Festival de Sitges 2013 – el top 10 de El Pájaro Burlón

Después de diez días de festival durante los que hemos ido haciendo las crónicas diarias comentando todos los films, ahora en El Pájaro Burlón ha llegado el momento de traeros nuestro ránking de las que para nosotros son las mejores 10 películas del festival. Este top 10 está conformado a partir de nuestros tres críticos que han cubierto el festival durante estos días pasados: Javier J. Valencia, Oscar Sueiro y Xavier Torrents Valdeiglesias. Cada uno de ellos ha elaborado su lista personal con 10 títulos y a partir de las más repetidas hemos obtenido un top general. Al final de este top 10 encontraréis la lista de cada crítico por separado, así como también unas consideraciones finales sobre esta 46 edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Catalunya.

SITGES 2013 TOP 10 EL PÁJARO BURLÓN

1-THE DIRTIES (Matt Johnson)2-THE WORLD’S END (Edgar Wright)3-NEW WORLD (Hoon-jung Park)4-JODOROWSKY’S DUNE (Frank Pavich)5-CHEAP THRILLS (E. L. Katz)6-MUCH ADO ABOUT NOTHING (Joss Whedon)7-MAGIC, MAGIC (Sebastián Silva)8-DRUG WAR (Johnnie To)9-THE CONGRESS (Ari Folman)10-WRONG COPS (Quentin Dupieux)

TOP 10 OSCAR SUEIRO:
1-NEW WORLD (Hoon-jung Park)
2-THE DIRTIES (Matt Johnson)
3-WRONG COPS (Quentin Dupieux)
4-THE WORLD’S END (Edgar Wright)
5-MAGIC, MAGIC (Sebastián Silva)
6-NOBODY’S DAUGHTER HAEWON (Sang-soo Hong)
7-PROXY (Zack Parker)
8-DRUG WAR (Johnnie To)
9-BIG BAD WOLVES (Aharon Keshales y Navot Papushado)
10-THE SACRAMENT (Ti West)

TOP 10 XAVIER TORRENTS VALDEIGLESIAS:
1-JODOROWSKY’S DUNE (Frank Pavich)
2-CHEAP THRILLS (E. L. Katz)
3-ONLY GOD FORGIVES (Nicolas Winding Refn)
4-THE DIRTIES (Matt Johnson)
5-MUCH ADO ABOUT NOTHING (Joss Whedon)
6-THE WORLD’S END (Edgar Wright)
7-ONLY LOVERS LEFT ALIVE (Jim Jarmusch)
8-ENEMY (Denis Villeneuve)
9-NEW WORLD (Hoon-jung Park)
10-THE CONGRESS (Ari Folman)
MENCION ESPECIAL a El desierto de los tártaros (Valerio Zurini) y a El retorno del Jedi (Richard Marquand), puesto que no son dos películas de estreno, pero son dos obras maestras y ha sido una auténtica suerte el poderlas disfrutar en el festival.

TOP 10 JAVIER J. VALENCIA:
1- JODOROWSKY’S DUNE (Frank Pavich)
2- THE WORLD’S END (Edgar Wright)
3- THE DIRTIES (Matt Johnson)
4- CHEAP THRILLS (E. L. Katz)
5- NEW WORLD (Hoon-jung Park)
6- THE CONGRESS (Ari Folman)
7- DRUG WAR (Johnnie To)
8- MUCH ADO ABOUT NOTHING (Joss Whedon)
9- MAGIC, MAGIC (Sebastián Silva)
10- WE ARE WHAT WE ARE (Jim Mickle)

SITGES 2013 – CONSIDERACIONES FINALES

Javier J. Valencia: La 46 edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Catalunya no pasará a la historia como la mejor organizada, la que mejores películas ha logrado proyectar o la que más invitados de renombre ha tenido. Pero sí parece ser la que más entradas ha vendido, algo de lo que si no me falla la memoria se viene presumiendo desde hace tres o cuatro años. El Festival del Sitges es un exitazo comercial. Y sinceramente me alegro, soy un veterano del mismo y comparto la alegría por superar todos los contratiempos en este período de crisis. Pero, este año más que ningún otro, se vislumbra que ese éxito va en detrimento de otros aspectos igual de importantes. Su validez como evento cultural cada vez está bastante más en entredicho. La ausencia de retrospectivas (este año, cuatro películas puestas como para salir del paso en el homenaje a Miike… ¿nadie recuerda los maravillosos Sitges Classics de hace unos años?) y de exposiciones va en aumento y por el contrario, se han tomado ciertas medidas para arañar más localidades en los cines (es decir, para vender más entradas) como mínimo cuestionables. Sigue imparable el auge de la sección Noves Visions, este año con más de 60 títulos proyectados (casi un Festival en sí mismo), aunque en muchos casos uno termine por dudar de la rentabilidad de estos pases (al menos entre semana, mucho público de viernes noche, sábado y domingo compra lo que sea) y de su verdadera importancia dentro del Festival.

Con el tema de los errores de organización, es un bucle anual del que no se sale. Por supuesto que las disculpas se aceptan y que un error lo tiene cualquiera, pero que sucedan más o menos los mismos año tras año empieza a dar ya la sensación de que hay o falta de interés por subsanarlos o una absoluta falta de previsión a la hora de poner en marcha la maquinaria adecuada para ello. Los subtítulos que se vuelven locos, desaparecen o están mal sincronizados (intentad ver una película con cierta complejidad, digamos Upstream Color, de ese modo, ya veréis que gracia os hace durante los minutos que dura el fallo), los DCP que se estropean y provocan que sea imposible proseguir con la película (The Congress, Big Bad Wolves en los pases por la mañana en Auditori tuvieron cortes de entre 15 y 20 minutos, el caso más flagrante fue el Open Grave del cual no pudieron verse los minutos finales), la asfixia que supone ver películas con las salas a tope en el Retiro o en el Prado (en serio, ¿no se puede adecuar un sistema de ventilación apropiado para dichos cines durante los días de Festival?)… van sumando hándicaps uno tras otro, y así edición tras edición. Las cifras mandan, claro, pero este ha sido el primer Festival de todos los que he vivido en el cual la sensación de irritación general ha convivido con otras mucho más agradables (y por suerte habituales). No olvidemos que no es lo mismo batir el récord de entradas vendidas… que el de dinero recaudado. Por que las sesiones canceladas por culpa de los retrasos (véase Mala en el Auditori) implica devolver un dinero que ya no se recuperará…

El asunto con los que somos acreditados de clase B (el Festival ya ha tenido a bien indicar notas de prensa señalando “periodistas y acreditados”, para que quede claro) ya comenzó bastante mal con todo aquel rumor de que finalmente iban a ser solo 8 entradas por medio para cada acreditado. Es decir, pase libre a las sesiones de prensa, habitualmente centradas por la mañana, y unos pocos tickets para cubrir el resto del Festival. Quede claro que películas que se podrían catalogar como de “interés general para seguidores del fantástico”, como The Zero Theorem (ya no hablamos de pases únicos como The Wind Rises, por el cual ya no valía la pena competir por un ticket), carecían de pases de prensa. Conozco gente que viene de otras ciudades de España que no tienen la suerte de estar tan cerquita como los que somos de Barcelona y que ya se iban a replantear visto lo visto lo de acudir a lo que –sigue siendo- una cita obligada entre los fieles debido a la falta de sentido que tendría su propia inversión. Al final todo fue una falsa alarma y se otorgaron las 20 –suspiros de alivio- como el año pasado. Pero entonces comenzó la pesadilla de cada año. Entre estos pases de reparten muy pocos entre los “B” y se convierte en una jauría que da inicio vía web a las 7:00 de la mañana (hora en el que se pueden pedir los tickets) y que suele finalizar un minuto y medio más tarde (cuando ya han volado todas las entradas). Y las frustraciones habituales de cada año sobre todo los días que caen en festivo, viernes o fin de semana (no es muy difícil suponer que se venden muchos más tickets y se recortan las posibilidades para la prensa), las entradas que no se consiguen, el planning que se deshace en tus manos la primera hora de tu primer día… Pero incluso con esas, hasta cierto punto, por muchas molestias que provoque, se puede llegar a comprender, el Festival no es una ONG y para ellos prevalece el hacer dinero. Hasta ahí bien. Pero este año se ha atravesado el límite de la desconsideración, en pases como el de Capitán Harlock en el Retiro, en el cual, incluso la prensa acreditada con ticket no pudo pasar ya que… ¡no había suficientes gafas 3D! He aquí otro problema de total falta de previsión, este nuevo de trinca, porque, digo yo, si tu cine tiene, pongamos, 600 localidades… ¿no deberías tener como mínimo, 600 gafas y, yo que sé, 50 o 100 más para imprevistos? O la dichosa “pantalla en blanco” el primer domingo por la mañana que sacudió a las pantallas de móvil u ordenador de todos y cada uno de los acreditados con los que tengo contacto (que son unos cuantos) y que para cuando se solucionó ya no había nada disponible… O pases abiertos a la prensa a lo que debido a la gran afluencia de público se informaba que solo podría pasar los 100 primeros acreditados, cual “ratas a la carrera” (como en Dragon Ball Z: The Battle of Gods, y luego no tuvo la más mínima importancia y la sala ni siquiera se llenó, pero el feo gesto ya estaba hecho)…

Hubo un tiempo en el que el Festival se enorgullecía de la cantidad de prensa acreditada que tenía y los fanzineros, los bloggers o los articulistas de webs eran recibidos con los brazos abiertos. Con el tiempo, año a año, se ha ido cambiando ese “colegueo” por un trato cercano a una actitud de perdonavidas que casi ha logrado provocar la sensación de que un cierto tipo de acreditados molestamos más que aportamos. ¿Culpa de los que se han aprovechado y que solo dedican tiempo a escribir cuando se acerca el Festival? En parte, es posible. Pero muchos otros sí escribimos para diversos medios con regularidad, estamos al pie del cañón y encima consideramos este Festival como algo muy especial, casi el evento del año, pocas cosas hay comparables para el que suscribe el ver películas, comentarlas rodeado de amigos, escribir crónicas con la cabeza embotada pero sacando las ideas desde la poca materia gris que uno tiene después de un empacho de pelis buenas y malas… Se infravalora mucho el esfuerzo de los que hacemos crónicas diarias para un número de lectores que aunque reducido, es fiel y el consumidor de este tipo de cine. Algunas cosas se pueden entender fácilmente con una simple explicación, la desconsideración no. Seremos prensa de clase B, pero Sitges también está catalogado como un Festival de clase B, y de momento no parece tener ninguna intención de mejorar. Y estoy seguro de que podría, esforzándose un poco.

Xavier Torrents Valdeiglesias: A la hora de hacer las consideraciones finales de un festival de cine como el de Sitges, uno siempre suele quedarse con lo positivo de todo ello: el gran número de películas que hemos tenido la suerte de ver, el material gratuito para prensa que siempre nos aportan, la capacidad de organizar correctamente los datos de los tantísimos acreditados que acudimos, las continuas y diarias notas de prensa que diariamente recibimos en nuestros correos para estar informados de estrenos, invitados, ruedas de prensa, etc. Pero este año ha habido una corriente de irritación durante los días del festival que, mientras diariamente disfrutábamos del programa, al mismo tiempo nos provocaba una continua e incesante molestia. ¿Qué irritación? ¿Qué molestia? Se podría resumir en la de creernos como acreditados que disponíamos de una serie de entradas-invitaciones como cada año (aparte de los pases de prensa generales), cuando realmente no ha sido así. En teoría todo iba a ser exactamente igual que el año anterior: pases de prensa libres (PPO) y luego pases a los que necesitamos entrada/invitación, para los cuales disponemos de un cupo máximo de 20, y a los que debemos aplicar diariamente por internet. Hasta aquí todo correcto. El problema ha acaecido en este festival por dos vías: por un lado, el procedimiento informático matutino de reservar dichas entradas/invitaciones no ha funcionado ningún día correctamente para los acreditados de prensa B (prensa de medios no de primera categoría), impidiendo la reserva para los films más importantes –es decir, que para los films menos relevantes sí ha funcionado–; y esto ha ocurrido a muchísimos acreditados de prensa B. Por el otro lado, el programa del festival ha dejado sin pase de prensa libre (PPO) a películas de estreno que claramente siempre deberían tener un pase de este tipo para permitir a toda prensa acreditada cubrir el film en cuestión: por ejemplo, ni The Zero Theorem de Terry Gilliam, ni The Wind Rises de Hayao Miyazaki, ni Space Pirate: Captain Harlock de Shinji Aramaki han tenido pase de prensa libre/PPO. Esto hace que te plantees como acreditado que no podrás cubrir el festival de cine como querrías. Obviamente que nunca podrás ver todas las películas del programa, pero deberías tener la posibilidad de escoger entre todas ellas, para poder hacer la cobertura profesional y adecuada para la que estás allí como enviado. No es nada correcto que si, por ejemplo, desde el medio del que te acreditan te solicitan que hagas una cobertura especial del nuevo film de Terry Gilliam, tengas que acabar por informar que no has podido hacerlo, no porque no hayas querido verla, sino porque no hayas podido. Porque eso es lo que el festival acuerda contigo como acreditado B, que dispondrás de 20 entradas para ver todo lo que tu cobertura necesite, pero luego informáticamente te niegan esa posibilidad a la hora de ver películas de alto nivel como la de Gilliam. Y ahí radica todo el asunto: somos acreditados de clase B, y no caigamos en la malinterpretación, eso lo aceptamos. No hay ingenuidad aquí, venimos de medios que no son de alto nivel, ni de primera categoría de prensa, eso está claro y no hay discusión alguna. El problema es que el festival te acredite y te prometa unas facilidades, y que luego sin embargo diariamente esas facilidades vayan reduciéndose a unas pocas. Porque lo que resulta irritante es que en muchos momentos de esta 46 edición los acreditados B nos hemos ido encontrando con unos obstáculos que nos han hecho sentir, más que unos enviados especiales para cubrir un festival de cine, como una molestia para el propio festival. Entendemos que la prioridad para este festival es vender entradas y sobrevivir económicamente en un momento de crisis nada fácil para este tipo de celebraciones y organizaciones. Y nos alegramos más que nadie de que el Festival de Sitges venda muchísimas entradas y llene siempre las salas y prospere. Pero sinceramente agradeceríamos que en próximas ediciones se nos dejara claro desde un principio el tipo de trato que se nos va a dar, puesto que no hay nada peor que esperar algo que te han confirmado y que luego no ocurre como tal.

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3 respuestas a Festival de Sitges 2013 – el top 10 de El Pájaro Burlón

  1. caye dijo:

    Sin duda The Dirties y Cheap Thrills de lo mejorcito del Festival, no entiendo que programen The Dirties a las 2.30 de la mañana en una maratón en la que antes te has tenido que tragar una pésima peli como la española Faraday.

    • Xavi Torrents dijo:

      Pues sí la verdad es una de esas cosas de la programación del festival que resultan sorprendentes, y que hacen preguntarse el motivo por el que se programa así y los factores que deben influir… Y sí, Cheap Thrills y The Dirties han sido dos joyas inesperadas de esta 46 edición. Gracias por tu comentario, y saludos!

  2. Zatanna dijo:

    Vaya tirón de orejas le habéis dado al festival, pero la verdad es que se lo merece. Un festival de estas características no puede permitirse ir de perdonavidas, como Javi dice. No estamos hablando de Cannes o de Venecia; la gracia de Sitges siempre ha sido la complicidad con un público fiel y entregado al género, pero últimamente están demostrando que es cierto aquello de que quien mucho abarca, poco aprieta…

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