Top 10 de series TV 2019

Este año vamos con retraso, lo sabemos, pero nuestros cuatro redactores más tele-adictos han confeccionado por séptimo año consecutivo su ranking de series preferidas del 2019: probablemente la edición más dispersa en cuanto a selección de títulos y con resultados más dispares de todas las que han facturado. Nuestro top 10 es el siguiente…

1- LODGE 49 (2ª T, AMC)  

Se suponía que habíamos entrado en la era del desbordamiento de las series televisivas gracias al streaming, lo que iba a ir reduciendo paulatinamente los éxitos masivos y a la vez iba a abrir las puertas de los micro-cultos, garantizando la supervivencia de series con una popularidad más limitada pero con una devoción por parte de sus fieles casi religiosa. Pues ni con esas ha logrado sobrevivir Lodge 49, la maravillosa creación de Jim Gavin acerca de un grupo de curritos de Los Angeles (sí, en la ciudad de los sueños también existen fontaneros, boticarios y hasta jóvenes que sueñan con ser limpiapiscinas) que forman parte de la Sagrada Orden del Lince, una Logia en la que principalmente se dedicaban a organizar conciertos, bodas y fiestas de todo tipo (y también a dar buena cuenta de su bar) hasta que un buen día irrumpió en su vida Sean Dudley (Wyatt Russell) para revolucionarlo todo y lanzar a sus personajes a la búsqueda de secretos alquímicos, pergaminos sagrados, túneles ocultos y puertas que conducen a otros lugares. Nunca sin perder su buen humor y su tono humanista, con unos personajes que en esta segunda temporada han tocado el cielo (especialmente Liz, una brillante Sonya Cassidy, relacionada con la Logia de un modo más profundo del que aparenta a simple vista, y Blaise, un fantástico David Pasquesi que en esta temporada se obsesionó con los secretos de la Orden, sin dejar de lado a Ernie, un Brent Jennings en el papel de su vida como el mejor working class hero de la historia de la televisión), Lodge 49 es una de esas joyas que salen de la televisión de vez en cuando y que en el futuro, cuando sea re-descubierta y tratada como merece. provocará que todos los que no la vieron en su momento se tiren de los pelos por haberla dejado morir en una segunda temporada excepcional. Sirva este pequeño título honorífico en nuestra modesta medida para colocarla en lo más alto, allá donde pertenece, aunque sea de manera simbólica. Han pasado semanas desde el anuncio de su cancelación oficial y aún me resisto a decirle adiós… JJV

2- WATCHMEN (1ª T, HBO) 

En una carta que compartió en su cuenta de Twitter en mayo de 2018, Damon Lindelof insinuaba a modo de pista que su Watchmen para HBO sería el equivalente a un Nuevo Testamento, entendiendo por tanto la novela gráfica original de Alan Moore y Dave Gibbons como el Antiguo Testamento. Esta nueva producción televisiva quería mantener como canon fundamental el cómic original, pero a su vez arriesgarse a recorrer un mundo nuevo para poder forjarse una personalidad única y propia. Y lo ha conseguido con creces. La serie ha sido una secuela notable, valiente e inteligente, que logra respetar el espíritu original compuesto por Moore y a su vez consigue crear algo nuevo y diferente partiendo de ese Antiguo Testamento como base, pero sin necesidad para ello de alterar el material original, sino conformando una relectura muy interesante del cómic, y muy arriesgada, llevando el espíritu original al lenguaje televisivo actual, y también al contexto social y político del momento, poniendo en primer plano cuestiones fundamentales como el racismo y los discursos de odio resultantes de ideologías supremacistas. Watchmen se planta firme -e ideológicamente- frente a estas cuestiones, reflejando nuestro mundo actual, de la misma manera que Moore reflejaba en el cómic original el contexto histórico y político de aquel momento; y a la vez, la serie nos cuenta una historia de superhéroes que deconstruye la figura del héroe de cómic, precisamente así como también lo hizo Moore en las viñetas originales, logrando configurar un nuevo universo que dialoga con pasado y presente de la novela gráfica pero también con nuestro propio y contemporáneo pasado y presente. Sin duda, una de las mejores series del año. XTV

3- FOSSE & VERDON (Mini-serie, FX) 

Nos encontramos ante uno de esos casos en los que la «carretada» de nominaciones de una serie (nada menos que diecisiete Emmys, de los cuales ganó cuatro) está totalmente justificada. Y es que estamos hablando de dos de las personalidades más arrolladoras del showbusiness estadounidense, dos titanes de Broadway que cambiaron la manera de hacer teatro musical y cine con sus coreografías y planteamientos escénicos. Gwen Verdon (Michelle Williams) y Bob Fosse (Sam Rockwell) nunca fueron el matrimonio más ideal en lo personal; cuernos constantes, inseguridades, lucha de egos y cientos de cigarrillos sin filtro dejaron su relación en ruinas. Pero cuando los dos emergieron de estas y consiguieron estar en la misma «longitud de onda» colaborativa, los resultados fueron exitazos como Cabaret y Empieza el espectáculo. Eso si, la miniserie tampoco olvida descalabros como Star 80 o Noches en la ciudad e incluso sorprende lo poco edulcorada que está al ser un artefacto aprobado por los descendientes de los homenajeados, así como por su acercamiento no-lineal a la biografía, todo un acierto por parte de sus creadores, Steven Levenson (Masters of Sex) y Thomas Kail (el director habitual de Lin-Manuel Miranda, que también produce y se reserva aquí el papel de Roy Scheider). Ahora que el biopic musical ha vuelto con fuerza al cine, la televisión tiene mucho que decir también al respecto.  VCR

4- MINDHUNTER (2ª T, Netflix) 

No era fácil sobre el papel, pero la segunda temporada mantuvo la brillantez de su primera entrega, centrándose en esta ocasión principalmente en un solo caso -los crímenes de Atlanta, una serie de asesinatos cometidos en dicha ciudad contra 28 niños de clases desfavorecidas- y situando la lente de las vidas privadas en esta ocasión en Tench (Holt McCallany), que hará un pavoroso descubrimiento acerca de su hijo, y en la doctora Carr (Anna Torv) y dejando a Ford (Jonathan Graff) ya aparentemente consumido por su vida laboral. La mejor ficción criminal de los últimos años ha sido puesta «en pausa» por parte de Netflix (sinceramente, si tuvieran intención de continuar con ella la hubieran pospuesto a cuando David Fincher tuviera su agenda libre, sonando todo a cancelación encubierta) recordándonos que aquello de que con el streaming la series más minoritarias iban a tener un tiempo de vida más largo y no iban a depender de las audiencias fue una puñetera milonga. Una verdadera lástima. JJV

5- CHERNOBYL (Mini-serie, HBO & SKY) 

Chernobyl ha sido este año una de esas experiencias televisivas donde uno como espectador la disfruta por su innegable gran calidad, pero donde al mismo tiempo la vivencia de cada episodio y lo que acontece a sus personajes se transmuta en un constante y doloroso sufrimiento. Esta miniserie podría situarse en el género de película de desastres, al mismo tiempo sería un film de espías, a su vez un thriller político, y por supuesto también un profundo drama humano. Es todo eso, y en su epicentro todas esas temáticas se entrelazan de modo sublime. Por un lado, tenemos una puesta en escena y una factura magníficas, con una minuciosidad en la calidad de su fotografía y su planteamiento de escenas y secuencias que conquista al espectador desde el minuto uno. Pensemos por ejemplo en el momento en que un grupo de trabajadores voluntarios deben descender a un sótano inundado, para drenar el agua y evitar que así entre en contacto con el núcleo fundido: el modo en que la cámara nos muestra la acción de toda esa secuencia es cercana y aterradora, oscura y fría, planteando un encuadre en el que cada fotograma revela el destino fatídico de esos hombres, y a la vez el peligro que intentan evitar. Y por otro lado, obviamente el excelente trabajo de guion permite crear una serie de arcos narrativos donde todos los personajes resultan trágicamente muy humanos, verosímiles y dolorosamente dramáticos, y donde sin duda Jared Harris y Stellan Skarsgard dan una espléndida y desgarradora lección interpretativa. XTV

6- THE RIGHTEOUS GEMSTONES (1º T, HBO)

No le ha ido nada mal a Danny McBride con su tercera incursión en la HBO; The Righteous Gemstones es su primer proyecto «en solitario» sin Jody Hill (que, no obstante, aquí aparece en un papel secundario como uno de los miembros del entourage del personaje de McBride) y fue renovada antes incluso de finalizar su primera temporada. McBride reúne aquí de nuevo a caras conocidas de su predecesora, Vice Principals, como Edi Patterson y Walton Goggins junto a gente como el celebérrimo John Goodman o un emergente Adam Devine. McBride interpreta a Jesse Gemstone, el hijo primogénito de una acaudalada familia de predicadores de origen sureño que poseen programas de televisión, montones de centros de culto y a los cuales, obviamente, les sale el dinero por las orejas. Su padre Eli (John Goodman) vive acongojado por la reciente pérdida de su mujer por culpa de un cáncer y sus dos hermanos Kelvin (Adam Devine) y Judy (Edi Patterson) son un par de neuróticos inútiles y con pocas luces. Tampoco es que Jesse sea mucho mejor, pero los tres deben unirse cuando un misterioso chantajista pone en su punto de mira a la familia tras encontrar unas grabaciones en las que el primogénito de los Gemstone queda de todo menos bien retratado. La propuesta de The Righteous Gemstones es una versión hipervitaminada de las anteriores aventuras sureñas de McBride, mezclando horterismo de soap americana con comedia negra que casi se toca con el universo de los hermanos Coen y con sorprendentes y emotivos momentos dramáticos; un estofado gumbo de lo más interesante de este año. VCR

7- FLEABAG (2ª T, Amazon)

Phoebe Waller-Bridge mira a cámara, donde se encuentra con nuestra mirada como espectadores, y con sólo un movimiento de cejas o una mueca crea una connotación cómica, aunque en breve descubrimos que también lo es de trágica. Una personalidad difícil de etiquetar y clasificar, y por ende más humana en cuanto a la contradicción y al caos que la caracterizan. Unos guiones brillantes, imbuidos de una narración ágil y amena, que, como un soplo de aire fresco, oscilan continuamente entre el humor más mordaz y desvergonzado y el drama más íntimo, irresoluble y honesto. Una construcción de personajes que siempre se mantiene en un notable nivel de detallismo por huir de tópicos, clichés y roles preestablecidos, acercándolos (-nos) a un mundo más extraño, difícil y doloroso… un mundo más ¿real? Es difícil hablar ahora de Fleabag, puesto que ya nos encontramos en ese punto en el que ha dejado de ser simplemente una serie de televisión y se ha convertido en un fenómeno mundial. Pero si logramos aislarnos de todo el ruido -tanto positivo como negativo- que la rodea, resulta casi innegable afirmar que se trata de una de las mejores producciones televisivas que se han realizado en los últimos años, con un trabajo de guion que en más de una ocasión roza la excelencia, y con un magnífico reparto actoral capaz de crear un coro de personajes maravilloso e inolvidable. XTV

8- THE AFFAIR (5ª T, Showtime) 

¿Os habéis preguntado alguna vez qué pasa después del y fueron felices y comieron perdices? Sarah Treem y Hagai Levi intentaron darnos una  posible respuesta en este drama que comenzó allá por el 2014 y que finalizó el pasado 2019 con 5 temporadas en su haber.  En ella se nos presenta a Noah (Dominic West) un escritor frustrado que da clases en instituto, casado con Helen (Maura Tierney), una niña rica hija de un escritor de éxito. Juntos son padres de cuatro hijos y su matrimonio parece aparentemente feliz. Todo comienza cuando viajan a la localidad costera de Montauk para pasar el verano con los padres de Helen. Allí es donde Noah encuentra a Alison (Ruth Wilson), una solitaria camarera que está casada con Cole Lockhart (Joshua Jackson), un hombre conservador muy arraigado a su tierra. Los dos comparten un reciente trauma que ha cambiado para siempre sus vidas. Es en este idílico paisaje marítimo donde Alison y Noah empiezan una aventura amorosa. Con esta premisa comienza la serie y si bien su trama no es nada original y pueda parecer un simple culebrón su magia no está tanto en lo que nos quiere contar si no el cómo lo hace; mostrándonos los diferentes puntos de vista de los protagonistas, el espectador es testigo de cómo estos vivieron y sintieron los acontecimientos. The Affair, hace una reflexión profunda de lo que es el amor en el sentido más amplio -empezando por uno mismo- y lo importante que es  la forma en la que nos amamos y cómo esto afecta a nuestras relaciones y entorno. En la última temporada, The Affair da una vuelta de tuerca más y nos habla de la herencia que dejamos a los que seguirán nuestros pasos y como nuestros trauma no resueltos dejan una huella imborrable en el alma. La forma en la que nos amamos a nosotros mismos y a otros será la que aprendan nuestros hijos. Si bien esta última temporada no es de las mejores creo que merecía estar en esta  lista por el maravilloso recorrido que hemos hecho junto a sus personajes.Quizás no hemos descubierto el misterio del amor, pero lo que sí nos han dejado claro es que encajar un zapato no es motivo suficiente para comenzar una relación. AS

9 – TOO OLD TO DIE YOUNG (Mini-serie, Amazon) 

Bromeaba Alan Moore en una antigua entrevista concedida a propósito de su novela La voz del fuego que la complejidad de su primer capítulo estaba hecha a propósito para mantener alejada a la escoria. Nicolas Winding Refn podría haber hecho lo mismo al referirse a las dos primeras entregas de Demasiado viejo para morir joven, extraño noir onírico y esotérico protagonizado por un Miles Teller en el papel de un policía corrupto hasta la náusea (en uno de sus mejores papeles y encarnando al héroe tipo refniano con mayor convicción incluso que Ryan Gosling) que se ve envuelto en un conflicto entre sórdidos traficantes de droga y asesinos profesionales cuyos destinos parecen regidos por la práctica de las más oscuras artes arcanas. Una vez el espectador se acostumbra a su ritmo pausado (pero pausado, pausado: la media de respuesta a un diálogo por parte del personaje principal oscila entre los 15 segundos: los conté) y se deja atrapar por su cautivadora puesta en escena y a su eléctrica banda sonora es fácil que caiga en trance y navegue por los bajos fondos del mundo de la magia y el tarot absolutamente fascinado. Una propuesta arriesgada y diferente que además no fue muy bien tratada por Amazon en España que digamos, teniendo el usuaria que buscarla en lo profundo de su catálogo dado que nunca apareció en la sección de novedades. JJV

10 – EUPHORIA (1ª T, HBO) 

Euphoria ha sido una de las grandes series revelación de HBO. Creada por Sam Levison (Nación Salvaje, 2018) y basada en una miniserie israelí del mismo nombre, ha generado mucha controversia y polémicas por sus escenas de sexo y consumo de drogas. La serie nos sitúa en el presente aunque creo que no solo quiere hacer un retrato de estos tiempos. Y es que va más allá de eso; Euphoria nos habla, en definitiva, de la adolescencia. De ese torbellino de emociones y hormonas que somos, esa guerra interna que se tiene cuando quieres ser adulto pero todavía tienes la cáscara de huevo pegada a la cabeza. Pues claro que vamos a ver sexo, drogas, muchísimos excesos  y situaciones tóxicas. Los adolescentes hacen eso; lo llevan todo al al extremo para conocer sus límites. De la mano de Rue (Zendaya), una joven con trastornos mentales, iremos profundizando en las vidas de sus compañeros de instituto, entrando en sus mundos y conociendo sus historias. A través de su maravillosa banda sonora (producida por el rapero británico Labrinth) y de sus polémicas escenas de sexo Euphoria construye con el espectador una intimidad especial que hace que empaticemos rápidamente con sus personajes. Se nota el protagonismo que le han querido dar a la música por como han titulado cada capítulo con varios títulos de canciones de rap como Stuntin’ Like My Daddy de Lil’ Wayne o Made You Look de Nas. La serie nos muestra una realidad sin florituras y no intenta darnos lecciones. Su mensaje parece repetirnos esto es así, pasa así, lo sienten de esta manera y lo ha causado esto.  Y es que en resumen y parafraseando a la poetisa Irene x:  «Para ser una bala perdida han tenido que dispararla primero y abandonarla después».AS

 

MENCIONES ESPECIALES

VCR: Los Espookys (1a temporada, HBO)

XTV: The Crown (3a temporada, Netflix)

AS: Silicon Valley (6a temporada, HBO), Workin’ Moms (3a temporada, Netflix)

JJV: Lo que hacemos en las sombras (1a temporada, HBO)

Palmarés del año según Victor Castillo

MEJOR ACTRIZ: Michelle Williams (Fosse/Verdon)

MEJOR ACTOR: Walton Goggins (The Righteous Gemstones)

MEJOR EPISODIO: Interlude, el sentido flashback familiar a finales de los años ochenta, en el que The Righteous Gemstones apuesta por una comedia más sutil e incluso entra directamente en el drama con la trama de Amy-Leigh, la recientemente fallecida matriarca del clan religioso.

MEJOR FINAL DE TEMPORADA: Aunque haya recibido algunas críticas por -supuestamente- no estar a la altura del resto de su excelente temporada final, Exit Event, la mirada al futuro de los protagonistas de Sillicon Valley es una versión cómica e igual de emotiva del excelente final de Halt And Catch Fire.

DECEPCIÓN DEL AÑO: La sexta temporada de The 100 prometía más emociones postapocalípticas con su habitual elenco de hotties para todas las edades, pero tras tres eventos de extinción total y la llegada a un nuevo planeta la cosa se ha desinflado del todo con una trama de intrigas transhumanistas que parecen la versión de Hacendado de Zardoz.

Palmarés del año según Xavier Torrents

Sonya Cassidy en el papel de Liz Dudley («Lodge 49»).

MEJOR ACTRIZ: Sonya Cassidy (Lodge 49)

MEJOR ACTOR: Jonathan Groff (Mindhunter)

MEJOR EPISODIO: Episodio 5 de la segunda temporada de Mindhunter, en el que Holden y Bill se encuentran cara a cara con Charles Manson, en un enfrentamiento dialéctico que hace emerger a la superficie la difícil y devastadora situación familiar en la que se encuentra Bill.

MEJOR FINAL DE TEMPORADA: Aunque tenga ahora un toque agridulce sabiendo que la serie ya ha sido cancelada, el final de la segunda temporada de Lodge 49 ha sido uno de los desenlaces más emotivamente bellos, poéticos y mágicos que he tenido el gusto de ver en los últimos años.

DECEPCIÓN DEL AÑO: La soporífera segunda temporada de American Gods.

Palmarés del año según Anabel Santiago

MEJOR ACTRIZ: Zendaya (Euphoria)

MEJOR ACTOR: Jeremy Irons (Watchmen)

MEJOR EPISODIO: El décimo episodio de la quinta temporada de The Affair. En el, Helen y Noah huyen de un incendio y se pierden por las colinas de Los Ángeles en una analogía de lo que ha supuesto su relación y su evolución emocional a lo largo de la serie.

MEJOR FINAL DE TEMPORADA:

En el final de And Salt the Earth Behind You, Euphoria nos condesa en pocos minutos todo el viaje y lucha de Rue en un hipnotizante baile en el cual se nos desvela su canción. 

DECEPCIÓN DEL AÑO: La sexta temporada de The 100: su premisa prometía mucho, pero a medida que se van desarrollando los hechos de la trama resultan de lo más soso y aburrido. Y también la segunda temporada de American Gods; tras las últimas noticias sobre abandonos del elenco se nota que en ese equipo de producción están pasando cosas y no son precisamente divinas. 

Palmarés del año según Javier J. Valencia

Jackie Loomis (Cara Mantella) en el episodio «Circles» de «Lodge 49».

MEJOR ACTRIZ: Sonya Cassidy (Lodge 49)

MEJOR ACTOR: Jared Harris (Chernobyl)

MEJOR EPISODIO: Circles (Lodge 49, 2×06), una maravilla dirigida por Alethea Jones que exploraba la verdad oculta en los pergaminos y en la alquimia de… ¿Wallace Smith? (en realidad no, tendrían que ver el capítulo para descubrirlo) y que se movía a través de momentos del pasado mientras los personajes principales descubrían verdades sobre sí mismos en el presente. De verdad, lo de perder esta serie DUELE.

MEJOR FINAL DE TEMPORADA: Considerando que ya no va a tener continuidad y no va a servir de nada va a quedar como anecdótico, pero Ron L. Hubbard llamando a la puerta de la mansión de Jack Parsons prometía una tercera temporada de Strange Angel llena de interés que -quizá- hubiera hecho levantar el vuelo a la serie tras la un tanto irregular segunda entrega.

DECEPCIÓN DEL AÑO: Ha sido un año de chascos interesantes, algunos más profundos que otros. Aunque no me ha parecido tan mala como se ha dicho por ahí, lo cierto es que si vas a llamarte The Twilight Zone (CBS All Access, SyFy en España) tienes que tener mejores guiones que la mayoría de episodios presentados en el programa presentado por Jordan Peele. El intento de hacerle un Vic Mackey a Daenerys en Juego de Tronos era prometedor, pero el giro de la serie hacia el canto de gestas heroicas en lugar de centrarse en la crónica negra de los castillos de Poniente como era cuando adaptaba directamente los libros de George R.R. Martin ya hacía presagiar lo peor. Proyecto BlueBook (History Channel, TNT en España) fue perdiendo interés una semana tras otra a pesar de empezar bien y el sueño de tener un digno sucedáneo de Expediente X enseguida quedó en nada. La segunda temporada de American Gods (Starz, Amazon en España) evidenció los múltiples problemas de producción que tiene y se hizo totalmente farragosa de seguir.

Fueron las mejores en años anteriores:
Top 10 de series TV 2013: Breaking Bad (5ª temporada)
Top 10 de series TV 2014: The Leftovers (1ª temporada)
Top 10 de series TV 2015: The Leftovers (2ª temporada)
Top 10 de series TV 2016: Rectify (4ª temporada)
Top 10 de series TV 2017: Twin Peaks (3ª temporada)
Top 10 de series TV 2018: Strange Angel (1ª temporada)

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