IT’S SHOWTIME, FOLKS!: La historia de la música popular del siglo XX en 50 películas. (4)

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4ª parte: Sonido y visión

El universo de la música popular se extendió a una velocidad inusitada durante los años 70. Nuevas generaciones de músicos llegaron a sustituir a los anteriores, y prácticamente al momento aparecían nuevos para sustituir a los previos: no era para tanto, salvo por causas definitivas, nadie se iba nunca realmente -y a día de hoy siguen volviendo y volviendo-. Todo iba a la velocidad del vértigo, nuevas olas aparecían constantemente y cada una tenía sus propias ramificaciones. Cuando los 70 entraban en su último lustro, cada tres meses aparecía un nuevo movimiento, o estilo, o escena, que se convertía en the next big thing.

itsshowtimep401Y por supuesto, llegó la era del vídeo. Si ya desde finales de los 60 algunos grupos habían experimentado con las posibilidades de congeniar imagen y sonido, los primeros 70 ya traerían consigo la era del video-clip, que impondría la necesidad de una imagen a la altura de la música, que necesitaría de un nuevo componente para ser vendida. Y su punto álgido llegaría en los 80: el nacimiento de la MTV y el fuerte asentamiento de la música pop en la cultura occidental traería consigo que las generaciones de los nacidos a partir de finales de los 70 entendieran la visión en cuanto a compañera de la música como algo habitual, y en ocasiones hasta lo interpretarían al revés…

EL SUBMARINO AMARILLO (Yellow Submarine, 1968) Reino Unido

D: George Dunning, Dennis Abey.  ANIMACIÓN

Los malvados Blue Meanies se han hecho con el control de PepperLand y tan solo el Capitán Fred ha podido huir, a bordo de su submarino amarillo. Con él llegará a Londres, se encontrará con Ringo y éste avisará al resto de los Beatles para ayudarle a devolver la paz en su reino, pero antes tendrán que hacer un viaje por las tierras de la psicodelia. El submarino amarillo resulta la mejor y más original película Beatle, y eso que originalmente estuvieron a punto de no hacerla –debido a la mala acogida del especial televisivo Magical Mystery Tour y a su descontento con Help!-, no doblándose a ellos mismos –aunque obviamente sí se trata de ellos en el apartado musical- y apenas teniendo un cameo de imagen real en sus minutos finales: pero da lo mismo. El espíritu está ahí, los personajes están hechos a su imagen y semejanza –el sensible y empático Ringo, el espiritual y místico George, el culto e inteligente John y el relamido Paul- y la surrealista animación se combina en ocasiones magistralmente con la música: excelentes imágenes acompañan a la Tierra del tiempo, en especial cuando te enseñan lo largo que puede ser un minuto a ritmo de When I’m Sixty Four, a la Tierra de la nada a ritmo de Nowhere Man o a la Tierra de la ciencia con Only a Northern Song. Totalmente representativa del espíritu del 68. Ver bajo los efectos de algún alterador de la percepción de la realidad bajo su cuenta y riesgo. JJV

JUBILEE (1978) Reino Unido

D: Derek Jarman  I: Jenny Runacre, Toyah Wilson, Adam Ant, Orlando, Nell Campbell

Durante el rodaje de Jubilee, Derek Jarman decía estar rodando una película “sobre el punk”. Al final se salió por la tangente con una obra que obviamente está muy influenciada por la estética y ciertas actitudes de la Inglaterra de finales de los 70, pero que no habla exactamente de algo tan impreciso como dicho movimiento, o que hace acopio únicamente de su propia visión de la misma: quizá pueda considerarse una fantasía del art-punk muy sui generis a la gran pantalla, porque la película hace gala de una pedantería sideral, y que la llevó a ser muy mal recibida por algunos de los mayores exponentes del punk, como la diseñadora Vivane Westwood. La Reina Eizabeth I (Runacre, interpretando dos papeles), asesorada por el mago John Dee (Richard O’Brien, junto a Nell Campbell viejos conocidos por los seguidores de Rocky Horror Picture Show) viaja hacia un futuro en el cual la anarquía se ha establecido en Inglaterra, y sigue las andanzas de un grupo de jóvenes, la violenta Mad (Toyah Wilson), la historiadora Amyl Nitrate (Jordan, una de las protegidas de Malcom McLaren), los hermanos amantes Angel y Shinx, la fogosa aspirante a actriz Crabs y su nueva incorporación, el joven músico The Kid (Adam Ant, en su debut en la gran pantalla), que busca firmar su primer contrato con el hombre más poderoso del reino, el productor musical Borgia Ginz (Orlando). Todo con mucho maquillaje, interludios musicales, nihilismo a tope, frases lapidarias a tutiplén, sexo, costra y apariciones de Lindsay Kemp y su troupe, Wayne County, The Slits o Siouxee and the Banshees. Si bien no es precisamente una película que se acerque ni de lejos a lo que debería ser un film redondo, como exposición de las inquietudes de (una parcela de) un movimiento histórico y no sólo en la música, tiene su interés, aunque se trate de un plato de aquellos fácilmente atragantables. A día de hoy se la considera una película de culto y ha sido editada por la colección Criterion, si bien esto ya no significa lo mismo que hace diez años.  JJV

EMPIEZA EL ESPECTÁCULO (All That Jazz, 1979) EEUU

D: Bob Fosse   I: Roy Scheider, Leland Palmer, Ann Reiking, Jessica Lange, John Lithgow

Bob Fosse se “convirtió” en Joe Gideon –interpretado por un Roy Scheider en el papel de su carrera- en su alucinante (y alucinada) recreación de su propia vida. Gideon es un director de cine más un coreógrafo experto que tiene que lidiar con su adicción al sexo, que le lleva a saltar de una mujer a otra, incapaz de entregarse a cualquier otra cosa que no sea al mundo del espectáculo, y viviendo una mascarada constante. Mientras intenta terminar su última película y darle forma a su último musical (variantes metalingüísticas de los proyectos reales de Lenny y Chicago respectivamente), trata de poner orden entre las mujeres de su vida –su exesposa, su pareja actual, su hija y su amante- de forma bastante canalla y desastrosa. Pero su adicción al alcohol y las anfetaminas le jugarán una mala pasada y cuando la sombra de la muerte empiece a acechar, la película dará un giro de 180 grados: tal cual es la vida cuando aparece la guadaña, en cualquier caso. Fosse dio en el clavo con una monumental obra, que recibió ciertos palos de la crítica en su día por considerarla una obra egocéntrica y megalomaniática: es absolutamente cierto, y sin embargo considero que forma parte de su encanto, igual que el propio Gideon/Fosse, imposible odiarle a pesar de que intente opositar para ello. La mejor película musical de los años 70, con varios números inolvidables –y parodiados e imitados hasta la saciedad- y con un final monumentalmente hermoso. It’s Showtime, folks.  JJV

LA ROCKERA (Breaking Glass, 1980) Reino Unido

D: Brian Gibson  I: Hazel O’Connor, Phil Daniels, Jonathan Pryce, Jon Finch

La joven rockera Kate y el aspirante a manager Danny se conocen a la salida de un ruinoso club nocturno y el segundo, fascinando por el talento de la cantante, crea un grupo a su alrededor y monta una estrategia que les mantenga libres de las manipulaciones de las discográficas mientras ascienden hacia la fama. Pero tan nobles intenciones se irán haciendo añicos a medida que entren en el juego y poco a poco la figura de la banda de Kate vaya siendo poseída por la “major” con la que firmaron y perdiéndose ente tanta droga y show visual, alejados del rock directo de su primer álbum. Mientras que la estructura de La rockera es la clásica historia de auge y caída, es su contexto y su background la que la hacen una obra única, siendo una muestra de la angustia juvenil en la era del post punk británico, durante la Inglaterra de Callaghan, el Invierno del descontento y el auge del Frente Nacional, todo ello reflejado como también el trasvase de aquellas bandas de un rock cercano al punk en letras y actitud a la conversión en espectáculos visuales durante la recién llegada era del video y la MTV (venga, seguro que se les ocurren un par de grupos como mínimo). JJV

THE RUNAWAYS (2010) EEUU

D: Floria Sigismondi I: Kristen Stewart, Dakota Fanning, Michael Shannon, Scout Taylor-Compton

“Hello Daddy, hello Mom, I’m your ch ch ch ch cherry bomb”. Si identificáis este verso, conoceréis a Cherie Currie y Joan Jett, y al grupo de hard rock que ambas capitanearon a finales de los 70: The Runaways, una banda compuesta exclusivamente por chicas adolescentes, y apadrinada por el productor y compositor Kim Fowley, que vio en ellas un diamante en bruto que podía sorprender y lograr un gran éxito comercial. Tuvieron una muy breve pero exitosa carrera entre 1975 y 1979, repleta de escándalos y problemas, convirtiéndose en una de esas bandas que mejor representa el éxito glorioso, fugaz y tormentoso de muchas estrellas del rock ‘n roll. En 2010 Floria Sigismondi dirigió este film que narra de forma notable la corta pero increíble gesta de estas chicas que irrumpieron en el mercado musical sorprendiendo a todos aquellos que iban dejándose conquistar por sus canciones. La película es un biopic distinto, alejado de convencionalismos de comercialidad, centrándose en la adolescencia de las protagonistas, mostrándolas tal como son, jóvenes y soñadoras, y lo hace dejándose llevar por una cámara íntima que se acerca a los personajes retratándolos con delicadeza y sensibilidad, para acabar construyendo poco a poco una crudeza que acaba conformando una brutal sensación de realidad, de desesperante realidad. No hay mensajes ni moralejas, sino el simple retrato de un grito utópico convertido en lágrimas con sabor a rock. Kristen Stewart y Dakota Fanning (Joan Jett y Cherie Currie respectivamente) construyen unas interpretaciones geniales que refuerzan perfectamente ese tono dramático del film, y asimismo también tenemos a Michael Shannon que nos hace disfrutar y mucho con su encarnación de Kim Fowley. Un film inolvidable. XTV

THE RUTLES: ALL YOU NEED IS CASH (1978) Reino Unido

D: Eric Idle, Gary Weis  I: Eric Idle, John Halsey, Ricky Fataar, Michael Palin

Este irreverente mockumentary perpetrado por el Monty Python Eric Idle es una descarada parodia de la historia de los Beatles a partir de la construcción de una banda imaginaria –existen tres discos surgidos a raíz de la película que se encuentran fácilmente en youtube, pero yo no he dicho nada–. Este telefilm de poco más de una hora de duración puede resultar delicioso tanto para el seguidor de la banda de Liverpool como para el profano. A eso ayudan multitud de gags puramente visuales –relacionados mayormente con el alocado presentador del documental– que nada tienen que ver con la historia de The Beatles sino más bien con el slapstick y con el sentido del humor absurdo de Eric Idle. No obstante se disfrutará mucho más de la sátira si se conoce por encima la biografía de los Beatles –y el estilo de los Monty Phyton– ya que el grueso de las ocurrencias giran alrededor del cuarteto británico. La fotografía está cuidada hasta el último detalle para situarnos perfectamente en cada momento histórico y llega a copiar camaleónicamente las entrevistas, películas y apariciones públicas más sonadas del grupo, intercalando a los Rutles con el público y el entorno a la perfección. The Rutles no se olvida de la estructura clásica de auge y caída ni del repaso de los momentos clave del grupo. Hace especial hincapié en la rapidez de grabación de sus dos primeros discos, la meteórica ascensión hacia el éxito, el fenómeno de las fans o el delicado tema de las drogas alucinógenas. Todo ello aderezado con múltiples gags de diferente intensidad que nos permiten contemplar desde una reina de Inglaterra disimulando los bostezos durante el concierto en el Teatro Principe de Gales de Londres hasta a un “John Lennon” felizmente casado con una sosías de Hitler. Pese a que los Rutles están continuamente en pantalla, la película apenas les otorga voz y prefiere construir la historia a partir de los testimonios de diferentes personajes como Mick Jagger, Paul Simon o el mismo George Harrison, que se prestaron al divertido juego para la ocasión. DM

AMERICAN POP (1981) EEUU

D: Ralph Bakshi   I: ANIMACIÓN

American Pop es quizá la película de las 50 escogidas que mejor case con el espíritu del especial ya que abarca cuatro momentos muy significativos y distintos de la música popular norteamericana a través de cuatro generaciones diferentes de una familia de emigrantes rusos: El primero se relacionará con una cantante de jazz vocal, su hijo resultará ser un pianista carismático lleno de talento que se dará de bruces con la segunda gran guerra, el tercero ya vivirá la eclosión de las movidas beat y hippie y a pesar de su escaso oído se convertirá en el letrista de una banda con más de un parecido con los Jefferson Airplane –su amante, la cantante del grupo a su vez será una suerte de Grace Slick-. El último, su hijo ilegítimo, malvivirá como traficante de drogas a finales de los 70 durante la eclosión del  punk luchando por convertirse en una estrella del rock. American Pop es una de las mejores películas de su director, tan interesante como irregular, que huye del clásico estilo de historia rise and fall para mostrar diferentes conceptos y estilos musicales, cada uno ubicado en su propio contexto histórico y con sus diversos claroscuros. La rotoscopia en este caso le sienta como un guante a la propuesta –no siempre sucede lo mismo con las obras de Bakshi- y la BSO incluye temas de Cole Porter, George Gershwin, Jimi Hendrix, The Doors o Herbie Hancock, entre (muchísimos) otros. JJV

ROCK & RULE (Aka Ring of Power, 1983) Canadá

D: Clive A. Smith  I: ANIMACIÓN

En la primera mitad de la década de los 80 el cine de animación y la música rock-pop vivieron un breve romance en pleno auge del video clip, la MTV y las nuevas maneras de promocionar la música, generando proyectos dedicados tanto al público juvenil (¿alguno recuerda la serie Kidd Video, la de los chavales que se perdían en otra dimensión y se intercalaban sus aventuras con los videoclips de moda? Cuanta música descubrí ahí…) como al adulto: este fue el caso de la poco conocida Rock & Rule, el primer largometraje de la productora canadiense de animación Nelvana; curiosamente dejaron de lado la oportunidad de trabajar en la producción de Heavy Metal para dedicarse a esta, y en el futuro sería más o menos vista como una suerte de hermana pequeña de la célebre película de Gerald Potterton. En un mundo futurista habitado por humanos y mutantes, reminiscente tanto de Metal Hurlant como del Diamond Dogs de Bowie, la malvada estrella Mok pretende abrir una puerta al infierno pero para ello necesita dar con la voz adecuada: esta resulta ser la de Angel, miembro de una banda de la ciudad de Ohmtown, la cual tiene constantemente rifirrafes con su otro vocalista, Omar. Mok la secuestrará para conseguir sus maléficos planes y la llevará a Nuke York City. Omar y el resto del grupo intentarán rescatarla viviendo una aventura colorida y futurista con mucha música rock: No obstante, para las escenas musicales Mok tendría la voz de Lou Reed, Angel la de Debbie Harry, Omar la de Robin Zander del grupo Cheap Trick, incluso el demonio de la otra dimensión a la hora de cantar lo haría con la voz de Lou Reed. Rock & Rule tendría una breve vida en salas comerciales y una escasísima repercusión en el momento de su estreno, pero diversos pases en cadenas norteamericanas como HBO o Showtime la convirtieron en un objeto de culto y habitual carne de intercambio de VHS, incluso fomentando una leyenda tan bootleg como su procedencia según la cual la película era obra de Ralph Baskhi. A día de hoy se ve como un agradable título modélico en cuanto a ideas de combinar cine y música pop que no llegaron a funcionar a nivel popular pero muy disfrutable para los amantes de la animación sobre todo si buscan propuestas un poco fuera de lo común. El poco recorrido comercial de la cinta evitó que nunca llegara a editarse un disco con la banda sonora, y es una pena (aparte de los mencionados también había temas de Earth, Wind & Fire y Melleny Brown), los completistas de Reed, Harry o Iggy tuvieron que recurrir a caras B de sus singles o versiones alternativas de los temas aquí aparecidos para hacerse con ellos. JJV

PURPLE RAIN (1984) EEUU

D: Albert Magnoli  I: Prince, Apollonia Kotero, Morris Day

La distancia que otorga el paso del tiempo puede llegar a ser muy cruel con una película. Con Purple Rain sucede una cosa curiosa; un revisionado de ésta nos hace ver por qué es a la vez una película de culto y una fuente inagotable de bromas a su costa. Por un lado, admitámoslo, las canciones son buenísimas y las actuaciones están muy bien filmadas. Por otro, su envoltorio visual absolutamente estiloso y glossy se da de hostias con el ejercicio de egotrip brutal de Prince y la calidad actoral en general. Esta historia semi biográfica del misterioso y lacónico The Kid, su grupo The Revolution, en el que parece que todos se odian -y no es para menos con semejante frontman- y sus conflictos con Morris Day, que le quiere levantar a su chica, la espectacular Apollonia Kotero, es a la vez épica y ridícula hasta el extremo. Prince quiere ir de intenso pero bordea el autismo más absoluto en las escenas dramáticas. Eso sí, cuando se sube a un escenario consigue transmitir todo lo que está cantando. Morris Day y Jerome intentan insuflar comedia y chulería a todo el conjunto, pero sólo consiguen ser las excepciones en una película en la que todo el mundo es bastante asqueroso y vive en perpetuo estado de bordería y desencanto emocional. Todo muy New Wave, vaya. Si os gusta Prince, ya la habréis visto. Si no, hacedlo bajo vuestra propia cuenta y riesgo. VCR

MOONWALKER (1988). Estados Unidos

D: Jerry Kramer, Jim Blashfield, Colin Chilvers  I: Michael Jackson, Joe Pesci, Sean Lennon

Yo fui un integrante más de aquellas colas demenciales que se formaron en los cines para ver Moonwalker. A finales de los 80 Michael Jackson era uno de los personajes públicos con más poder sobre la capa de la tierra. No exagero. Sus discos vendían –todavía lo hacen– centenares de millones de copias (ríanse de los Beatles, Elvis y Madonna). El estreno de la película fue un verdadero acontecimiento de masas. Fans y curiosos querían ver la película que protagonizaba Michael, la película que había escrito Michael. Recuerdo incluso gritos en el cine, como si fuera una sala de conciertos. También recuerdo la decepción posterior: un servidor apenas tenía 10 años pero acababa de ver la peor película de su vida. Con los años la he revisado un par de veces y he descubierto que no es la peor, pero poco le falta. Tras un arranque prometedor, en el que se nos cuenta la carrera de Jackson hasta ese momento (justo acababa de publicar su incontrovertible “Bad”), la cinta se convierte en una cosa incoherente y fabricada a base de retales. Un videoclip por aquí, una canción por allá y una trama central que no sé ni por dónde empezar a resumir. Digamos que Michael Jackson es un gángster bueno y mágico, o un extraterrestre, o las dos cosas a la vez. Lucha contra un tipo que quiere drogar a todos los niños del mundo y que se esconde en una cueva. Para vencerle, Michael se puede convertir en camión, en nave espacial… ¡es como un transformer con la cara del astro del pop! Absolutamente nada tiene el menor sentido. Sin embargo, si alguien no ha visto la película y considera que tiene el suficiente estomago como para hacerlo, descubrirá un par de cosas interesantes: como convirtieron la discreta canción Smooth Criminal en un espectáculo visual de primera (gracias a ese videoclip de casi 10 minutos que todos tenemos en mente) y el artesanal pero igual de vistoso videoclip del tema Leave Me Alone, realizado integramente en stop-motion. Pero eso también se puede ver suelto en el Youtube… DM

Y mañana la quinta y última entrega, LA ÚLTIMA GENERACIÓN .
Previo:
IT’S SHOWTIME, FOLKS!: La historia de la música popular del siglo XX en 50 películas. (1)
IT’S SHOWTIME, FOLKS!: La historia de la música popular del siglo XX en 50 películas. (2)
IT’S SHOWTIME, FOLKS!: La historia de la música popular del siglo XX en 50 películas. (3)

 

DM: Dani Morell
VCR: Victor Castillo
JJV: Javier J. Valencia
XTV: Xavier Torrents Valdeiglesias

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