Top 10- Nuestros juegos de rol favoritos (II)

RPG-DiceTras nuestro primer viaje por el mundo de los juegos de rol, es el turno de Carlos Díaz. Lancemos nuestro dado de iniciativa!

Esta es una lista con mis diez juegos de rol favoritos, en un orden aproximado, y basándome en criterios más subjetivos que objetivos. Resulta difícil separar las experiencias que he vivido con ellos, y gran parte del mérito –o la culpa- de que se grabe un buen recuerdo corresponde al Master, Director de Juego, Narrador o cómo demonios se llame en cada juego.

Así que, sin más dilatación –que diría Goatse-, mi top ten:

10-Dungeons & Dragons 3.5/Pathfinder

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El origen del rol, el abuelo de los juegos de “patada a la puerta, espadazo al orco, y a violar el tesoro”. No jugué nunca a la primera edición de Dungeons & Dragons, y la segunda -AD&D-, me pareció que requería estudios superiores para realizar la ficha, y el sistema era de una complejidad bizantina. Pero D&D 3.5 era una revisión de la tercera edición que equilibraba las clases, simplificaba el sistema, y otorgaba la misma experiencia rolera que sus predecesores, pero mejorada. Su gran mérito, el sistema abierto que permitía que cualquiera pudiese publicar suplementos para el juego, también contribuyó a su perdición. Miles de suplementos con opciones rarunas, como reglas para la descendencia interracial, robots, partidas submarinas… la cosa se desmadró en una orgía de opciones desequilibradas. Wizards of the Coast sacó la Cuarta Edición, pero con un competidor serio: Pathfinder. Pathfinder mantenía toda la esencia de 3.5, la mejoraba, equilibraba las clases aún más, y eliminaba la necesidad de tomar clases de prestigio, a elegir entre cientos de suplementos. Pero su punto fuerte eran sus aventuras. Publicadas mensualmente a lo largo de un semestre, cada arco argumental llevaba a los personajes de nivel 1 a 15-20, dependiendo del arco. Actualmente lo publica Devir en castellano, aunque a un ritmo excesivamente lento. Mi recomendación: El Auge de los Señores de las Runas, una aventura clásica muy bien pensada, y retrocompatible con D&D 3.5.

Te lo recomiendo si te gusta: Conocer miles de razas, y luego matarlas, interpretar amazonas con bikinis de cota de malla, magos que hacen explotar cosas, o ladrones que desactivan trampas.

9-Mundo de Tinieblas: Vampiro, la Mascarada

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Mundo de Tinieblas supuso una revolución en el mundo rolero, allá por los noventa. Introdujo el concepto de rol narrativo. Básicamente consistía en vestir de negro, y dejar lo de dar espadazos para los roleros más infantiles. ¡Esto era narración e interpretación oscura y madura! A la hora de la verdad, jugabas con razas raras en un mundo oscuro y siniestro en el que casi no había humanos. El fontanero podía ser un hombre lobo, un vampiro, un espectro, un hada, un mago, un inquisidor… la saturación de sobrenaturales alcanzó masa crítica, y se hizo un reboot que no supo mantener ni contentar a sus jugadores originales. Recientemente se publico en castellano, y mediante crowfunding Vampiro: La Mascarada, Edición 20 Aniversario. Con páginas en color, la información que antes estaba en varios suplementos reunida y bien estructurada, es una buena idea de regalo para nostálgicos.

Te lo recomiendo si te gusta: ver Jóvenes Ocultos con colmillos de plástico, peinarte y vestir como Tom Cruise en Entrevista con el Vampiro, y el rímel corrido.

8-Mundo de Tinieblas: Hombre Lobo, el Apocalipsis

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Misma ambientación, enfoque radicalmente distinto. Los garou –hombres lobo- son unos seres mitad lobo, mitad humano, con una compleja naturaleza dual, que viven en comunión con Gaia. Su cultura animista se ve enriquecida por la interacción con sus espíritus totémicos, y la posibilidad de visitar el plano paralelo conocido como la Umbra, y …

¿A quién quiero engañar?

El principal reclamo del juego era poder jugar con un mendigo que cuando se cabreaba se convertía en un monstruo de tres metros y medio, capaz de tirar paletadas de dados, y destrozar tanques a mordiscos. Y en las convenciones con partidas de rol en vivo, jugar a matar vampiros. Oh, sí.

Si te puedes poner un pendiente con una pluma, para representar tu vínculo con tus raíces animistas, mejor. Por el qué dirán.

Te lo recomiendo si te gusta: Matar vampiros, beber cerveza en el rol en vivo, mientras aúllas y gritas, y morder a la gente.

7-La Llamada de Cthulhu

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Un juego en el que encarnabas a un investigador que se sumergía en lo oculto, para morir como un perro cuando al máster le diese la gana. No, en serio, esto era y es, así. Pero eso no quita para que sea un juego indescriptible, inenarrable, nefando, inefable, ciclópeo…etc. Toda la esencia tentacular de Lovecraft, publicada por Edge en España en un curioso formato cuadrado, pero con una maquetación preciosa y muy cuidada. En el libro se sugieren tres ambientaciones: Victoriana, Años 20, y actual. La clásica, la de los años 20 sigue siendo fantástica, y además trae varias aventurillas. Pero al final da igual, leerás un libro que no debes, entrarás en el sótano sin haberte protegido con la Empanadilla Mística de los Seis Círculos, o pifiarás mientras bajas unas escaleras. La gracia es sobrevivir lo suficiente para poder volverse loco.

Te lo recomiendo si te gusta: Volverte loco leyendo libros polvorientos, o encontrándote con seres extraños con pinta de estrella de mar y calamar/macarrón/mosquito gigante.

6-Kult

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Juegazo de culto que hace que los seguidores de Clive Barker se masturben con los cantos afilados de sus hojas. Un juego de terror en el que los personajes jugadores están tan desviados, y son tan proclives a la degeneración  mental que me hace pensar en qué tipo de persona quiere jugar a esto.

Pues yo. Puertas al infierno, ángeles caídos, y un manojo de trastornos mentales para tu personaje peligrosamente detallados. ¿Qué quieres interpretar a un cocainómano transexual adorador de Satán? Este es tu juego.

Te lo recomiendo si te gusta: Una soirée con cenobitas.

5-La Leyenda de los Cinco Anillos

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Un juego que básicamente es D&D oriental y mítico. Trasgos y onis acechan el imperio de Rokugan. Grandes clanes de samuráis y shugenjas luchan por el poder político, y mientras, la mancha de la oscuridad pudre a sus habitantes. Un juego que pongo en esta lista porque me encanta absolutamente todo sobre él… salvo jugar. La ambientación me encanta, el trasfondo –asociado al juego de cartas- me parece rico y detallado, las opciones de personaje son muy variadas, y el sistema de juego, sin ser excelente, es comprensible, y más o menos funcional. Pero todas y cada una de las partidas que he jugado me han dejado con una sensación de aletargamiento, y falta de interés. ¿Será que ya no quedan buenos masters? ¿Será el café? Parte de la culpa supongo que se debe a lo poco heroico del sistema. Insultar las caderas de una cortesana te puede meter en un duelo, en el que tu personaje será partido por la mitad de un katanazo.

Te lo recomiendo si te gusta: El último samurái, Rurouni Kenshin, comer arroz en D&D con palillos, o insultar cortesanas para ver qué pasa.

4-Zombie: All flesh must be eaten

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Pues un juego de matar zombies. Walking Dead. Sin más. El libro da muchas opciones al master para elegir un origen, un tipo de infección, y una cura, si la hay –no, no la habrá-. En el bestiario, el abanico de oponentes es amplio: infectados, vampiros espaciales, zombies que explotan y vomitan, o los típicos que hay que volarles la cabeza. No es para jugar muchas sesiones, pero es muy liberador interpretar a una ultraconservadora ama de casa texana con una escopeta, y empezar a disparar vacas zombies.

Te lo recomiendo si te gusta: Jugar con rednecks armados, despertar en un hospital lleno de infectados o el cine Z.

3-Star Wars

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Su inclusión es puramente subjetiva. Es el primer juego de rol al que jugué, con un sistema que consistía en tirar puñados de D6. Cada vez que alguien dirigía a Star Wars, la primera partida incluía una visita forzosa a un Destructor Imperial. Mira que hay planetas en el universo, pero no fallaba. El juego te daba la posibilidad de llevar un jedi, y sólo por eso, ya debería ser obligado, al menos, probarlo. Pero mis carencias capilares siempre me inclinaron por llevar wookies, y nunca me arrepentí.

Te lo recomiendo si te gusta: Star Wars. Y si tienes un máster benévolo, para matar gungans.

2-Paranoia

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Una locura de juego. Si podéis conseguir que alguien os dirija, diversión garantizada. Ambientado en un mundo distópico, el juego incentiva la mala leche hasta límites insospechados. Coge 1984, o Un Mundo Feliz, quítale toda la sociología y crítica sesuda, y conviértelo en una lucha por la supervivencia. Desde sistemas de castas basados en los colores, a un master que te va a intentar matar injustamente y que parezca culpa tuya. Paranoia era un juego que permitía el desmadre constante, con unas reglas laxas, y la posibilidad de morir cada vez que el alguien te hablaba. Una mala respuesta, y serías considerado un traidor, comunista, anarquista, o lo que fuera. El Ordenador no se equivoca. Pero bueno, siempre tenías un clon a mano para continuar donde lo dejaste.

Te lo recomiendo si te gusta: Jugar a rol en un estado de alerta constante, reírte cuando muere un compañero jugador, o va a haber un personaje daltónico.

1-Cyberpunk 2020

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Un juego que no solo estaba orientado al combate, sino en el que la ambientación y la estética decadente era deliciosa. Con influencias muy claras del subgénero literario, como el Neuromante de Gibson, o Snow Crash de Stephenson, el juego te daba la oportunidad de ponerte en la piel de un samurái urbano, un vaquero de la red –netrunners- o todo tipo de estereotipos distópicos e informáticos. Podías colocarte unos cuantos implantes –algunos como el implante sexual Mr. Studd, cuyos fabricantes aseguraban que ella nunca se daría cuenta de que lo llevas-, y a ametrallar trajeados. ¡El juego de los antisistema! Al final siempre acababa todo en un baño de sangre, y fue el principal competidor de Shadowrun, que proponía lo mismo, pero mezclando elfos, enanos y trolls, al más puro estilo D&D.

Te lo recomiendo si te gusta: El cyberpunk sucio, tóxico y letal. Y en breve, unos años como mucho, CD Projekt Red sacará el videojuego, que espero que luzca tan bien como su obra estrella, The Witcher

Mención honorífica: Anima, Beyond Fantasy

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Un juego de rol patrio. Lo jugué muy poco, pero me fascinó por varios motivos: Por un lado, su cuidada estética: la calidad de las ilustraciones es muy superior a lo que normalmente se ve en el mundo de los juegos de rol. Por el sistema de juego, original, y que mezcla d100 y d10, y que permite mucha libertad a la hora de crear tu propios conjuros, ataques devastadores y chorradas por el estilo; y por el hecho de que la ambientación sea un popurrí caótico que parece una mezcla de todos los animes y mangas que existen. Tiene toques de renacentismo europeo, pero tal y como lo verían los japoneses. Da para hacer partidas con luchas de katanas en un instituto; combate entre ángeles y demonios en un cielo con dirigibles e islas voladoras; o para recrear videojuegos como Final Fantasy, con todo tipo de seres mitológicos. Piensa en tres mangas o animes que te hayan gustado, y mézclalos. Eso es Anima.

Si elegiste algún hentai, creo que también quedaría bien, pero no he conseguido que nadie me lo dirija, y eso que tiene potencial para algo tipo Urotsukidoji.

Te lo recomiendo si te gusta: Los dibujos de ojos grandes, algo sexistas, pero muy bien hechos.

Carlos Díaz

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