel de Buenos Aires tal y como se veía en las Missing Pieces. También situaba que los agentes del FBI con tendencia a perderse lo hacían repitiendo una pauta, investigando un misterio con nombre de mujer (Jeffries/Judy, Desmond/Teresa, Cooper/Laura). Pero no hay que aferrarse a ciertas anotaciones hechas en el pasado que no fueron aprovechadas en su día: mientras pueden dar pistas sobre la dirección por la que podrían tomar Lynch y Frost, no tiene que ser tampoco indicativo de nada en concreto, y más teniendo en cuenta que el segundo no tomó partido en aquella versión del guión. Y cuando en La historia secreta de Twin Peaks desarrolló el pasado de la que fuera esposa de Andrew Packard no mencionaba ninguna hermana…

Después de muchas vicisitudes, C ha podido dar con Jeffries (ahora con la voz de Nathan Frizzel en sustitución de la de Bowie, al que ya le redobló en el flashback de la semana anterior), el cual, para sorpresa tanto del doppelgänger como de un servidor, no hace distinción ninguna entre un Cooper bueno y un Cooper malo. Como se preguntaba Margaret en la Log Lady Intro del episodio final… ¿O siempre hubo dos? El que fuera el agente original de los casos Rosa Azul le hace sabe que Cooper ya ha conocido a Judy. ¿Pero cuándo? ¿Cómo? Las primeras teorías que han circulado por la red convierten a Naido (Nae Yuuki) en Judy, y sus rasgos orientales podrían indicar algún parentesco con Josie, sí. Cooper habría coincidido con ella en la Habitación Púrpura en la tercera parte y Jeffries podría no hacer ninguna distinción entre Coopers e interpretar a uno y al otro como el mismo. One and the same. Es plausible. Y sin embargo hay algo que no me encaja ¿Por qué llamarla Naido de antemano? Carel Struycken era acreditado como ?????? antes de tener el nombre en los créditos de bombero, y si el hombre de la prisión (Jay Aaseng) resulta ser el escurridizo Billy, de momento no se nos ha indicado su nombre. Si Naido es Judy, ¿no hubiera sido más lógico referirse a ella como Girl with no eyes o algo así en lugar de darle un nombre tan concreto? Por otra parte, la chica de rasgos orientales que aparece al final del episodio, humillada por los moteros y chillando desesperadamente mientras en el escenario del Roadhouse actúan The Veils, es llamada Ruby (interpretada por Charlyne Yi) en los créditos finales. Curiosa semejanza entre nombres que incluye idénticas vocales. Judy/Ruby. ¿Tendría Josie alguna hija secreta?

En el penúltimo episodio de la serie original, cuando el Mayor Briggs era encontrado tras huir de la cabaña de Windom Earle y se recuperaba del chute de haloperidol que éste le había preparado, al llamarle Cooper por su nombre, desorientado, contestaba ¿Qué Garland? ¿Judy Garland? Quién sabe, podría ser algo que hoy podría reinterpretarse como una pista: tal vez el Mayor Briggs usó el nombre clave Judy para seguir en contacto con sus aliados una vez fingió su propia muerte y comenzó su trasvase inter-dimensional en pos de Dios-sabe-qué.

O quizá Judy es el segundo nombre de alguna protagonista de la cual no tenemos esa información. ¿Norma? ¿Audrey? ¿Diane? O se trata de un personaje nuevo, aunque solo quedan dos actrices por aparecer en la lista que dio Showtime del reparto, Mary Reber (que es la propietaria actual en la vida real de la casa que en la serie es el hogar de los Palmer, e imagino que su rol no tendrá excesiva importancia más allá de un cameo de agradecimiento) y Francesca Eastwood (esta ya actriz de cierto renombre… pero alguien tiene que interpretar a la aún invisible Linda y yo apostaría por esta opción…)

En la oscuridad de un futuro pasado – Twin Peaks ha vuelto a juguetear con su propia continuidad esta semana. Cuando C y Jeffries rememoran su encuentro en Philadelphia lo hacen indicando que aquello sucedió en 1989. En FWWM no sucedió en esa fecha, sino un año antes. Jeffries hacía su aparición en el despacho de Gordon, y tras desvanecerse, informaban que Chet Desmond había desaparecido en Deer Meadow investigando el asesinato de Teresa Banks. Cooper acudía después a la localidad , y tras interrogar a Carl Rodd (Harry Dean Stanton) y echar un vistazo al lugar donde estuvo aparcado el trailer de los Tremond en el parque de caravanas La Trucha Gorda donde el agente interpretado por Chris Isaak fue visto por última vez, reflexionaba frente al río Wind llegando a la conclusión de que las pistas del caso Rosa Azul desembocaban en un callejón sin salida. Después, fundido en negro, “1 año después” en pantalla, tema principal de la serie et vóila, daba inicio el segmento dedicado a los siete últimos días de Laura Palmer, que suele establecerse canónicamente en 1989. Bien podría ser que hayan movido los sucesos de la serie a 1990, al fin y al cabo fue la fecha de emisión de la primera temporada y (en uno de los errores clásicos en la continuidad) El diario secreto de Laura Palmer de Jennifer Lynch ya lo ubicó en esa fecha…

Pero el motivo que creo tiene más peso ha sido el de canonizar las missing piecesY esto genera una incongruencia. En el guión original de la película, la escena de Jeffries sucedía efectivamente en el 89, tal y como nos dicen ahora, y estaba ubicada siete días antes de la muerte de Laura. Pero en la mesa de montaje se movió a 1988, para incluir a Cooper en la investigación de Teresa Banks y, sospecho, para hacer más intrigante que un agente desaparecido tiempo atrás aparezca para entregar un mensaje mientras paralelamente otro está desapareciendo. Cuando dos hechos aparentemente no relacionados ocurren simultáneamente se debe prestar una gran atención. Al incluir las missing pieces en el canon, la versión extendida de la aparición de Jeffries no deja lugar a dudas, ya que contempla un calendario donde la fecha que se indica es 1989 y lo menciona en voz alta. En esta nueva versión, la aparición de Jeffries se reubica unos días antes de que Laura Palmer sea asesinada.

“¿1989?”

¿Entonces, lo que vemos en la versión estrenada de la película deja de tener validez, al menos de fechas? Pues existe una manera de tapar el agujero: cuando Cooper va a ver a Gordon le hace saber que son las 10:10 del 16 de Febrero y que se encuentra inquieto debido al sueño del que le habló. ¿Y si Cooper en las missing pieces, el 16 de febrero de 1989 (fecha ahora canónica) se refiere a un sueño que tuvo que es la escena tal y como la vimos en la película, mucho más caótica -y a mi parecer mucho más espectacular y brillante, quizá mi momento preferido de todos los del universo Peaks-, en la que se mezclaba la aparición de Jeffries con la reunión en el Convenience Store?

Un ensayo muy popular en el pasado entre los peakies fue Dreams of Deer Meadow, de John Thorne, publicado en la revista Wrapped in Plastic el cual lo recuperó en su libro The Essential Wrapped In Plastic: Pathways to Twin Peaks. En dicho ensayo especulaba con la posibilidad de que la investigación de Desmond en Deer Meadow fuera en realidad Cooper soñando que era Desmond y recapitulando los hechos de la investigación que él mismo había llevado a cabo (como se leía en la Autobiografía del Agente Cooper de Scott Frost, en clara contradicción con la película). En la primera versión del guión Desmond no existía y era Cooper el que viajaba hasta la localidad con Sam Stanley (Kiefer Sutherland) para investigar el caso, y lo curioso del asunto es que cuando se introdujo al personaje de Chris Isaak -debido a la reluctancia de Kyle MacLachlan a aparecer en la cinta y acordando finalmente solo cinco días de rodaje- no se cambió ni una línea de diálogo de Cooper a Desmond. Si bien la teoría no se aguanta (ya se ha hablado de Chet Desmond lo suficiente en The Return para asumir que existió y fue de carne y hueso, no una mera ensoñación) sí que se puede seguir jugando con ese misterioso y nunca descrito sueño de Cooper para convertir en canon las dos versiones de la escena de Jeffries y el Convenience Store: la del film como el sueño de Cooper y la de las missing pieces como el suceso “real”.

Luz de nuevos descubrimientos – Ya quedó bastante claro la semana pasada que David Bowie no iba a dejarse ver (de hecho estuvo claro desde el principio, pero creo que todos nos dejamos llevar y participamos en una especie de esperanzadora ilusión colectiva). La aparición de Jeffries ha sido, como la conversión del Enano en el árbol, hasta cierto punto… inesperada. Y ha sido recibida con bastante humor por la red. El espectral agente del FBI se ha reconvertido en lo que parece ser humo y solo parece poder mantener contacto a través de una de esas turbinas con forma de tetera que ya hemos visto anteriormente, en el techo cósmico de la Habitación Púrpura en la tercera entrega (aquello que parecía una cafetera de Nespresso que volaba por el cosmos) o en la Logia Blanca en la octava.

Los leñadores parece que enchufen ese aparato que se asemeja a una gran estufa y que genera grandes dosis de electricidad cuando realizan una invocación: esta semana hemos visto como cuando C ha preguntado por Jeffries el Leñador ha encendido el aparato para abrir los conductos necesarios, las puertas necesarias que permitan a C dar con él. En la película, en la escena del Convenience Store, que pudo verse de manera mucho más extendida en las missing pieces, los Leñadores que estaban en la escena también daban corriente al aparato. ¿Para abrir las puertas a nuestro mundo, para permitir el paso a Bob y a Mike?

Ya en la película el rostro de Jeffries se fusionaba como el del saltador enmascarado (Carlton Lee Russell) que aparecía en dicha escena, quién sabe si dando a entender que se trataba del ente que le poseía, le manejaba desde un distinto plano o si simplemente se trataba de su avatar, su propia representación simbólica en el otro lado. Pero en el breve segundo que su rostro ha hecho aparición una vez el Leñador ha dado corriente a la maquinaria  ha podido verse, como si se tratara de un video de Floria Sigismondi, un rostro superpuesto al suyo: el de Sarah Palmer (agradecimientos por cierto a Roberto Valero Llorente por hacerme llegar la foto de ahí arriba, que es donde mejor se aprecia). Enigmático instante que deja en el aire un sinfín de preguntas, como qué criatura habita dentro de ella (¿Judy?), qué piezas ha movido a su antojo todos estos años, y con qué intenciones…

Por el estilo de las paredes y las escaleras, el lugar parece el mismo por el cual Laura entraba en sueños a través del cuadro en Fuego, camina conmigo y a su vez por el interior del portal por el cual asomaba la cabeza Gordon en Buckhorn. Una misma ubicación a la que se puede llegar a través de diferentes portales, que -según parece- van cambiando de lugar (Cooper ha de conseguir de Ray las coordenadas para detectar la siguiente apertura, del mismo modo que Earle tenía que encontrar el lugar y el momento concreto en los episodios finales de la serie de los 90: cuando Júpiter y Saturno se encuentran…). Portales itinerantes, si bien el cuadro parecía darle a Laura acceso directo. Quién sabe si sigue ahí, en casa de los Palmer, y ha sido un lugar de paso para todos estos seres desde 1989…

El durmiente debe despertar – La electricidad no solo ha servido para viajar a través de los canales, abrir nuevas puertas o efectuar invocaciones: también sirvió para freir el cerebro de Cooper cuando salió de la Habitación Púrpura y dejarlo en el estado de letargo que le ha reconvertido en el nuevo y mejorado Dougie Jones. Una especie de sueño en vida de Dale Cooper en el cual ha podido vivir, aunque sea en ese estado de sonambulismo, una fantasía hecho realidad, a tenor de cómo suspiraba por formar una familia en algún casi olvidado momento de la serie original.

Pero la mención del nombre de Gordon Cole en El crepúsculo de los dioses (“Sunset Boulevard”) parece que le ha hecho reaccionar, al menos de la manera que él ha intuido que era adecuada: generar de nuevo electricidad usando los enchufes que para él en su momento significaron un conducto por el que viajar. Probablemente estemos a punto de recuperar al viejo Dale Cooper, pero me produce un cierto apuro que antes de tenerlo despierto del todo tenga que pasar por un periodo de recuperación: sería muy inoportuno ahora que Chantal y Hutch (Jennifer Jason Leigh y Tim Roth) ya han llegado a Las Vegas cumpliendo a rajatabla con las órdenes de Mr. C y dando rienda suelta a su propia fiebre homicida. Ojalá el despertar de Coop pueda ser plácido, pero no parece apuntar la trama de Las Vegas en esa dirección…

I’ve Been Loving You Too Long – Que gran elección el temazo de ese gigante que fue Otis Redding (versión en directo desde Monterey) para reflejar la relación entre Ed y Norma. Nadine (Wendy Robie), gracias a las palas de oro del Dr. Amp (la mejor terapia que pudo hacer encontrado Jacoby para ella, años y años después por fin dió en el clavo aunque haya sido de forma casual) por fin ha visto la luz y puede soltar la correa a su marido, el cual no la ha amado nunca y ella lo ha sabido perfectamenteLa escena ha sido una delicia, tanto por lo que supone para los dos personajes (dos de mis predilectos del Twin Peaks terrestre, atrapados eternamente en un culebrón sin fin que siempre les deja en la misma situación, una y otra vez) como por su guiño al pasado. Y es precisamente este guiño el que hace que no las tenga todas conmigo con que ésta sea la resolución definitiva al soap que es su vida. Podría serlo (y sería un cierre precioso y me parecería perfecto), pero…

Norma Jennings, te he estado amando todos los días desde hace veinte años y he soñado contigo todas las noches. Casémonos. Merecemos ser felices. Es hora de que lo seamos. Podría ser un diálogo extraído del episodio de esta semana, pero lo es del episodio 24 (o del 23, si es usted de aquellos que numera el piloto como episodio 0, yo nunca he podido), dirigido por Lesli Linka Glatter, que además planteaba una escena muy semejante a la que hemos visto esta semana. Nadine, atravesando su fase en la cual creyó volver a ser una quinceañera, le decía a Ed que quería separarse definitivamente de él para poder seguir adelante con su romance con Mike Nelson sin sentimiento de culpa. Ed entraba raudo, lleno de confianza en la Doble R, abrazaba a Norma y le soltaba el discurso de aquí arriba. Ella no le dejaba sufrir unos minutos como ha hecho esta vez (quizá recordando ese momento), pero en aquel episodio también ella se quitaba al otro hombre de su vida como ha hecho en esta entrega con Walter (Grant Goodeve), en aquellos tiempos Hank Jennings, al que dejaría en prisión sin proporcionarle la coartada que él exigía. Por un lado quiero creer que esta vez sí, es la definitiva, y Lynch y Frost les van a dejar ser felices el tiempo de vida que les quede sin tener que verse a escondidas como ladrones en la noche. Pero por otra parte, algo me hace temer que es el eco del bucle temporal que parece habitar en la localidad desde Dios sabe cuando, y mientras el loop no tenga arreglo, lo suyo será una guerra por un amor imposible.

Hay un detalle que pasé por alto en su momento y no reparé hasta hace un par de episodios, en la escena que cerraba el capítulo con Ed tomando sopa mientras su reflejo en el cristal se descoordinaba, al ver la radio antigua situada detrás suyo que me hizo pensar en el episodio octavo. Aparte de la niña a la cual se le metía dentro la rana/langosta, los otros dos personajes que veíamos (¿sus padres, quizá?) caer rendidos ante la letanía en la radio del Leñador eran el encargado de un taller mecánico y la camarera de un bar sospechosamente parecido a la Doble R. ¿Que representan pues, a nivel simbólico, estos personajes? ¿Son el reflejo de los padres de aquella niña y por ello están siendo castigados? ¿Son el eco de gente que vivió en el pasado? ¿Era esa niña realmente Sarah Palmer? ¿O todo lo que estoy diciendo no tiene pies ni cabeza y esta vez vivirán felices y comerán perdices, ahora de verdad?

No tembléis ante lo desconocido – Ya que no os será desconocido durante mucho tiempo. Durante los quince episodios emitidos hemos podido disfrutar de la presencia de Margaret Lanterman, la Dama del leño, interpretada con gracia por Catherine E. Coulson, a pesar de lo avanzado de su enfermedad y que terminó con su vida el 28 de septiembre del 2015. No hace falta ser vidente para ver que sus escenas se rodaron aparte pero aún así la presencia del personaje ha sido tan importante como siempre, esta vez guiando a Hawk y a su vez al espectador por algunos de los senderos más misteriosos de Twin Peaks. Y se ha permitido un lujo al alcance de muy pocos: el poder despedirse en el papel de su personaje, que en ocasiones era uno solo con la propia actriz. Decir adiós desde el escenario y dando vida a su rol preferido. Ha sido un momento agridulce, muy triste claro -había algo del personaje que representaba todo lo noble, espiritual y bondadosamente extraño de este universo- pero a la vez mostrando unas ideas muy claras respecto a lo que pensaba acerca del más allá que le otorgan además una endereza especial. Que la muerte no es un adiós definitivo e implica un cambio ya no solo es que lo crea el personaje, sino probablemente la propia Coulson y los propios Lynch y Frost. Pero, inevitablemente, siempre habrá algo de miedo en dejarse ir…

Catherine Coulson siempre tendrá un lugar en los corazones de los twinpeakers. Fue la primera “celebridad” en ser entrevistada por el Wrapped in Plastic (en su número 5, cuando aún estaba la publicación casi en pañales), mereció su capítulo propio en el libro de entrevistas Reflections: An Oral History of Twin Peaks de Brad Dukes y tuvo un bonito homenaje por parte de Scott Ryan en el primer ejemplar de Blue Rose Magazine, la revista que actualmente está dedicada a la serie y que es casi como una heredera espiritual del Wrapped. Y aunque Twin Peaks naciera en 1988 de la mente de sus guionistas, el personaje ya existía en el universo propio de Lynch y Coulson, dos viejos amigos, desde mucho, mucho antes. Desde los tiempos de Cabeza Borradora, donde ella fue asistente de dirección: Estábamos rodando aquella escena en la que se están fabricando gomas de borrar […] y en algún momento comenzamos a hablar de una serie de TV – recordaba la añorada Coulson en el mencionado Reflections.-David pensaba en hacer una mini-serie, lo cual no era algo muy “cool” en aquellos tiempos entre estudiantes de cine pero él estaba interesado en ese formato. La idea era para un programa que se llamaría “I’ll Test My Log with Every Branch of Knowledge” (“Probaré mi leño con todas las ramas de la sabiduría”). Decía que yo interpretaría a una chica que siempre lleva a su leño a cuestas con ella: sería de pino Ponderosa ya que su padre hizo una tesis sobre ellos. Esta chica llevaría el leño de experto a experto, y cada uno de ellos hablaría sobre el leño y aprenderíamos tanto sobre el mismo como sobre las ocupaciones de estos expertos. Por ejemplo: iría al dentista y le pondrían al leño una pequeña toalla azul y el dentista probaría sus anillos y hablaría tanto de odontología como del propio leño. Era una de aquellas ideas que surgen en mitad de la noche. Cada cierto tiempo revisitábamos la idea. Así que el tiempo pasó y David y Mark consiguieron hacer el piloto. David me llamó y me dijo “¿estás lista para traer aquí a Log Girl para este piloto?” y yo contesté “¡claro! me encantaría, pero no creo que debiéramos llamarla Log Girl“. Habían pasado catorce o quince años desde “Cabeza Borradora” aproximadamente. Así que decidimos renombrarla The Log Lady (La Dama del Leño)”.  Casi una filosofía de vida condensada en un ser humano. Una serie de ideas en carne y hueso, todas ellas intuitivas, inteligentes, bondadosas y envueltas en luz. Incluso cuando escupía resina en la Doble R (eh, nadie es perfecto). El universo Twin Peaks ha visto como una de sus más luminosas estrellas se ha apagado, pero siempre la recordará.

Como siempre, quedan asuntos por tratar pero como repito todas las semanas para compartir divagaciones, teorías y sueños sobre la hora en cuestión les recomiendo que acudan a los grupos Twin Peaks España (o a su foro), La Logia Blanca, The Bookhouse Boys o al foro de la página Universo David Lynch, o dejarnos un comentario en nuestra propia página de facebook. El asunto más peliagudo de tratar es la situación con Audrey, que paulatinamente ha ido provocando un feeling diferente: originalmente parecería que el personaje de Sherilyn Fenn se habia casado y mantenido un matrimonio infeliz todos estos años, pero dado lo extraño de su actitud y la de su ¿marido? Charlie -que por cierto, y esto se me pasó por alto, viste como John Wheeler (Billy Zane) en la serie original cuando en el episodio en el que debutaba, el 24 (el de Lesli Linka Glatter comentado antes precisamente) cenaba con Ben y Audrey en el Gran Hotel del Norte- se especuló con fuerza con la posibilidad de que realmente ella estuviera trastornada y él fuera su psiquiatra. Y ahora… cada vez apunta con más fuerza que realmente Audrey está en coma desde la explosión en el banco, Charlie sería la representación del mismo coma -de ahí que sea su marido- y ella no puede salir de su casa en representación de que es incapaz de despertar. Yendo más lejos, tal vez desde su coma Audrey esté abriendo ciertos portales oníricos que conectan con ese otro lado que indistingue el mundo del sueño del real. Veremos, pero lo cierto es que esta teoría de D.C. Fenoff para MoviePilot resulta de lo más estimulante…

Y no quiero dejar de destacar la escena del presunto suicidio de Steve (Caleb Laundry Jones), con una gran interpretación tanto por su parte como, en especial, de Alicia Witt en el papel de Gerstan, amante del atribulado muchacho que, a bote pronto, parece haber sufrido los efectos de un poderoso bajón -en episodios anteriores su esposa Becky (Amanda Seyfred) hacía mención casi de pasada a las grandes cantidades de droga que consumía- que le empuja a volarse los sesos. Escena con cameo de Mark Frost incluido, por cierto, es el señor que saca a pasear al perro y los ve junto al árbol (y según los créditos interpreta a Cyril Pons, el que fuera periodista local visto muy brevemente en el primer episodio de la segunda temporada y autor de algunos artículos de la Gazzette vistos en La historia secreta de Twin Peaks). La reacción final de Gersten, contemplando los árboles tras sufrir un ataque de ansiedad, durante un segundo me ha evocado a Laura Palmer bajo el ventilador y aquellas referencias que hacía a los árboles… los árboles… en la película.

Se siguen abriendo puertas y más puertas, Twin Peaks nos sigue llevando a través de algunas de ellas y dejando otras cerrarse a portazos a golpe de viento. ¿Definitivamente? El universo creado por Lynch y Frost ya destacó en el pasado por plantear dos preguntas por cada respuesta que daba y esta vez no iba a ser menos. Solo quedan tres episodios (y por desgracia, dos sesiones) antes de que caiga el telón. Hagan sus apuestas, aún están a tiempo.

Ya saben que si quieren seguir jugando al juego, pueden dejarnos cualquier comentario en nuestra página de facebook. Y si quieren meterse más a fondo en los misterios de las Logias los mejor es recurrir a Twin Peaks España (o a su foro), La Logia Blanca, The Bookhouse Boys o al foro de la página Universo David Lynch, y en el caso de que dominen el inglés, Lynchland es su página (la cual también dispone de un muy interesante foro de debate).

Javier J. Valencia

Previously on Twin Peaks:

Twin Peaks: The Return – Partes 1 a 4 (My log has a message for you / The stars turn and a time presents itself / Call for help / …brings back some memories – David Lynch, Showtime, 2017)
Twin Peaks: The Return – Parte 5 (Case Files – David Lynch, Showtime, 2017)
Twin Peaks: The Return – Parte 6 (Don’t die – David Lynch, Showtime, 2017)
Twin Peaks: The Return – Parte 7 (There’s a body all right – David Lynch, Showtime, 2017)
Twin Peaks: The Return – Parte 8 (Gotta light? – David Lynch, Showtime, 2017)
Twin Peaks: The Return – Part 8 (Gotta light? – David Lynch, Showtime, 2017)(ENG)
Twin Peaks: The Return – Parte 9 (This is the chair – David Lynch, Showtime, 2017)
Twin Peaks: The Return – Parte 10 (Laura is the one – David Lynch, Showtime, 2017)
Twin Peaks: The Return – Parte 11 (There’s fire where you are going – David Lynch, Showtime, 2017)
Twin Peaks: The Return – Parte 12 (Let’s Rock – David Lynch, Showtime, 2017)
Twin Peaks: The Return – Parte 13 (What story is that, Charlie? – David Lynch, Showtime, 2017)
Twin Peaks: The Return – Parte 14 (We are like the dreamer – David Lynch, Showtime, 2017)
La historia secreta de Twin Peaks (The Secret History of Twin Peaks, Mark Frost, Planeta, 2016)
Y además:
Twin Peaks: El misterio completo en Blu-ray (I) (Twin Peaks: The Entire Mystery and the Missing Pieces, 2014)
Twin Peaks: El misterio completo en Blu-ray (II) (Twin Peaks: The Entire Mystery and the Missing Pieces, 2014)
Twin Peaks: El misterio completo en Blu-ray (III) (Twin Peaks: The Entire Mystery and the Missing Pieces, 2014)
Twin Peaks: El misterio completo en Blu-ray (IV) (Twin Peaks: The Entire Mystery and the Missing Pieces, 2014)
Twin Peaks. Fuego, camina conmigo (Carmen Viñolo, Quarentena Ediciones, 2014)
El pájaro burlón podcast # 11- Twin Peaks en España
No se vayan todavía:
David Lynch, el James Stewart de Marte (1) – Pinturas en movimiento: “The Alphabet”, “The Grandmother”
David Lynch, el James Stewart de Marte (2) – Cabeza borradora, entre el infierno y el purgatorio (Eraserhead, 1977)
David Lynch, el James Stewart de Marte (3) – El hombre elefante, estudio de la dignidad humana (The Elephant Man, 1980)
David Lynch, el James Stewart de Marte (4) – Dune, el durmiente debe despertar (Dune, 1984)
David Lynch, el James Stewart de Marte (5) – Terciopelo azul, Lynch Town (Blue Velvet, 1986)
David Lynch, el James Stewart de Marte (y 6) – Corazón salvaje, el zoológico de David Lynch (Wild at Heart, 1990)
En el aire: David Lynch padece el síndrome de Bozman (On The Air, 1992)
Mark Frost: La cara oculta de “Twin Peaks”
¡Un momento! Aún hay más:
Twin Peaks en la “3a Audiència Catòdica” (5-11-2016)
Rememorando a Laura Palmer (Especial Twin Peaks, 1ª parte): Todo aquello en que creímos (Javier J. Valencia)
Rememorando a Laura Palmer (Especial Twin Peaks, 2ª parte): Cinco perspectivas (I) (Gerard Casau, Iván Fanlo)
Rememorando a Laura Palmer (Especial Twin Peaks, 2ª parte): Cinco perspectivas (II)(José “Abetos Douglas” Martínez, Sergio Gaviño, Óscar Sueiro)
Rememorando a Laura Palmer (Especial Twin Peaks, 3ª parte): Twin Peaks, Fuego camina conmigo (Twin Peaks: Fire Walk With Me, David Lynch, 1992) (Javier J. Valencia)

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