Homenaje a Rik Mayall- Filthy, Rich & Catflap (1987)

filthyselectedEl próximo 9 de Junio de cumplirá un año de la desaparición de Rik Mayall, uno de los humoristas mas irreverentes y geniales surgidos de aquella inagotable cantera británica que fue The Comic Store y también uno de los más admirados por los dos firmantes del siguiente artículo, en especial gracias a las dos series que protagonizó entre los 80 y los 90, The Young Ones y Bottom (“La pareja basura”, “Salut i peles” en el circuito catalán), ambas editadas en DVD en nuestro país por Cameo.

Y para dedicarle un merecido (y un poco tardío, ¡nos inspira su anarquía!) homenaje, vamos a centrarnos en precisamente la serie que hizo de “puente” entre ambas, y que es prácticamente desconocida en nuestro país: Filthy, Rich and Catflap, la cual conserva todavía el estilo y gran parte del equipo de The Young Ones, y que a su vez presenta a dos prototipos de los protagonistas de Bottom Richie y Eddie, de idéntico nombre y personalidad.

Getrude Rich (Mayall) es un actor en decadencia –si es que algún día fue alguien- que busca desesperadamente trabajo a pesar de su continental estupidez y su gigantesco ego, proporcional a su falta de talento, logrando solo algún papelito en anuncios de mala muerte muy de tanto en cuando. Eddie Didgeridoo Catflap (Adrian Edmonson) es su guardaespaldas personal, si bien se mantiene ebrio la mayor parte del tiempo y más que ayudar y defender a Richy es causante de gran parte de sus males. El triunvirato se completa con Ralph Filthy (un magnífico Nigel Planer), el casposo agente de Richy, fisícamente destrozado de tanto darle a la botella y al tabaco, y carente de contactos de utilidad aunque se comporte como el guía del desastroso actor.

Poco imaginaría el cómico conservador Jimmy Tarbuck que sus comentarios en contra de The Young Ones servirían, según diría Mayall años después, como germen del nuevo proyecto. La serie protagonizada por los cuatros okupas había conquistado al público y a gran parte de la crítica, y ni Mayall ni el guionista Ben Elton querían realizar una nueva entrega al considerar que en su segundo año habían “tocado techo”. Así que Mayall y Edmonson decidieron prolongar el estilo de sus personajes para dar vida a dos perdedores etílicos. El personaje de Mayall está obsesionado por aparecer en TV como plataforma al éxito, y tiene a Tarbuck (un reconocido seguidor de Margaret Thatcher en aquellos tiempos) y a Benny Hill en un pedestal, en especial al primero, su modelo de conducta. Catflap es asimismo una versión un tanto más elaborada del Vyvien de la serie previa, violento y cafre, y entre ambos protagonizan momentazos de splastick en speed . Aunque Filthy se deja ver menos a lo largo de los seis episodios, el trabajo de Nigel Planer es sensacional, totalmente alejado de su papel del hippie Neil que le dio fama.

filthy1

Filthy, Rich and Catflap no tuvo el éxito ni de su predecesora ni de su sucesora, sin embargo años después de su emisión y preguntado por el tema Mayall confesó que el verdadero motivo de su cancelación fue el progresivo distanciamiento con el guionista Ben Elton, el cual con el paso de las décadas fue evolucionando de escritor de comedia alternativa (cuando no directamente radical) de las series aquí comentadas, o también varias de las encarnaciones de Black Adder (“L’Escurço negre” en la TV catalana), a guionista de musicales del West End como el We Will Rock You basado en  Queen o el Tonight’s is the night en Rod Stewart. El resto es historia. Mayall crearía Bottom como show en vivo junto a Edmonson y hasta que se convirtiera en serie, en 1991, protagonizaría la serie The New Statesman (emitida en España en Canal Plus como El diputado fantástico) durante 4 temporadas. Planer se separaría definitivamente del grupo y protagonizó series como el drama policial King & Castle o la comedia Nicholas Craig, the Naked Actor, y en 1990 volvió a interpretar a Neil en el episodio piloto de Oh no! Not THEM! , una versión de The Young Ones para la TV norteamericana y que finalmente no fue comprada por la cadena Fox (para alivio, según cuentan, del propio Planer).

En España no fue emitida, ni tan solo en tierras catalanas a pesar de la fijación que tuvo en los 80 TV3 por comprar series de la BBC. Viéndola se comprende: cada episodio está lleno de referencias a personajes de la TV, el cine o la música británica, y el espectador de aquí se hubiera quedado bastante fuera de juego –aunque sea posible hacerse una idea de quienes están hablando por el tono de sus comentarios-, y además no había conquistado ni a la crítica ni el público de su país. Pero se trata de una buena serie, quizá excesivamente dispersa, muy loca y excesiva, y estoy seguro de que hubiera sido bien recibida por los seguidores tanto de The Young Ones y de Bottom, ya que en sus mejores momentos llega a alcanzar el brillo de estas. Es curioso como en esta era de ediciones masivas de DVD’s y cadenas televisivas a tutiplén nunca haya sido recuperada. ¿Nadie se anima?

Me temo que nadie se va a animar, Javi. Y es que detalles como el de que el DVD del vigésimo quinto aniversario de la serie se tuvieran que cortar escenas en las que Mayall y Edmonson cantaban canciones de The Police hace pensar que no está muy bien considerada en Reino Unido y más cuando en “The Young Ones” se mantuvieron todos los números musicales.  En mi caso, mi relación con Mayall fue algo más tardía; corrían los mediados de los 90 cuando unos compañeros de clase de dibujo empezaron a hablar de series de comedia que les gustaban. Entre referencias a cosas difíciles de revisionar como la británica “Spatz” o la australiana “Deja la sangre correr” un compañero mencionó “The Young Ones”. Como de todas era la única de la que conservaba unos VHS grabados, empezamos el consabido tráfico. Desde ese momento estuve atento a la televisión autonómica catalana hasta que en el 2000-2001 se les ocurrió reponer la serie y ahí estuve, vídeo en mano programando a lo loco.

midgeure

En una de nuestras frecuentes conversaciones de bar (ahí es donde se gesta casi todo EPB, no se engañen, no hay consejo de sabios ni nada parecido) Javi recordó haber visto una imagen de Mayall y Edmonson increpando a Midge Ure, el cantante de Ultravox. Nos pusimos a intentar recordar en cuál capítulo de “Bottom” salía aquello y al final recordé que poco antes había oído hablar por internet de “Filthy, Rich & Catflap”, por lo que deduje que esa escena sería de ahí. Nos propusimos la meta de encontrarla como mínimo con subtítulos en inglés y darle un visionado, cosa que logramos un tiempo después (¡bendita internet!).

A finales del año pasado, en una de nuestras maratones de visionados de fin de semana, fuimos intercalando capítulos entre película y película y pese a que ya íbamos sobre aviso en el tema de las referencias políticas y de la televisión de la época, nos lo pasamos bomba. La histérica energía que emanaba del dúo cómico en aquella época es tan contagiosa que se puede pasar por alto el no filtrar dichas referencias. La verdad es que tiene momentazos épicos: en el piloto, Richie intenta evitar que lo lleven a juicio por un hijo ilegítimo y mientras va asesinando lecheros de manera accidental y guardando los cadáveres en su armario. El capítulo “Ooer Sounds a Bit Rude” tiene una abertura memorable con un Rik Mayall desatado como concursante en una especie de “Vip noche” lleno de antiguas glorias de la TV. Quizá mi episodio preferido sea el quinto, “Breakfast Television”, en el que Eddie le encuentra un trabajo a Richie como comentarista de cotilleos en un programa matutino en el que debe estar presente a las 4:30 am. Naturalmente, la cosa se tuerce cuando deciden salir a celebrarlo la noche anterior y se ponen como cubas.  Y como ha dicho Javi más arriba, Nigel Planer está absolutamente memorable como Ralph Filthy; los hombros de su traje siempre están salpicados de la caspa de su grasienta cabellera y transmite perfectamente esa sensación de estar podrido por dentro, siempre gorreando cigarrillos a todos los personajes. Pese al poco conocimiento que tenía de esta serie, verla ha sido como contemplar el “taller de pruebas” que generaría algo tan maravilloso como “Bottom” y que demostró que el dúo podía seguir adelante pese a la falta de Ben Elton. Todavía no he visto toda la comedia que hizo Mayall en televisión, pero es uno de mis objetivos vitales, y sospecho que también lo es para Javi. A ver si la próxima podemos encontrar subtítulos para “El diputado fantástico”, aunque lo dudo mucho.  ¿Nadie se anima?

Javier J. Valencia / Victor Castillo 

Esta entrada fue publicada en Televisión Series y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.