III Edición Festival Americana 2016

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Del 3 al 6 de Marzo se celebró la tercera edición del Festival Americana en los cines Girona de Barcelona, muestra del cine independiente norteamericano que en esta edición se ha superado en cuanto a cotas de calidad y de éxito de público se refiere (de las dos primeras ediciones les informamos puntualmente en sendas entradas de nuestra web). No parece que se deba solo a la fortuna el hecho de que todos los títulos que haya visto han tenido entre bastante y mucho interés: aún me he quedado con las ganas de ver más, y a tenor por la recepción que tuvieron valían la pena. Esperemos que el destino me ofrezca la oportunidad de toparme con Starlets, Cronies o King Jack, por citar tres de las que me llegaron buenas referencias y que me fue imposible encajar. Además, el Festival ha presentado nuevas secciones, como Americana Shorts (dedicada al mundo del cortometraje), Americana Docs (Documentales) o Young Americans (magnífico y oportuno nombre dadas las tristes circunstancias, por cierto, para una sección matinal dedicada a pases para Institutos con coloquio posterior).

Como en la pasada edición, nuestra crónica se dividirá en el repaso de los títulos más destacados vistos en la sección Americana Next (dedicada a los nuevos valores del cine indie americano) y una segunda entrega dedicada a repasar la sección Americana Tops (centrada en directores consagrados).

Americana Next

La ganadora del Premio Jurat Jove dedicado a esta sección fue para la sorprendente They Look Like People, de Perry Blackshear, cinta que mezcla terror, drama y unas gotas de comedia en una cinta que muestra con descaro imaginación y muy buenas ideas superando con creces el handicap de un presupuesto a todas luces precario. Con la vista puesta en otras películas de terror “minimalista” de la última década (especialmente Take Shelter, de Jeff Nichols), narra la historia de Wyatt, un joven que ha perdido a su novia y su trabajo que busca refugio en casa de su mejor amigo de la infancia, Christian, un antiguo nerd de instituto reconvertido, aparentemente, en un triunfador en el mundo laboral. Pero a Wyatt unas voces que solo él puede escuchar le advierten que la mayoría de la gente con la que se relaciona no es quién dice ser, y que unos monstruos han ocupado su forma en vistas al fin del mundo, que llegará pronto. Poco a poco, Wyatt irá arrastrando a Christian en su caótica cruzada. A la película tal vez le faltaría un poco más de mala uva –el tono general es tan bienintencionado que no llega a hacer sufrir al espectador apenas una pequeña parte de lo que podría si se hubiera ensuciado las manos-, pero es una ópera prima muy destacada dada la parquedad de sus medios. A falta de verdes, desparpajo.

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Aunque mi preferida personal de la sección fue la sorprendente Take Me to the River, de Matt Sobel, una ¿tragicomedia? ¿negra? poseedora de unos valores originales y un punto extravagantes, como puede ser el incómodo desconcierto que por momentos envuelve al espectador. Ryder (Logan Miller) es un joven homosexual que acude con sus padres desde California a una reunión de la familia de su madre en Nebraska. Aunque recibe la orden directa de ella (Robin Weigert, por fin con un papel de calado desde los lejanos días de Deadwood) de no hablar de su tendencia sexual ante su retrógrada familia, Ryder se meterá en un problema cuando, tras pasar un rato a solas con ella en una granja, su prima Molly vuelva corriendo con su familia con el vestido manchado de sangre. El intento de demostrar la inocencia de Ryder se saldará con un acercamiento por parte de la familia de su tío, aunque sin llegar a poder vislumbrarse con claridad si hay en el fondo segundas intenciones por su parte. Brilla en las escenas tensas, largas, magníficamente interpretadas, barnizadas con humor un punto perturbador, y un guión bien hilvanado que desemboca en embarazosas revelaciones familiares.

Después de Creep, aquella película protagonizada por Mark Duplass que pudo verse en Sitges hace un par de ediciones, el director Patrick Brice vuelve a jugar a las revelaciones comprometidas cambiando horror comedy por sex comedy. En The Overnight (Noche infinita) una pareja, Emily y Alex (Taylor Schilling y Adam Scott) son invitados por otra pareja (Jason Schwartzman y Judith Godréche) bastante estrafalaria, que han conocido en el parque donde juegan sus hijos comunes, en un intento por parte de los primeros por socializar al ser recién llegados a Los Ángeles (en contraste con lo contado en Take Me to the River). Lo que empieza siendo una cena tranquila se va desmadrando lentamente, a medida que los personajes vayan revelando paulatinamente sus más íntimos secretos. Abierta de miras, resulta de desenfadada francamente divertida y de buen corazón.

Lo que The Overnight  tiene de desenfadada, People, Places, Things, de James C. Strouse, lo tiene de encantadora. Además, la película le da la oportunidad de probar suerte al Flight of the Conchord Jemaine Clement de salirse de la comedia absurda (que tan buenos resultados le ha dado, recuerden Lo que hacemos en las sombras) y de probar, con éxito, la romántica. Da vida a Will, un escritor y dibujante de cómics que descubre, el día del cumpleaños de sus hijas gemelas, que su mujer le engaña. Un año después, su vida será un desastre tras otro, tanto a la hora de cuidar de sus hijas como a la de enfocar nuevas relaciones. Pero justo cuando el amor parece volver a llamar a su puerta, la posibilidad de recuperar a su ex-pareja le sembrará en un mar de dudas. Como suele suceder en este tipo de propuestas la obra funcionará para cada espectador en función de su agrado (o tolerancia) hacia el protagonista principal, pero para los seguidores del actor, cómico y músico neozelandés, es un must.

Yosemite, de Gabrielle Demeestere, se basa en dos relatos de James Franco (que produce e interviene como actor en la película) publicados en su selección Un infantil de California, y añadiendo uno de cosecha propia de la directora y guionista, para narrar tres historias sobre tres chavales diferentes, compañeros de clase de quinto curso. Más que seguir una narración o una línea argumental concreta, la película parece basarse en recuerdos y pinceladas, lugares comunes, que viven los niños y que pretenden por momentos retraer un cierto modo de entender la existencia a una edad concreta. No resulta una experiencia ni particularmente fascinante ni especialmente conmovedora, pero se deja ver.

Americana Tops

La reciente ganadora del último Festival de Sitges, The Invitation de Karyn Kusama esconde una sorpresa tras otra. Un grupo de amigos se reúne en casa de la ex-mujer del protagonista: éste comenzará a sospechar que ella y su nuevo novio esconden algo, debido a ciertas actitudes que muestran tanto ellos como su particular grupo de colegas… Lo que comienza como un drama psicológico termina introduciéndose en el horror puro –lo cual, en cierto modo era hasta cierto punto predecible… pero no el cómo ni cuándo-. Es de aquellas cintas que funcionan como un puro mecanismo de relojería, en este caso muy afinado. De vital importancia hablar lo menos posible de ella, por temor de estropear la experiencia al futuro espectador.

La joven Ella Purnell ha sido uno de los descubrimientos del Festival. En Wildlike, de Frank Hall Green, interpreta a MacKenzie, una adolescente que debe ir a vivir con su tío (el televisivo Brian Geraghty, visto en series como Boardwalk Empire o Ray Donovan) a Alaska tras la muerte de su padre, y que se escapa de su hogar de acogida cuando éste empiece a abusar de ella. Comenzará entonces una huida que la llevará por los (hermosamente filmados) remotos parajes de la tierra salvaje y se encontrará con Rene (Bruce Greenwood), un hombre recién enviudado que se convertirá en su protector. De narración pausada, para detenerse en el entorno, pero intranquila, dado el tema que trata, se beneficia de su adecuado reparto y de la belleza que la envuelve.

Diggin’ for Fire es la nueva película de Joe Swanberg, director de Drinkin’ Buddies, aquella comedia que encandiló a Quentin Tarantino y que pudo verse en la primera edición del Americana dos años atrás. En este caso repite Jake Johnson en el papel principal interpretando a Tim, un hombre que encontrará un arma y huesos en el jardín de una casa que le han prestado para pasar un fin de semana con su mujer Lee (Rosemarie DeWitt) y su hijo. Ante la insistencia de Tim por seguir desenterrando, ella decidirá irse a pasar los días festivos con una amiga. Ambos tendrán experiencias paralelas durante dos días bastante impredecibles donde se replantearán su matrimonio, la fidelidad y el paso del tiempo. Tantea caminos reflexivo-desenfadados un poco en la línea de la reciente Mientras seamos jóvenes de Noah Baumbach, dirigiendo mensajes a la generación de los nacidos en los 70, de manera bastante inofensiva y con poca audacia, hasta irritantes a veces. Reparto de aúpa que incluye en breves papeles a Anna Kendrick, Orlando Bloom, Ron Livingstone, Sam Rockwell, Sam Elliott o la recién oscarizada Brie Larson.

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La ganadora del premio del público fue la absolutamente disfrutable Trumbo, de Jay Roach, narración de la vida del famoso guionista y escritor al que da vida Bryan Cranston durante el periodo que sufrió en sus carnes la caza de brujas en Hollywood por su pertenecían al partido comunista. Todo lo que han leído en su contra probablemente es cierto: juega en exceso la carta de la simpatía hacia sus protagonistas y se pone demasiado emocional en algunos momentos: pero no importa, el resultado final, con su inequívoco sentido de la justicia –tiene el corazón en el lugar correcto-, su mirada enamorada al Hollywood de ayer con todos los pesares que soporta (y muestra), y un reparto entregado a la causa, la convierten en una de las mejores experiencias para cinéfilos de los últimos tiempos, ya sea en interesados por el oscuro periodo que narra, o en general por la mitomanía centrada en la ciudad de los sueños. Reparto espectacular donde no solo brilla Cranstone, sino también Louis C.K, Diane Lane, Micheal Stulhbarg o un espectacular John Goodman, que tiene un momento de rabia digno del mejor Walter Schopchack. El mundo necesita más escenas con John Goodman cabreado.

Palmarés III Edición

Premio del Jurat Jove: They Look Like People

Resultado de la votación del público:

Trumbo 4,48 (Premio del público)
Blood Brother 4,33
In Jackson Heights 4,31
Tangerine 4,3
Cartel Land 4,23
People Places Things 4,18
The Invitation 4,01
The Overnight 3,91
Wildlike 3,9
America Recycled 3,85
Take me to the River 3,81
Starlet 3,8
Krisha 3,75
Prophet’s Prey 3,74
King Jack 3,64
Cronies 3,47
Digging For Fire 3,33
They Look Like People 3,07
Yosemite 2,93

Crónicas de ediciones anteriores:
Festival Americana 2014, Festival de cine independiente norteamericano
II Edición Festival Americana (1º parte): Americana Next
II Edición Festival Americana (2º parte): Americana Tops

Javier J. Valencia

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