¡A metamorfosearse! (Miguel Martínez, Néstor Rubio, Diábolo Ediciones, 2015)

Power Rangers

No sé qué tendrán las series de superhéroes japonesas, pero es que su iconografía me vuelve loco; las coreografías y aspavientos exagerados, las secuencias de transformación o los robots gigantes resuenan con fuerza en mi experiencia como espectador televisivo. Todos los que fuimos expuestos a los mundos de las series de tokusatsu (literalmente, “efectos especiales”) a finales de los años 80 y principios de los 90 guardamos grandes recuerdos de ellas, aunque muchos de sus capítulos no fueran más allá de la repetición eterna de la fórmula de “amenaza-transformación-lucha final”.

Es por ello que cuando vimos aparecer en las mañanas televisivas a aquellos Power Rangers muchos de nosotros -entre los que me incluyo- nos quedamos sorprendidos; ¿una serie como Bioman pero con actores y actrices americanos? ¿por qué, pese a su factura similar a una versión ultra cutre de Salvados por la campana, las escenas de acción parecían haber sido rodadas en otro sitio? ¿quién estaba detrás de aquel entretenido engendro?

Las respuestas a todas estas preguntas las encontraréis en este libro editado por Diábolo en 2015 y que ahora se relanza con una nueva cubierta para celebrar el próximo estreno de la última película de estos superhéroes asiático-americanos. En el, Miguel Martínez y Néstor Rubio hacen un minucioso repaso a una franquicia que muchos acabamos perdiendo de vista en nuestra adolescencia y arrojan luz sobre todos los tejemanejes de producción y montaje que hicieron posible la creación de algo tan peculiar como esta serie.

bgr-power-rangers-fullEn una maniobra no muy lejana a lo que hubiera hecho un Godfrey Ho pero en más “respetable”, el productor y empresario israelí-americano Haim Saban compró los derechos de emisión en occidente de una de las series de superhéroes japonesa más conocida, Super Sentai, creada por Shotaro Ishinomori -padre a su vez del célebre Kamen Rider- en los 70. Así fue que la decimosexta temporada de ésta, Kyōryū Sentai Zyuranger, fue reconvertida en la base de una franquicia que dura hasta nuestros días, siempre de manera paralela con la de Toei. Los autores hacen un pormenorizado análisis de cómo el metraje de los capítulos de Zyuranger se enlazaba con el de Power Rangers y los problemas que eso supuso cuando la serie japonesa acabó y su continuación tenía una estética totalmente diferente que no incluía dinosaurios por ninguna parte, teniendo que hacer cambios muy locos sobre la marcha, como la inclusión del ranger blanco, que en realidad era un personaje de la decimoséptima temporada japonesa, Gosei Sentai Dairanger, cuya estética estaba basada en mitología china.

Historias como ésta o los consabidos cambios de actores, actrices y trajes, desgastes varios de los disfraces de los villanos y demás asuntos son tratadas de manera pormenorizada y amena por los autores, sin olvidar detalles de agradecer como la identidad de los dobladores españoles o por cual cadena pasó cada una de las series en nuestro país. Desde luego, ¡A metamorfosearse! es una obra de amor a un género muchas veces machacado y considerado mero entretenimiento infantil pero que no por ello deja de tener una fascinante historia de intercambio cultural y empresarial detrás de él. Eso, y explosiones molonas de colorines.

Víctor Castillo

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