Homo Tenuis (Francisco Jota-Pérez, GasMask Editores, 2016)

homotenuiscabeEl detonante para dar forma a una corriente de información que hasta ese determinado momento ha estado flotando en el aire sin forma ni concierto suele ser imprevisto. Al menos nada nace con la intención de estallarle a uno en las manos. Pero como decía Ellen Glasgow, la moderación hasta la fecha nunca ha provocado una explosión. Probablemente Victor Surge no era consciente al colaborar en junio de 2009 con un foro de internet de fenómenos paranormales, que estaba inyectando el germen de lo que iba a ser una nueva forma de entender el terror al dar imagen a una tétrica figura usando algo tan a primera vista poco sofisticado como Photoshop y unas gotas de su imaginación. Una que el devenir de los tiempos estaba pidiendo a gritos pero que todavía no se había descubierto al completo, solo vislumbrado retazos. La creación de Surge fue el SlenderMan, esa criatura sin rostro, alto, con tentáculos y que viste como un señor, con traje y corbata; el protagonista de los creepypasta (los relatos de horror nacidos para su difusión por la red) por antonomasia. Aunque tal vez “creación” no sea el término adecuado, ya que únicamente puso el primer peldaño de lo que iba a ser una escalada de avistamientos, relatos, recortes de periódico y cuentos al calor de la fogata con la criatura como protagonista. La “creación” se debió, más bien, a la conciencia colectiva. Y de ahí se pasó a un crimen terrible y se convirtió en algo real. Real, al menos, desde cierta perspectiva…

Ilustración de Dave Dick del Slenderman. El sitio DaveDickIllustration.com incluye varias ilustraciones del personaje.

Ilustración de Dave Dick del Slenderman. El sitio DaveDickIllustration.com incluye varias ilustraciones del personaje.

Homo Tenuis es una obra en la cual Francisco Jota-Pérez usa la figura del Slender-man como puente para llevarnos a conocer la teoría de la hiperstición. Lo que empieza disfrazado bajo la apariencia de un ensayo sobre la figura de la criatura que más y mejor ha conectado con los miedos de las últimas generaciones se transforma en un continente más amplio: en sus propias palabras, la hiperstición refiere al fenómeno por el cual un agregado semiótico, un conjunto de creencias, representaciones y construcciones narrativas supersticiosas, se hace real a sí mismo; es decir, describe la acción de ideas que se han demostrado competentes en el paisaje cultural. El autor nos lleva de la mano del oscuro ser para mostrarnos como éste como objeto hipersticioso fue el causante del intento de asesinato, en mayo de 2014, por parte de Anissa Weiner y Morgan Geyser, ambas de doce años de edad, de una compañera de clase a la que apuñalaron diecinueve veces. Y digo causante ya que las niñas declararon que fue el propio SlenderMan quién les empujó a hacerlo a cambio de llevárselas con él. Hay que detenerse un momento y no pensar en el estado mental de las niñas o el entorno en el que se criaron, simplemente especular con la idea de si, tal vez, Surge sin saberlo invocó a una criatura de otra esfera y esta forma, este concepto aún abstracto se miró en un espejo y le gustó lo que vio en el reflejo. Y si no hubiera sido Surge hubiera sido otro, ya que el caldo de cultivo del zeitgeist era ya imparable, el “Fantasma semiótico” de William Gibson en El continuo de Gernsback, al que menciona Pérez cuando rastrea los antecedentes de la hiperstición, estaba buscando donde aterrizar.

Weiner y Geyser. Si una de ellas en el futuro se convierte en escritora de novelas de misterio se confirmará que estamos atrapados en una burbuja no solo temporal, también conceptual.

Weiner y Geyser, Criaturas celestiales en el siglo XXI. ¿Se convertirá una de ellas en el futuro en escritora de novelas de misterio?.

A partir de ahí, el libro encara sus dos siguientes tercios en un tono mucho más cercano a la literatura experimental. Si James Frazer se reencarnara en el siglo XXIII y escribiera una versión futurista de uno de los volúmenes de La rama dorada después de bañarse en ácido probablemente no se alejaría demasiado de lo que resulta esta parte de Homo tenuis, en las cuales se juega con ideas tan estimulantes como la procedencia de estos artefactos hipersticiosos desde un futuro a una realidad -la nuestra- que se construye constantemente a base de algo parecido a la retrocontinuidad -lo que de todas formas no percibiríamos al entender el tiempo, de pasado a futuro, como una línea recta- por causa de dioses primigenios que juegan con el universo a su gusto y antojo, y donde entran conceptos disparados a una velocidad sin límite, desde la hiperspeculación asíncrona hasta la filoespeculación. No es difícil perderse durante esta parte, y mi consejo para disfrutarlo es relajarse y dejarse llevar, ya que se entra en un tobogán bastante alejado de la literatura convencional -donde una frase contiene una pastilla de información concreta-, y se pasa a un manguerazo de criterios, teorías sobre el futuro y ¿ensoñaciones? sobre la verdadera materia de la cual está hecha la realidad -y donde es cada palabra, y no frase, lo que contiene una píldora de información-. Pide zambullirse en ella cuesta abajo y cayendo en picado, o se corre el peligro de resultar una experiencia en exceso extenuante. Pero se trata de leer, y de releer, y más de una vez, y la catarata informativa irá mostrando nuevos destellos a cada repaso. Mal harán los devoradores de libros en acercarse confiados al ejemplar y por sus 144 páginas creer que lo fulminarán en una tarde.

El viaje continúa con fragmentos que parecen relatados bajo hipnosis (es un tanto agobiante leer a altas horas de madrugada el fragmento de Bensalem Al-Jabri y su encuentro con el SlenderMan en una realidad dividida en tres versiones de sí mismo, bastante más desasosegante que cualquier creepypasta convencional, aunque… quizá simplemente se trate de uno) y se dispara hacia especulaciones del mañana donde la singularidad se cruza con la hiperstición para dar forma a ciborgs futuros que podrían desapegarse de las cadenas de la humanidad, pasando con encuentros con El rey de amarillo de Chambers o la película por episodios de YouTube Marble Hornets hasta acelerar con unas páginas finales donde ¿fantasea? con el destino final de Weiner y Geyser en la Tierra Prometida del SlenderMan en un viaje lisérgico, atronador y caótico.

Homo_Tenuis_C

Homo Tenuis es una obra rica, compleja, a ratos de apariencia absurda, a ratos absolutamente brillante, loca de atar y sin embargo inquietantemente lógica. En unas ocasiones parece una especie de Informe Semanal narrado desde el fin del mundo a cargo de un presentador esquizofrénico de educado porte y en otras parece el discurso de un serio antropólogo que padece una aberrante fuga de ideas al que no le tiembla el pulso a la hora de meter las manos en el barro en un territorio desconocido y sacar de él cualquier cosa, pero siempre algo nuevo. Carente de miedo a la hora de elaborar su propio contenido, con una cantidad de temas por página que a veces hasta causa algo de estupor, es una de las obras más estimulantes que servidor ha leído en bastante tiempo. Obliga al lector a salirse de su zona de confort y pondrá a prueba su paciencia: pero vale la pena a cambio de los paisajes que logrará plantar en su cabeza (aunque es probable que más de uno le quite el sueño o le provoque pesadillas). Es una entre un millón, y exige su tiempo. Sí, quizá a ratos abrume el tsunami narrativo que a uno se le viene encima. Pero, ya saben… la moderación hasta la fecha nunca ha provocado una explosión.

Javier J. Valencia

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