Rememorando a Marty McFly: 10 grandes momentos de la trilogía de Regreso al futuro

Toca ponerse nostálgico de nuevo. La mayoría de los que hemos crecido en los 80 y principios de los 90 hemos sido, más que fans, familia de la saga Regreso al futuro. Y es que las aventuras de Marty McFly y el doctor Emmett Brown fueron y siguen siendo parte de la familia; crecimos con las tres películas y, si hiciéramos un ranking de las más nostálgicas de nuestra generación, sin duda esta saga ocuparía uno de los primeros puestos. No sé qué fue lo que más me enganchó y cautivó las primeras veces que las vi: ¿el coche DeLorean convertido en máquina del tiempo? ¿El personaje juvenil con el que identificarnos de Marty McFly interpretado por Michael J. Fox? ¿El loco, ingenioso y divertidísimo doctor Brown (magnánimo Christopher Lloyd)? ¿O quizás ese espíritu tan de los 80 de inocencia, aventuras y bondad? Porque estas películas serían imposibles de hacer ahora, básicamente por ese tono inocente y de buenismo extremo que desprenden todas y cada una de las páginas de guión; como muy bien me comentó Javier J. Valencia hace unos días, actualmente nos parecería ridículo o sospechoso que un adolescente tuviera una relación tan estrecha con un viejo científico loco, y más inverosímil nos sería que ese chico se jugara la vida para intentar salvarlo en más de una ocasión –sin tener en cuenta las problemáticas familiares padre-hijo resueltas con, de nuevo, un buenismo que sería parodiado actualmente–. Y es que hoy en día somos demasiado cínicos, demasiado maestros de la sospecha, demasiado suspicaces y listos (bueno, nos creemos demasiado que lo somos, cuando no)… en definitiva, demasiado adultos. Por eso vale la pena recordar esa emoción que vivimos en nuestros primeros años con esta saga, que nos mostró aventuras fantásticas e historias divertidísimas, y a la mayoría nos enseñó por primera vez las paradojas, problemáticas y peligros de viajar a través del tiempo.

Un homenaje, no un ranking, de eso se trata esto. Ordenados en orden cronológico respecto a las tres entregas de la trilogía, aquí comparto diez grandes momentos de Regreso al futuro. Seguro que se echarán de menos algunos otros, pero es muy posible que con los siguientes no solamente os emocionéis, sino que os entren ganas de volver a ver estas películas una tras otra. Disfrutadlo:

1- Regreso al futuro I. Marty McFly viaja por primera vez al pasado: Mientras “Doc” Brown le ha hecho una demostración a Marty de la máquina del tiempo y justo cuando se dispone a llevar a cabo su primer viaje, unos terroristas libios a los que Doc les ha robado uranio (sí, sí, son los 80) aparecen con metralletas para poner fin a todo. En la huida Marty consigue meterse en el DeLorean e intentar escapar a máxima velocidad. Pero claro, a medida que acelera, el coche llega a los 140 km/h y, en un destello ante sus ojos, el coche aparece en otro lugar, en medio del campo, donde un espantapájaros choca en su parabrisas y acaba haciéndole estrellarse en una granja. Marty, sin saberlo, acaba de viajar al año 1955:

2- Regreso al futuro I. Persecución en monopatín: Sin duda de las secuencias más recordadas, junto con la del aeropatín de la segunda película (que la tenéis más abajo). En ésta, Marty se enfrenta a Biff Tannen (Thomas F. Wilson) para defender a su padre y la reyerta termina en una persecución a toda velocidad en la que Marty improvisa un monopatín y, con su maestría encima de él, vuelve locos a Biff y a su banda. Lo mejor: durante toda la acción la joven madre de Marty deshaciéndose en goce al contemplar a ese misterioso y valiente chico. El final de la persecución es maravilloso: Biff con su cochazo metido de cabeza en un montón de estiércol, lo que acabaría siendo uno de los sellos de la saga:

3- Regreso al futuro I. Concierto de Marty McFly con su “Johnny B. Goode”: Cuántas veces habré escuchado esta canción desde que vi la escena por primera vez siendo un chaval. Divertidísimo momento este en el que Marty se encuentra en la situación de sustituir al guitarra de la banda musical del baile del instituto. Justo cuando ya ha logrado que sus padres se besen y todo solucionado, la gente le pide que toque otra canción, y a él no se le ocurre otra cosa que tocar el temazo “Johnny B. Goode” de Chuck Berry (considerada una de las primeras canciones de rock and roll puro). Claro, ese tema Berry lo escribió en 1958, por lo que el público para el que Marty está tocando jamás ha oído nunca nada parecido, lo que provoca una auténtica fiesta en la pista de baile –hasta que a Marty se le va la olla con un solo de guitarra demasiado poco acorde con esos tiempos–. Lo mejor: el detalle del personaje de Marvin Berry llamando a su hermano Chuck para dejarle escuchar el tema en directo. ¿Paradoja temporal? Más bien simple broma divertidísima:

4- Regreso al futuro I. El rayo cae en la torre del reloj y Marty vuelve a casa: Emoción, nervios, acción, adrenalina y uñas comidas. La única forma de que Marty pueda regresar a su presente sin combustible de uranio es hacer que el DeLorean reciba la descarga eléctrica de un rayo que, gracias a tener constancia de ello al haber venido del futuro, se sabe seguro que caerá en la torre del reloj. El plan maestro de Doc no podría funcionar mejor, eso sí, para aumentar la emoción y tensión hasta el último instante, el cable que conecta la torre con el DeLorean se desconecta. Así que Doc tiene que hacer la gesta casi imposible de en unos segundos conectarlo todo de nuevo. Aún a día de hoy lo veo y se me pone la piel de gallina por culpa de la emoción. Una gozada:

5- Regreso al futuro I. Desenlace, última escena, to be continued: Por suerte o por desgracia, no hay nunca desenlaces tranquilos para Marty. Justo cuando ha regresado a su presente y todo está incluso mejor que antes –debido a unos ciertos cambios temporales que él ha provocado en su familia–, se reúne con su chica y su coche nuevo… y ahí vuelve a aparecer Doc con el DeLorean! Y el mensaje que les da a la joven pareja no es precisamente para quedarse tranquilo: ha ido a buscarles porque tienen que viajar al futuro por un problema que hay con sus… hijos! Se suben al DeLorean los tres (a todo esto Doc lleva un impagable traje amarillo hortera futurista), y claro Marty comenta que en esa carretera no hay distancia para llegar a los 140 km/h. ¿Respuesta de Doc? Una que nos hizo volvernos locos a todos: “¿Carreteras? A donde vamos no necesitamos… carreteras”. El DeLorean entonces se eleva en el aire y volando viene a toda velocidad hacia nosotros, para pasar a un fondo negro con “to be continued”. Maravilloso. Recuerdo que lo vi por primera vez y mi reacción fue rebobinar la cinta y volver a ver la película entera:

6- Regreso al futuro II. El Hill Valley de 2015: Es una auténtica diversión a carcajadas ver ahora esta secuela en la que Marty viaja al futuro… que es el 2015! Genial ver cómo veían de lejano en los 80 lo que son ahora los años 2000. El futuro obviamente iba a ser muy futurista: ropas coloridas y horteras, muchas mallas, coches voladores, edificios muy modernos y vanguardistas, etc. ¿Lo mejor de esta escena? El chiste del estreno de Tiburón 19: me imagino a Steven Spielberg desternillándose de risa viéndolo en el cine:

7- Regreso al futuro II. Persecución en el aeropatín: Si hay algo que la mayoría de niños de mi generación queríamos, eso era un aeropatín. Absolutamente fantástico este invento futurista con el que Marty se marcó una de las mejores persecuciones que hay aerodeslizándose por la ciudad. Además de que funcionó brillantemente como secuencia que rimaba a la perfección con la de la primera entrega, huyendo de otro Biff Tannen y acabando todo como siempre: Biff y sus compinches hechos polvo.

8- Regreso al futuro III. ¡Indios!: La tercera entrega de la saga siempre ha sido la que mayoritariamente menos gustó, pero reconozco que tiene también escenas y secuencias tremendamente míticas y recordadas. Como por ejemplo ésta en la que Marty hace el viaje desde 1955 a 1885, al lejano oeste. Hay muchas cosas divertidas en esta escena, pero con lo que siempre me resulta inevitable reírme a carcajadas es, por un lado, el vestuario de tienda de disfraces que se pone Marty para ir al oeste, y por otro, el momento de Doc prometiéndole a Marty que no se preocupe que, aunque conduzca a toda velocidad contra el cartel dibujado de los indios, en cuanto haga el salto temporal ese cartel y esos indios desaparecerán. Marty hace el salto temporal y cuando aparece en el 1885 en pleno desierto ante él vienen cabalgando… ¡indios!

9- Regreso al futuro III. Una locomotora empuja el DeLorean a través del tiempo: De nuevo había que buscar un plan maestro para conseguir que el DeLorean, sin posibilidad de combustible, pudiera alcanzar los 140 km/h. ¿Solución? Poner el coche delante de un tren en marcha, hacer que la locomotora se vuelva loca y vaya a toda velocidad hasta alcanzar los km necesarios. Eso sí, para que todo resulte aún más difícil y peligroso, el único tramo en que el tren puede alcanzar esa velocidad es uno inacabado donde la vía termina en un precipicio. No hay problema, porque si logran que el DeLorean haga el salto temporal, cuando el coche llegue a 1985 seguirá por la vía que entonces sí que estará acabada de construir. Adrenalina y tensión en el último tramo del tren, donde Doc salva a su amada Clara quedándose con ella en el pasado y Marty consigue regresar a casa:

10- Regreso al futuro III. El último desenlace, The End para nuestros héroes. Marty regresa a su presente y justo en ese instante un tren destroza en mil pedazos el DeLorean, por lo que no habrá posibilidad de regresar nuevamente a buscar a Doc. Pero cuando parece claro que jamás volverá a ver a su gran amigo, aparece una locomotora de la nada ante sus ojos: es una nueva máquina del tiempo, y de ella bajan Doc, Clara y sus dos hijos Julio y Verne, y como no el perrito Einstein. Doc le entrega un regalo a Marty: una foto de ellos dos en el lejano oeste ante el reloj de la torre; y les dice a la joven pareja que su futuro no está escrito, todo está en sus manos. Se sube de nuevo con su familia a la locomotora-máquina del tiempo, se despide de Marty, la banda sonora de Alan Silvestri se eleva majestuosamente y el nuevo vehículo de Doc Emmett Brown y familia acelera hacia nosotros pasando a un “The End”. Que queréis que os diga, yo me emociono sin parar viendo este final:

Y nada más, os dejo que después de escribir este artículo no puedo evitar irme ahora mismo a ver las tres películas una tras otra. Nos vemos en el futuro.

Xavier Torrents Valdeiglesias

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