La casa de la seda (Anthony Horowitz, 2011)

casasedaCAPDijo Borges que “Pensar de tarde en tarde en Sherlock Holmes es una de las buenas costumbres que nos quedan”. Si conocen un poco las novelas y relatos que nos regaló Conan Doyle sobre el detective –que se engloban dentro del llamado “canon”– entenderán perfectamente lo que nos quería decir el maestro Borges. Y es que la pluma de Sir Arthur tenía magia. No me pregunten como lo hacía, no pretendo descubrir el truco, ni tampoco lo lograría si me lo propusiera. Desde que nació Holmes empezaron los pastiches. Los pastiches son las novelas y relatos que tienen a Holmes –o a Watson, o a Moriarty o a alguno de los personajes relevantes del canon– de protagonista, pero que no salieron de la pluma de Conan Doyle.

Como habrán adivinado, entre los pastiches es muy fácil encontrar morralla y es muy difícil encontrar esa magia. Aunque algunos se le han acercado mucho. Otros son simples divertimentos y otros están muy bien escritos y atrapan al lector sea o no conocedor de la obra original. El libro que reseño hoy es de estos últimos. No hace falta haber leído a Holmes para apreciar La casa de la seda de Anthony Horowitz, aunque como es lógico el lector disfrutará mucho más si conoce las referencias básicas. Y es que la novela que nos ocupa construye un caso totalmente nuevo e interesante por si solo, pero como buen pastiche que se precie está perfectamente inserido en la cronología oficial y para alegría del holmesiano no se corta a la hora de incluir detalles y personajes del canon.

El británico Anthony Horowitz es conocido sobre todo por su labor como guionista de series de televisión (Agatha Christie’s Poirot, Midsomer Murders) y por haber escrito un gran numero de sagas infantiles y juveniles de gran éxito (en España se han traducido las primeras entregas de la serie Alex Rider). Actualmente se encuentra involucrado con Steven Spielberg y Peter Jackson en la segunda parte de la película de animación de Tintín (The Adventures of Tintin: Prisoners of the Sun) como guionista de la misma. Con La casa de la seda ha demostrado ser un gran experto en el canon holmesiano o como mínimo haberse empollado al dedillo el universo del detective más famoso del mundo. Además, cuenta con el beneplácito de los herederos de Conan Doyle, que en una interesante treta publicitaria, aseguran haber autorizado la novela.

Anthony Horowitz

Anthony Horowitz

Como en el 99% de las aventuras de Holmes el narrador es su inseparable Doctor Watson. Todo empieza con una visita a los aposentos de Holmes en Baker Street. El detective consultor es requerido para investigar un aparentemente sencillo caso de venganza que Watson decide llamar La aventura del hombre de la gorra. Mientras Holmes y su colega se encargan de investigar dicho misterio, se topan de bruces con algo mucho más grande y peligroso: La casa de la seda.

Deberá ponernos en alerta que Watson se decida a escribir sobre ambos casos un año después de la muerte de Holmes –no es ningún spoiler, la novela no lo esconde en ningún momento– y cuando ya hace muchos años que sucedieron los hechos; para que nos hagamos una idea de la gravedad del asunto. Este es un recurso muy utilizado en los pastiches, el clásico caso que no se había contado en su momento por seguridad nacional, por considerarse que la sociedad no estaba preparada o por una promesa a un cliente. Siempre es un motivo que lo magnifica y lo reviste de gravedad. Por lo tanto, la novela se estructura en torno a dos casos aparentemente independientes que sin embargo no tardan en cruzarse para revelarnos algo mucho mayor que será capaz de mantenernos enganchados a la historia en espera de su resolución.

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Los clásicos homenajes que acompañan a este tipo de propuestas, los guiños y las referencias se suceden a lo largo de la narración, pero sin entorpecer para nada la trama. La aparición de algunos de los más relevantes y esperados personajes del canon está asegurada –aunque no los revelaremos todos aquí para no caer en feos spoilers–. Solo apuntar que me ha sorprendido agradablemente el cariñoso intento de Watson/Horowitz por “limpiar” algunos personajes del canon, como pudiera ser el inspector Lestrade, incluso desautorizando algunas de las opiniones de su ya malogrado amigo Holmes.

Poco más les puedo contar sin desvelar nada, tan solo añadir que si hay que buscarle algún pero a este libro es que es un tanto previsible, pero eso no tiene por que ser malo cuando lo que buscamos es una continuación de algo que ya nos gusta o nos es familiar. La casa de la seda es un libro recomendable, que en general gustará tanto a los seguidores más acérrimos del detective como al que solo busque un entretenimiento de calidad –un tanto escabroso, eso sí–. Gracias a su carácter entretenido y adictivo –se lee de un tirón– puede convencer a muchos de adentrarse en el fascinante universo holmesiano o despertar a los que ya lo teníamos un poco olvidado. A finales del 2014 apareció en el Reino Unido, Moriarty, la siguiente novela de Anthony Horowitz relacionada con Sherlock Holmes y que espero con entusiasmo.

Dani Morell

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