IT’S SHOWTIME, FOLKS!: La historia de la música popular del siglo XX en 50 películas. (2)

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2ª parte: Llega un sonido libre y salvaje

Hay quien se hace rico vendiendo un solo artículo por un precio desorbitado. Y luego están aquellos que lo logran vendiendo el mismo artículo, muchas veces, por un precio económico, y logran vender millones de unidades. No solo el vinilo logró asentarse, sino que a mitad de los 50 ya era un mercado al alza. Incluso en países como España donde se atravesaban penurias económicas logró hacerse fuerte (se vendían menos Lp’s que en países más pudientes, pero se vendían muchísimas unidades de los hoy casi desaparecidos Ep’s y singles). El mercado norteamericano había encontrado un nuevo objetivo: los adolescentes, poseedores de un cierto poder adquisitivo, y a ellos se volcaron poderosamente después de dilapidar la música de raíces negras con nuevos ídolos de sonido eléctrico, actitud salvaje y promesas de desenfreno. Llegaba la era del rock’n’roll…

THE BUDDY HOLLY STORY (1978) EEUU

D: Steve Rash  I: Gary Busey, Don Stroud, Charles Martin Smith, Maria Richwine

Pocas escenas son tan ejemplares a la hora de mostrar el cambio musical sucedido entre el bloque previo y el que comenzamos hoy: Buddy Holly toca en una texana pista de patinaje cálidas canciones country para ser emitidas por la radio mientras se le nota muerto de aburrimiento. Pero cuando cambia al rock en el siguiente tema, el público enloquece y la localidad se escandaliza. The Buddy Holly Story no es precisamente el biopic más realista jamás realizado (el resto de The Crickets habían vendido los derechos de sus propias memorias para otra adaptación y no aparecen con sus nombre reales, de hecho hasta falta uno de ellos), pero es puro amor por el músico –interpretado por un entregadísimo Gary Busey, que cantó y tocó todos los instrumentos y por fin pudo dar en el temperamental músico un personaje que se adecuara a su volcánico carácter y le valió una nominación al Oscar- y un retrato 100% mitomaníaco: los mejores momentos son aquellos que realzan instantes históricos de la carrera del cantante en directo, como su primer concierto en el Apolo de New York al que solo acudieron porque el manager del local daba por sentado que sería un grupo negro, el vibrante tema junto a Eddie Cochran, o el número en el show televisivo de Ed Sullivan en el que Holly debe sostenerse con chicle un diente partido. Por no mencionar el espectacular medley final, en el que terminan subiendo en el escenario el Big Bopper y Ritchie Valens… Y ya se sabe como acabó todo aquello. Indispensable para los fans de Holly a pesar de sus muchas licencias, pero también muy recomendable para todos los interesados en combos de rock y cine. JJV

 

ELVIS (1979) EEUU

D: John Carpenter  I: Kurt Russell, Shelley Winters, Season Hubley, Pat Hingle

Antes de que Halloween se convirtiera en un éxito mundial, John Carpenter había encontrado refugio en la televisión por si le iban mal dadas, y gracias a Elvis conocería a un jovenzuelo Kurt Rusell, cuya carrera antes y después seguiría relacionándose de una manera o de otra con el Rey del Rock y que acabaría convirtiéndose en presencia habitual del director. La obra (de casi 3 horas de duración en su versión completa) es suave y dramatizada al límite según los standares televisivos de la época –días de gloria de Dallas, para que se hagan una idea-, pasando de puntillas o ignorando directamente los episodios más oscuros de la vida del cantante, recogiendo únicamente desde sus inicios hasta su comeback en 1969. Sorprendente y adecuadísimo Russell en su mimética interpretación, apoyado por la idéntica voz de Ronnie McDowell a la hora de doblar las canciones de Presley. JJV

 

ESE SERÁ EL DÍA (That’ll Be the Day, 1973) Reino Unido

D: Claude Whatham I: David Essex, Ringo Starr, Rosemary Leach, Rosalind Ayres

Ese será el día narra los primeros pasos en su camino hacia la fama de Jim MacLaine, interpretado –más que correctamente y en un papel nada cómodo- por la estrella del pop de los 70 David Essex. Un egoísta y un tanto cínico chaval perdido en su propio mundo que abandona un futuro estable en busca de encontrar un sentido a su vida, perdido en sueños de rock n’roll, y que termina trabajando de feriante, donde entablará amistad con Mike (Starr, también excelente) y conocerá a varias bandas de rock ambulantes, sucedáneas de las que tienen verdadero éxito. Excelente reflejo de la actitud de los Angry Young Men británicos de los años 50, que nos demuestra que el discurso en torno al cabreo por aquello de que “nos prometieron ser estrellas de la música o del cine” de Chuck Palahniuk en El club de la lucha ya estaba vigente muchos años antes. MacLaine poco a poco irá aprendiendo a escribir canciones y a intentar con ello llenar el vacío emocional que padece –bastante grave, al igual que su falta de empatía-. Su cabronazo final no fue el desenlace de las aventuras de MacLaine: en El ídolo (Stardust, 1974), su secuela, dirigida por un primerizo Michael Apted, narraba ya su ascenso al estrellato primero con su banda Stray Cats (cuyo batería estaba interpretado por Keith Moon, que ya había tenido un cameo en la primera entrega) y después en solitario, en un seminal relato de “auge y caída”. Por cierto, la banda sonora de Ese será el día, editada en una época en la que no era habitual que éstas fueran un recopilatorio de temas, es un bestial disco doble con 40 temas de la historia del rock de los 50 y primeros 60 que convierten, aunque en no más justificable, sí en más comprensible que MacLaine pierda la cabeza por la música, y que se completaban con varios temas de Essex y Billy Fury (que en el filme interpreta al rockero de tercera Stormy Tempest) realizados expresamente para la ocasión recreando el estilo de la época. JJV

 

GRAN BOLA DE FUEGO (Great Balls of Fire!, EEUU, 1989)

D: Jim McBride  I: Dennis Quaid, Winona Ryder, Alec Baldwin

Para ser una adaptación de la biografía del mismo título escrita por la propia ex mujer de la estrella del rock Jerry Lee Lewis, Gran bola de fuego es muy poco controvertida y pasa más por ser una versión “aligerada” de la vida de éste, un biopic de fácil digestión para la tarde de un domingo cualquiera. Pese a la reducción al mínimo denominador, encontramos todos los elementos de la leyenda del rockero; éxito juvenil, la boda con su prima de 13 años Myra (una Winona Ryder permanentemente pegada a un globo de chicle) y todo el escándalo posterior, así como sus acusaciones de indecencia musical, el descenso al alcoholismo y sus rifirrafes con el beatillo de su primo Jimmy (Alec Baldwin). Musicalmente, pese a que el propio Lewis re-grabó sus temas clásicos para la ocasión, el resultado -en manos de un Dennis Quaid sobreactuadísimo- es demasiado artificioso, haciendo que el playback y los dobles de manos del actor se vean a la legua, cosa que al menos al que esto escribe le “saca” demasiado de la película. No le gustó ni al retratado, ni a su ex mujer, ni a la crítica… Si tenéis tolerancia baja y no os importa todo lo dicho anteriormente, entretiene. Pero poco más. VCR

 

THE WONDERS (That Thing You Do, 1996) EEUU

D: Tom Hanks  I: Tom Everett Scott, Liv Tyler, Johnathan Schaech, Steve Zahn

La primera vez que Tom Hanks asumió las labores de guión y dirección nos ofreció esta apreciable muestra de falso biopic sobre una banda imaginaria llamada The Wonders. La cinta gira alrededor del fenómeno One-hit wonder (grupos conocidos por un solo éxito) y está construida como la clásica historia de auge y caída a la que ya estamos acostumbrados. Eso sí, el tono general es mucho más ligero que el que suele ser habitual en este tipo de propuestas. Es una película sencilla y simpática y como espectadores no lo pasaremos demasiado mal con el ocaso de la formación. Quien espere ver agonía, conflicto y decadencia se encontrará con que todo se desarrolla de una forma muy reposada y lógica, pudiendo llegar a parecer sosa. También debo advertir que por la temática del asunto no vamos a escuchar demasiados temas, bien al contrario: el hit de los protagonistas (“That thing you do!”) se repite hasta decir basta y es casi una excusa para retratar –de forma mas bien festiva– los años dorados del rock y dar rienda suelta a la melomanía del señor Hanks. De eso va la película al fin y al cabo. El cantante Chris Isaak tiene un cameo y el propio director asume un pequeño papel a lo Brian Epstein como manager de la formación. Y por cierto, The Wonders –pese a no existir–, llegaron a posiciones muy elevadas dentro de las listas de éxitos de ese año en Estados Unidos; cosa que ejemplifica –tal y como nos cuenta la película–, como se pueden llegar a difuminar las fronteras entre lo auténtico y el producto en el mundo de la música.  DM

 

TELSTAR: THE JOE MEEK STORY (2008) Reino Unido

D: Nick Moran  I: Con O’Neill, Tom Burke, JJ Feild, Pam Ferris, Sid Mitchell

Estupenda biografía del insólito productor e ingeniero musical Joe Meek, durante el periodo que abarca desde los mejores años de su carrera –los primeros 60- hasta el fatídico 3 de Febrero de 1967, fecha en la que terminaría con su vida después de matar –según esta versión por accidente- a su inquilina después de caer abocado en el fracaso, la depresión y la paranoia. Dadas las particularidades de la vida de Meek, aunque sigue un planteamiento clásico de “auge y caída”, estas están repletas de extravagancias debido a la obsesión de su protagonista por el más allá, la ufología, su tormentosa relación con el cantante Heinz, al que intentó lanzar como estrella, y su particular manera de entender el mundo de la música, que le llevaba a trabajar obsesivamente en conseguir el sonido perfecto pero a cometer errores debido a su desdén hacia el trabajo de otros y al no tener demasiado bien ubicados los pies sobre la Tierra –véase su desprecio hacia los Kinks o el momento en el que descarta trabajar con los Beatles-. A la película le daña su excesivamente reducido presupuesto, pero le saca partido al suceder en su mayoría en el edificio donde el compositor de Telstar trabajó en más de 600 temas y donde ocurrió su trágico fin, jugando con el lugar como si de una extensión de su ser se tratara al más puro estilo casa Usher, aunque no le hubiera venido nada mal un poco más de visión “exterior” del mundo donde vivía Meek. Magnífico trabajo de Con O’Neill en el papel protagonista, completan el –excelente- reparto Kevin Spacey, la pareja de cómicos Matthew Baynton y James Corden (protagonistas de la serie The Wrong Mans) como Ritchie Blackmore y Clem Cattini, los cantantes Cärl Barat y Justin Hawkins, y los propios Clem Cattini y John Leyton (los cuales también aparecen como personajes, interpretados por actores más jóvenes). JJV

 

LOS CHICOS CON LAS CHICAS (1967) España

D: Javier Aguirre I: Los Bravos, Enriqueta Carballeira, Manolo Gómez Bur

Cansados del acoso de las fans locas, Los Bravos deciden tomarse unas vacaciones. Su mánager Pierre (¡nada menos que José Luís Coll!) los envia un fin de semana a un balneario pero Mike, Pablo, Tony, Miguel y Manolo se escapan de su custodia largándose con sus petates al monte. Cuando Mike se enamora de una chica de un internado cercano regido por una institutriz más estirada que un palo de escoba, se hace pasar por profesor de música para acercarse a ella. Aunque la posterior Dame un poco de amooor! suele ser más recordada por su estética loca y colorista, Los chicos con las chicas tiene mejores canciones y muestra al grupo en su pico de popularidad. Por lo demás es la clásica comedia musical a lo beatle llena de situaciones surrealistas, montajes lisérgicos y videoclips prehistóricos, lo que no deja de tener su encanto si os va la música de la época. Además está llena de actores españoles clásicos: Lola Gaos, Rafaela Aparicio, Manolo Gómez Bur o Luís Sánchez Polack “Tip”, que hace de conserje que se cree un perro mastín. Menos mal que entre tanta locura alguien creyó conveniente doblar a Mike Kennedy, porque si no aquello hubiera sido un buen pifostio de diálogos. Tan tonta, divertida e insustancial como cualquier peli de los de Liverpool. VCR

 

EN LA CUERDA FLOJA (Walk the Line, 2005) EEUU

D: James Mangold I: Joaquin Phoenix, Reese Witherspoon, Ginnifer Goodwin

Este biopic del cantante de música country Johnny Cash se sustenta gracias al potente trabajo de Joaquin Phoenix como Cash y Reese Witherspoon como June Carter. La cinta funciona a medio gas y no llega a sacar el alma que se intuye por momentos. Uno se pregunta si hacía falta que estos dos actores se dejaran la piel de esta manera para obtener a cambio un resultado tan del montón. A pesar del regular trabajo de James Mangold, la película es funcional y cubre la papeleta de cara a los interesados en la figura de Johnny Cash. En la cuerda floja explora sobre todo los primeros años del cantante, sus primeros pasos acompañando a otros pesos pesados como Elvis Presley –retratado siempre entre sombras o en escorzo para acentuar su condición de mito–, Roy Orbison o Jerry Lee Lewis. También concede especial importancia a la formación de su familia, la incomprensión de su primera mujer, el romance con June Carter y el encendido conflicto con su propio padre –interpretado por un severo Robert Patrick–. Como he apuntado al principio, Phoenix está a la altura de las circunstancias y demuestra haberse empapado sobradamente del personaje –aunque Cash no llegó a ver la película completada aprobó la elección del actor–. En la cuerda floja abre y cierra el telón con el famoso concierto del cantante en la prisión de Folsom –el directo que saldría de tal acontecimiento rompió todas las listas de ventas y es uno de los imprescindibles de Johnny Cash–, pero simplemente lo muestra sin meterse al trapo en los “porqués” de este crucial punto de inflexión en su carrera. Sin duda alguna lo mejor de la película es el repertorio musical –memorable la escena en que Cash y Carter cantan “Jackson” a dúo– que no escatima en cuanto a temas clásicos y nos permite realizar una primera cata de la evolución musical del cantante.  DM

 

I FEEL GOOD (Get On Up, 2014) EEUU, Reino Unido

D: Tate Taylor  I: Chadwick Boseman, Nelsan Ellis, Dan Aykroyd

Esta lustrosa narración de la vida del celebérrimo padrino del soul James Brown está llena de saltos temporales y narraciones personales que bordean la cuarta pared pero sin llegar a traspasarla. Pese a todo ese desorden, I feel good se puede seguir sin perdernos entre tanta lentejuela y grito escénico gracias al carisma de Chadwick Boseman, que interpreta a un Brown que por momentos parece entrar en terreno paródico pero que siempre mantiene el tipo (la imitación de su voz es notable y su dicción empeora con los años, como en la realidad). A base de matrimonios fallidos, disturbios raciales, la cárcel, las drogas y la presencia de su inseparable Bobby Byrd (interpretado por el habitual de True Blood Nelsan Ellis) se nos narra el ascenso de Brown desde sus inicios en la pobreza más absoluta a su época de empresario loco en los 80. La verdad es que no hay mucha moraleja y la película tampoco intenta que nos posicionemos; si nos podemos quedar con algo de ella es algo dicho montones de veces por los que nos gusta James Brown: “Gran artista, peor persona”. Casi dos horas y media de entretenimiento sin pretensiones y llenas de grandes canciones. A mí me basta. VCR

 

CORAZÓN REBELDE (Grace of my Heart, 1996) EEUU

D: Allison Anders I: Illeana Douglas, MattDillon, John Turturro, Eric Stoltz, Bruce Davison

La escena musical estadounidense de los años 60 es recorrida por toda la década a través de las vivencias de la rica heredera Edna Buxton, la cual es transformada por el productor musical Joel Millner (Turturro) en Denise Waverly, y cuya ambición es convertirse en cantautora en una época en la que ese concepto apenas existía. Pero Wavery escribirá un hit tras otro para la discográfica de Millner –situada en el legendario edificio Brill-, vivirá romances con compositores, periodistas de la escena y cantantes y conocerá la amargura del fracaso y el sabor del éxito. Grace of my Heart es a la biografía de Carole King lo que Velvet Goldmine a la de David Bowie, un especie de mash-up de aspectos de su vida aderezada con detalles de las de Carly Simon y Judy Collins, y que incluye trasuntos de otros personajes de la época como Phil Spector (Turturro), Lesley Gore (Bridget Fonda), Brian –y algunos aspectos de Dennis- Wilson (Matt Dillon) o Gerry Goffin (Eric Stoltz). Le falta algo de desarrollo y la película pierde algo de fuelle en su tramo final cuando el personaje de Buxton/Waverly abandona New York y se instala en Los Angeles, pero su estupenda banda sonora y la solvencia de Illeana Douglas llevando el peso de la película la convierten en una experiencia bastante disfrutable. Y eso por no hablar de un reparto repleto de rostros conocidos del mundo del pop, véase Patsy Kensit, J Mascis, Chris Isaak, Shawn Colvin… JJV


Previo: IT’S SHOWTIME, FOLKS!: La historia de la música popular del siglo XX en 50 películas. (1): OBERTURA
Resto de entregas:

EL CAMINO DEL EXCESO
SONIDO Y VISIÓN
LA ÚLTIMA GENERACIÓN

 

DM: Dani Morell
VCR: Victor Castillo
JJV: Javier J. Valencia

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