La Filmoteca de Catalunya recuerda a Elías Querejeta con la presencia de Carlos Saura

Jornada especial la del jueves 31 de Octubre en la Filmoteca de Catalunya dedicada a homenajear la figura del recientemente desaparecido productor Elías Querejeta, que se irá alargando durante todo el mes de Noviembre con la proyección de otros títulos nacidos bajo su amparo. Ayer se contó con la presencia de uno de los directores con los que colaboró con más frecuencia, Carlos Saura, considerado durante muchos años como “el primer director de España”, y se completó la dedicatoria con una de las últimas películas que nació bajo este tándem, la premiada con el Oso de Oro en Berlín ‘81 Deprisa, deprisa, más una sesión de preguntas y respuestas que también servían para convertir el evento en una master class para los estudiantes de L’ESCAC.

“Elías era el productor más valiente que había, tenía una enorme capacidad para arriesgar. La vida es una aventura que hay que vivirla para llegar a un fin, el mío es hacer películas, él era otro aventurero, capaz de luchar contra la censura y una sociedad española paralizada”, recordaba el director aragonés del productor de 12 de sus películas, equipo que nació tras realizar juntos La caza no con pocas dificultades: “Ahora decimos que es difícil hacer cine, antes sencillamente era imposible”. Pero lograron sacarlo adelante en un corto espacio de tiempo, apenas siete actores y dos millones de las antiguas pesetas que Querejeta y Saura lograron poner a medias. “La caza era a todo riesgo, pero demostramos que podíamos hacer un cine interesante con menos medios. Tuvo una gran repercusión internacional, nos proporcionó oportunidades y nos permitió continuar, a partir de ahí pudimos realizar películas muy bien programadas.”.

querejeta04

Peppermint Frappé, Cría cuervos, Ana y los lobos o Mamá cumple cien años, entre otras, películas muy representativas de un cine español que durante los años setenta era de los más importantes de Europa y que a día de hoy ya se le recuerda como casi una edad dorada en función de cómo ha ido la cosa, tan renqueante, desde los primeros 80. Casi podría ser un indicador del fin de aquellos buenos tiempos la ruptura profesional –aunque amistosa- entre Saura y Querejeta, provocada por la intención del primero de dirigir Bodas de sangre con Antonio Gades, “una españolada” a ojos del productor vasco. Saura admitió que también debido a ello su cine encontró “nuevas vías”. Durante el año 2012 Elías Querejeta le mandó a Saura un borrador de 33 días, sobre el período de tiempo en el cual Picasso pintó el Gernika. La intención era que volvieran a colaborar juntos en la escritura del guión. Pero la muerte se interpone y de momento el proyecto sigue en el aire, aunque Saura espera que pueda llevarse a cabo y ya tiene confirmados a Antonio Banderas y Gwyneth Paltrow en sus papeles principales.

Respecto a Deprisa, deprisa, nuestro especialista en –entre otros muchísimos géneros- cine quinqui Victor Castillo la llama la de autor de todas aquellas que formaban parte de este sub-género de gran resonancia durante sobre todo la primera mitad de los 80. La que dejaba de lado la explotación y trataba el tema desde un punto de vista mucho más contemplativo, como si de un escaparate de un modo de vida muy concreto se tratara. “Intentaba no establecer moral alguna”, rememoraba Saura, aunque viéndola ahora “no recordaba que el final fuera tan tremendo, tan desesperanzador”. La película nace a raíz de unos artículos bastante sensacionalistas del diario ABC y el periódico El Caso sobre la delincuencia juvenil de la época que habían provocado el interés de Querejeta sobre el hacer un documental sobre los mismos para entender mejor su modo de vida. Saura prefirió convertirlo en una película de ficción, pero ultra-realista, sin actores profesionales, sino delincuentes comunes. “El guión era flexible y abierto, se modificaban los diálogos en función de su jerga.” Saura los recuerda como personas muy violentas, con problemas con las drogas y una visión del bien y del mal muy particular. “Se hizo en el momento del tránsito hacia las drogas duras en nuestro país. Hubo un intento durante el rodaje en que los miembros del reparto adictos las dejaran de modo inútil”. Pero también muy sentimentales, capaces de hacer cualquier cosa por las personas por las que sienten afecto. Dos de sus protagonistas, José Antonio Valdelomar (Pablo) y Jesús Arias (Meca) fallecerían debido a su modo de vida, el primero durante un tiroteo en un atraco, el segundo de sobredosis en Carabanchel. “Queríamos hablar sobre aquellos que se defienden tomando un camino equivocado. Mostrábamos a los personajes tal y como eran. (…) Desarraigados, productos de las formas de vida de aquellos extrarradios que eran tierra de nadie.”

deprisadeprisacartel

Saura terminó clasificando su propia carrera en cuatro segmentos, no cronológicos, películas de ficción, con un cierto aire de fantasía, las realistas donde se integraría Deprisa, deprisa, las musicales y los ensayos biográficos de personas famosas que han marcado su vida, “personales, no rigurosos”. Y agradeció de ello a Querejeta. “Le debo aquello a lo que llamamos mi carrera cinematográfica. Sin él seguramente no habría hecho nada. Él luchaba  contra la administración, algo de lo que yo no era capaz”.

Javier J. Valencia (con la colaboración de Victor Castillo)

Próximos pases en la Filmoteca de Catalunya dentro del ciclo homenaje a Elías Querejeta: http://www.filmoteca.cat/web/programacio/cicles/record-delias-querejeta

Esta entrada fue publicada en Especiales y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.