Rememorando a Mulder y Scully (3ª Parte): Los cómics de “Expediente X” en España

“Bonus track” a nuestro reciente especial dedicado a rememorar las aventuras de Mulder y Scully centrando ahora nuestra atención en uno de los medios preferidos en EPB: el cómic. Topps Comics era una editorial norteamericana creada en 1993, filial de una empresa especializada en el negocio de las trading cards, que durante el auge de la industria tebeística allende los mares se especializó en editar adaptaciones a las viñetas de franquicias de éxito y decidieron probar suerte con Expediente X

1- Expediente X, Editorial Glénat.

Así, en Enero de 1995 aparecía en EEUU el primer número del cómic book The X Files, escrito por Stefan Petrucha y dibujado por el actualmente muy popular –gracias a su trabajo en Los muertos vivientes- Charlie Adlard, que consiguió un enorme éxito y críticas desiguales –Petrucha llegaría a responder a las de John Thorne y Craig Miller, editores de la revista Wrapped In Plastic, centrada en Twin Peaks pero que también dedicaba un especio a la serie de Chris Carter, generando un jugoso debate-. La serie se alargaría hasta Septiembre de 1998, cubriendo 41 ejemplares, una novela gráfica (Afterflight), dos anuales, una mini-serie de 4 ejemplares que adaptaba la novela Ground Zero, tres especiales fuera de colección y una adaptación de la primera película, y durante este tiempo sería uno de los puntales de la editorial. La serie no fue cancelada por venderse precisamente mal, sino  al cierre de la compañía a finales de 1998.

Glénat comenzó la edición de la serie regular en España en formato comic-book en 1996 pero solo llegarían a publicarse 11 números. No tuvieron muy buena recepción y a gran parte de los lectores les molestaba el arte de Adlard, quizá muy poco convencional para un cómic-franquicia. Pero personalmente guardo un buen recuerdo de la colección (además en uno de los ejemplares el encargado de la sección de correos, el actualmente guionista de TV y cómic Jorge Riera, recomendó mi fanzine “Ghostwood”. Perdón por la nota, ¡pero tenía que decirlo!). El problema que tuvimos los lectores en aquel momento es que precisamente en el nº12 se cerraba el primer gran arco argumental de la serie de Petrucha, “El proyecto Acuario”, que sucedía paralela a los eventos de la segunda temporada televisiva, y parecía que nos íbamos a quedar colgados…

Por suerte, el diario catalán La Vanguardia también quiso beneficiarse del éxito de la serie y decidió a los pocos meses de salir el primer comic-book, editar en formato papel y apaisado, pero acompañado de una bonita tapa dura para encuadernar la colección una vez finalizada, la misma serie como suplemento cada domingo con lo que los aficionados pudimos terminar el arco de Petrucha y leer hasta el nº15, Aire mortal, dibujado ya por el quizá mucho más adecuado para el público “generalista” Josef Rubinstein. A partir del nº13 la serie no volvería a tener arcos argumentales de larga duración, siendo historias auto-conclusivas o de un par de episodios. Pero apenas llegaríamos a verlos: La Vanguardia no proseguiría adelante con la edición de la serie; lo cierto es que en nuestro país, históricamente, a los cómics franquicia les cuesta encontrar a su público. Ejemplos: la mísmisima Star Wars tuvo que soportar cancelaciones por parte de Forum hasta encontrar su hueco de mercado, la historia de los cómics de Star Trek ha sido muy accidentada, y Expediente X corrió la misma o incluso peor suerte.

2- Expediente X, Panini Cómics.

Los derechos de la serie en EEUU pasaron a la editorial Wildstorm y en el año 2008, en plena promoción de la película Creer es la clave, Chris Carter y Frank Spotnitz anunciaron que durante el año siguiente vería la luz una mini-serie de 7 episodios, con cuatro historias (tres dobles y una auto-conclusiva) que debían situarse entre la segunda y la sexta temporada –aunque en todas las historias se indica que la fecha en la que sucede la acción es el año 2009, una errata que no debe ser tenida en cuenta y que probablemente esté ahí para que el neófito no le de muchas vueltas al asunto teniendo que situar la acción en una época concreta-. Por sorpresa, Panini editó la miniserie en el año 2010 en nuestro país en un lujoso tomo en tapa dura y que por desgracia podía encontrarse saldado apenas un par de años después, lo que parece indicar que no debió de venderse demasiado bien.

Una verdadera lástima porque el cómic se lee con mucho agrado. Spotnitz abre fuego en el nº0 con El intruso, que debe ser ubicada como un “mini-episodio” de la quinta temporada y que realmente parece el borrador de algún capitulo. En él, Mulder y Scully deben investigar un caso de posesión por parte de una criatura capaz de saltar de un cuerpo a otro… el guionista de la serie de televisión escribió también el primer mini-arco de dos episodios, Paranoia, el mejor de la mini-serie y que podría haber sido un estupendo capitulo televisivo. Los dos agentes investigan un aparente suicido que parece esconder un caso de conspiración gubernamental y experimentación con humanos. La aparición del senador Matheson nos indica que debe situarse durante la segunda temporada.

Dos veteranos del cómic clásico de Marvel y DC de los 70 y 80, Marv Wolfman (Nuevos Titanes, Dracula, Crisis en Tierras infinitas) y Doug Moench (Caballero Luna, Batman, Shang-Chi, Master of Kung Fu) se encargan de los dos siguientes relatos: el primero escribió Los Tong de China, en la línea de episodios como Hell Money y que sitúa a Fox y a Dana tras la pista de un asesino relacionado con la secta oriental de los Tong que parece tener el don de la bilocación. Moench por su parte pareció encontrar un buen tono narrando una historia más terrorífica influenciado por películas como The Descent para La musa de Dante, que llevará a Mulder a conocer a unas criaturas que viven bajo el submundo y que han sido la causa de centenares de desapariciones a lo largo de los años.

La ilustración corrió a cargo de un Brian Denham que intentó reflejar el estilo de la serie con sus pausas y sus silencios, aunque en ocasiones su estilo mimético resulte un poco inflexible y algo acartonado. En cualquier caso, funciona correctamente. Sin ser un cómic extraordinario, sirve para “matar el mono” de aventuras de los dos personajes y se nota el máximo cuidado en ofrecer los rasgos reconocibles de la serie en cada una de sus páginas, algo que quizá era menos evidente en la serie de Petrucha (aunque por otro lado le otorgaba a su cómic una identidad propia, mientras este evidencia en exceso su condición de “explotación de franquicia”).

3- Expediente X / 30 días de noche, Norma Cómics.

30 días de noche, desde su publicación en EEUU en el 2002, se convirtió en uno de los fenómenos del cómic de terror de los últimos tiempos que ha generado multitud de secuelas, spin offs, novelas e incluso dos adaptaciones cinematográficas y televisivas. En el 2010 a su creador Steve Niles se le presentó la oportunidad de cruzar su creación con la de Chris Carter y no la pasó por alto. Las editoriales IDW y Wildstorm se aliaron para dar forma a esta mini-serie que constó de 6 comics en su edición original y que contaba con Adam Jones (guitarrista de la banda de rock Tool) como co-autor y el clásico dibujante Tom Mandrake como ilustrador, conocido de sobras por los lectures de DC Comics por su paso en series como El Espectro o El detective marciano y que por esos tiempos también se había encargado de ilustrar los 6 primeros números del cómic de otra popular franquicia en cierto modo emparentada con Expediente X: Fringe. La serie también sirvió de “puente” entre dos editoriales poseedoras de los derechos de la franquicia, ya que en poco tiempo pasarían de Wildstorm a IDW.

El éxito de los álbumes publicados en España por parte de la editorial Norma en su colección “Made In Hell” de la saga creada por Steve Niles propició que un año después llegara a nuestras librerías Expediente-X / 30 días de noche en un cómodo recopilatorio que incluía la mini-serie al completo en tapa blanda. Mulder y Scully son enviados a Barrow, Alaska, a colaborar con otra pareja de agentes que investigan la aparición de un montón de cadáveres apilados en la carretera. Como es de esperar, Mulder pronto empezará a ver el asunto desde una óptica sobrenatural y más cercana a la verdad y contará con el también clásico apoyo –escéptico, pero apoyo al fin y al cabo- de Scully. Pero la muerte empieza a asolar la localidad a una velocidad de vértigo y la investigación pronto se convertirá en una huida hacia adelante para salvar la vida.

Niles y Jones se nota que disfrutaron introduciendo a los dos populares personajes (también se incluye un breve cameo de Skinner) en su universo y que los conocen bien, no hay salidas de tono por parte de ninguno de los dos ni da la sensación de que estén al servicio de 30 días de noche, como un seguidor más casual podría temerse al ver el nombre de Niles detrás de la obra. Nada más lejos, ambos confluyen a la perfección y el grafismo de Mandrake es bastante adecuado a la historia, aunque no se trate en absoluto de un dibujante dado a mimetismos. En su contra hay que decir que la historia se desinfla un tanto en sus dos últimas entregas, y que el final resulta bastante abrupto. En cualquier caso se lee con interés y si uno desea lo puede ubicar en continuidad con facilidad (por la fe que tiene Skinner en ambos yo lo pondría en algún lugar de la sexta temporada), ya que su narrativa carece de contradicciones con el Canon de la serie y podría haberse convertido si se hubiera dado el caso en un episodio más.

Y esto es todo por el momento: por muchas ganas que haya por parte de un buen número de aficionados a la serie de que X Files: Season 10 vea la luz en nuestro país, de momento ninguna editorial se ha mostrado interesada en hacerlo y alguna, como Norma, lo ha descartado. Es una pena, por que tiene buena pinta, es una secuela directa de la segunda película y reabre de nuevo las tramas mitológicas, no siendo aventuras “aisladas” como habíamos visto por aquí. En Estados Unidos está funcionando muy bien y para este año ya se ha anunciando la aparición de The Lone Gunmen, que al igual que ocurriera en la pequeña pantalla será el primer spin off surgido de la serie… y que contará con ¡Dave Sim! (sí, ¡el creador de Cerebus!) a los lápices. Ya solo por ello merece como mínimo atención.

En cualquier caso, lleguen a nuestro país o no los nuevos cómics de IDW, atentos  los próximos meses al risueño pájaro por que desmenuzaremos las nuevas aventuras de Mulder y Scully: jugaremos al juego y nos la tomaremos como una nueva temporada de la serie de TV…

Javier J. Valencia

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