El factor sobrenatural (The Supernatural Enhancements, Edgar Cantero, Ed. Minotauro)

factorsobre01Noviembre 1995. Dos meses después de que el último Wells saltara de la ventana del tercer piso (sin abrirla antes, por cierto), dos misteriosos europeos llegan a Point Bless, Virginia, para tomar posesión de Axton House.

A. es el misterioso heredero inesperado; Niamh es la adolescente muda de peinado inconstante que él llama su socia o su guardaespaldas.

A través de diarios, cartas y la más avanzada tecnología de los noventa, ‘El factor sobrenatural’ relata su investigación del turbio suicidio de Wells, la sociedad que fundó y un «pasatiempo burgués» de proporciones globales. Todo ello mientras sufren terribles pesadillas, conviven con el fantasma local y, en general, disfrutan de su propia casa encantada.

A. (del que nunca sabremos su nombre completo ni procedencia) hereda una casa en Estados Unidos que tiene fama de encantada, de un familiar lejano que se suicidó, y acude para hacerse cargo de ella. Le acompaña Niamh, una adolescente muda de diecisiete años de estética punk/raver/ciber, que se comunica con una pizarra.

Niamh y A. están unidos por una relación incierta, que no parece ser familiar o sexual. En ocasiones se refiere a ella como su “protectora”. Y entra en escena la casa, que parece tener, como no podía ser de otra forma, un factor sobrenatural. Y este incluye vívidas pesadillas, y algún fantasma.

factorsobre02A. y Niamh intentarán descifrar el enigma de la casa, para no acabar defenestrados, como su anterior propietario.

Edgar Cantero (Barcelona, 1981) es el autor de la novela. Escribe y dibuja cómics. En castellano es conocido como colaborador de la revista El Jueves. En catalán, es el autor de Dormir amb Winona Ryder (Premio Crexells 2007) y el thriller distópico Vallvi (2011).

La novela que nos ocupa, The Supernatural Enhancements (2014) fue su debut literario en inglés. Es curioso, porque fue escrita y publicada en inglés, y luego Minotauro la tradujo al castellano.

En la web oficial podemos encontrar el primer capítulo para leer, gratis http://www.planetadelibros.com/el-factor-sobrenatural-libro-196108.html y también encontramos esta atrevida frase publicitaria que no podía dejar pasar:

Es una novela espeluznante, divertida y llena de sorpresas que reúne lo mejor de Bram Stoker, H.P. Lovecraft y El resplandor”.

No voy a entrar a analizar la tontería, pero me gustaría saber qué tipo de mandanga se mete quien la escribió, porque es droga de la buena.

La novela tiene ciertos toques lovecraftianos, es verdad, pero más allá de ser epistolar, y transcurrir en un edificio grande maldito, no le veo parecido. Ni desde luego es un mash up de lo mejor de esas tres referencias. Pero que ciertos publicistas vivan en un mundo onírico situado más lejos de la Tierra que la ignota Kadath, no invalida que la novela sea buena, o al menos muy entretenida.

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Edgar Cantero

A nivel narrativo es muy amena, y el ritmo es trepidante; la he disfrutado en su totalidad, sin llegar a aburrirme o saltarme párrafos –algo que últimamente hago a menudo; ya no perdono que me hagan perder el tiempo-.

Los personajes, especialmente Niamh, son adorables. Los diálogos son ocurrentes y divertidos, y esto hace que se pueda leer casi de un tirón. Es su mayor punto fuerte, junto con la inclusión de facturas, dibujos, recortes de periódico, parrillas de letras y códigos, e incluso algunas estructuras de párrafo que parecen sacadas de La Casa de Las Hojas, lo que convierte en metajuego el descubrimiento de determinadas pistas para averiguar qué demonios pasa en esa mansión, y por qué se suicidó el último Wells que la habitó.

Sin embargo, tiene algunos defectos que pueden molestar más o menos en función de con qué idea se entre en ella. Por ejemplo, a menudo los diálogos no son creíbles. Pero no son creíbles como sucede con muchas películas -las de acción de los ochenta o noventa, o las de superhéroes-, ya que el protagonista siempre tiene algún chascarrillo ocurrente para cada situación. ¿Es un defecto grave? Depende. Para quien lea la novela buscando misterio e intriga con toques de terror, sí, desde luego. Pero para quien sea consciente y disfrute con el toque gamberro que el autor otorga a sus personajes, será un punto fuerte. Y con leer la sinopsis ya se intuye el tono.

Hay que tener en cuenta que la novela mezcla la atmósfera de terror/suspense inicial -donde todo parece apuntar a ser una novela clásica de fantasmas en una mansión tétrica y enorme-, con esos diálogos cómicos e ingeniosos que mencionaba antes, y que machacan la atmósfera oscura y ominosa. Sabiendo esto, que cada uno decida si es plato de su gusto.

A nivel de estructura, la novela está narrada de forma epistolar, aunque adaptada a los tiempos actuales. Como ocurrió con el ganador del año pasado del premio Minotauro, Verano de Miedo -que a su vez era una especie de homenaje juvenil y ligero a Drácula de Bram Stoker- seguimos todo el desarrollo con diarios, cartas, reproducciones de audio de grabadoras, descripciones de imágenes grabadas de video y recortes de periódico. Aunque en este caso de forma mucho más simpática y útil de cara a rentabilizar el estilo que la ganadora del premio.

factorsobre03En su conjunto funciona, como ya dije, pero en ocasiones el autor tiende a presentar la datos de forma “tramposa” y poco creíble. Hay demasiada información presentada de forma flagrante para el lector, sin una justificación muy clara, y este es un defecto típico de autores novatos que quieren contar algo, y no saben como hacerlo. Y el resultado es poco verosímil.

Sin hacer spoiler no puedo entrar en profundidad a valorar las sub-tramas. Diré solo que hay dos importantes: una protagonizada por un grupo de caballeros anacrónicos y ocultistas al estilo “Club Diógenes”, y otra, la del fantasma de la casa.

En resumen, tenemos una novela con un tono detectivesco, que parece beber de la obra de Poe, pero en medio sitúa a dos personajes más propios del mundo del comic, que saltan entre las sub-tramas oscuras del club de ocultistas y del fantasma, y rompen la atmósfera de ambas.

Y sin embargo me cuesta ponerle una mala nota, porque la novela es muy divertida, de verdad, y se lee sola. Sólo hay que suspender cierta incredulidad, la misma que evitamos cuando vemos a John McClane saltar con una manguera desde lo alto del Nakatomi Plaza, mientras el infierno se desata detrás suyo. Hay quien no puede disfrutar con películas como Los Vengadores por nimiedades como su ausencia de guión y agujeros tan grandes en su desarrollo que ni la luz puede escapar de ellos. Yo sí, sobre todo si sé lo que voy a ver. Todo tiene su momento.

Así que es una novela que desde un punto de vista literario podría considerarse hasta floja. Pero es muy divertida y amena, con referencias frikis y diálogos geniales. Es muy fácil disfrutar con ella. Es una de esas novelas que podrías recomendar a los amigos, pero que en entornos literarios serios sería motivo de burla. Con lo cual, que cada uno decida. Yo la he disfrutado como un enano.

 Carlos Díaz

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