REGRESO AL FUTURO QUE NUNCA OCURRIÓ – La ciencia ficción de los 80 en 50 películas, 1ª parte: Acción sin freno, aventura desatada, los héroes ci-fi del videoclub

¿Dónde nos habíamos quedado? Oh, sí, fue en El futuro que dejamos atrás – La ciencia ficción de los 70 en 50 películas, donde nos pusimos el disfraz de ese viejo profeta agorero que nos mostró cinco profecías bastante funestas para la raza humana. Pero esa visión fundamentalmente pesimista de la ciencia ficción ya establecimos que empezó a morir con la llegada del blockbuster, en especial con La guerra de las galaxias, y hacia finales de los 70 el género empezaba a volverse más luminoso.

El cambio prácticamente definitivo vendría con la implantación del video en los hogares de la mayoría de familias del mundo occidental: el género rey del cine popular pasaría a ser el cine de acción, con la aparición de nuevos hiper-musculados héroes capaces de enfrentarse al crimen, a los rusos o a lo que se les pusiera por delante de formas más bien expeditivas, que pronto empezarían también a ser extraterrestres, viajeros del tiempo o de dimensiones paralelas… mientras que el cine enfocado a la aventuras –también con un fuerte toque juvenil, pero con menores dosis de violencia- al mismo tiempo encontraría un cómodo lugar en los estantes de los usuarios del home cinema.

Con esta primera parte damos pistoletazo de salida a nuestra muestra veraniega de ci-fi tal y como hicimos el año pasado… si bien en este caso el dossier al ser de 50 películas puede que noten que se nos queda algo corto: Los 80 trajeron consigo tantas variantes, sub-géneros y parientes “tangenciales” de la ciencia ficción que hubiera sido necesario ampliarla otros 50 títulos… en su lugar, durante este 2014 tenemos pensado dos nuevos especiales con este modelo de “fichas” cortas relacionados con el tema que les taparan algunos huecos que puedan encontrar -notarán que hemos dejado de lado las aventuras especiales…-, a la vez que títulos que ya poseen artículo en nuestra web hemos evitado repetirlo (dejaremos los enlaces al final de cada bloque). Y en cualquier caso, así se hacen las secuelas…

Y ya sin más preámbulos, vamos a por ello…

1ªparte: Acción sin freno, aventura desatada: los héroes ci-fi del videoclub

CYBORG (1989) Estados Unidos

D: Albert Pyun I: Jean-Claude Van Damme, Deborah Richter, Vincent Klyn

Cannon Films entró en bancarrota en 1987. Sus proyectos para una secuela de Masters del Universo (Gary Goddard, 1987) y una película de Spiderman se fueron al traste dejando sets y vestuarios sin usar. Alguien debía recoger todo ese desorden y los elegidos para tal tarea fueron el guerrillero de la serie B Albert Pyun y la naciente estrella Jean-Claude Van Damme. Este interpreta a Gibson Rickenbacker, un mercenario en un futuro post apocalíptico que intentó dejar su  vida de combatiente atrás y formar una familia hasta que casi toda fue asesinada por la banda del malvado Fender Tremolo. Gibson es contratado por una cyborg que transporta la información para la cura de la plaga que diezmó la población mundial en el pasado, pero Fender la rapta, por lo que este debe pegarse un buen viaje por un montón de desiertos y fábricas abandonadas pateando a los secuaces del pandillero. Pyun quería filmar una ópera heavy metal sin diálogo alguno y en blanco y negro, pero Menahem Golan le hizo entrar en razón para que hiciera algo más comercial. Con todo, los resquicios de ese proyecto se hacen notar en Cyborg: los nombres de los personajes principales están basados en marcas de instrumentos y los diálogos son cortos, tontos y con poco sentido más allá de lo evidente. De hecho en la película hay más gruñidos y gritos que palabras. Aunque Pyun trabaja bien con lo que tiene y los decorados post apocalípticos tienen su aquel, Cyborg adolece de lo habitual en sus películas; buen planteamiento pero desarrollo coñazo. Y aquí tenemos noventa minutos de Van Damme corriendo a cámara lenta, teniendo el mismo flashback dos veces, una ordenada y la otra por partes, y pateando gente obsesionada con los cuchillos. Y se le notan demasiado todos los cortes en escenas violentas para que no le calzaran una X, llegando incluso a desaparecer un extra en una pelea. La magia del cine. VCR 

BIGGLES, EL VIAJERO DEL TIEMPO (Biggles, Adventures In Time, 1986) EEUU / Reino Unido

D: John Hough  I: Alex Hyde-White, Neil Dickson, Fiona Hutchinson, Peter Cushing

El veterano John Hough (La leyenda de la mansión del infierno, Escóndete y tiembla) intentó captar el mood de los éxitos juveniles de la época (algo de aventuras a lo Indy por aquí, un poco del tono desenfadado de los viajes en el tiempo tipo Regreso al futuro por allá) y combinarlo con el estilo de los seriales y las novelitas pulp protagonizadas por el piloto y aventurero  James “Biggles” Bigglesworth, personaje creado por W.E. Johns en 1932 y cuyas aventuras siguieron apareciendo en el mercado británico durante más de 60 años. De este modo la película es un mix de las aventuras de Jim Ferguson, una especie de Marty McFly igual de despistado que puede saltar por el tiempo, y de las del legendario piloto durante la I Guerra Mundial al ser una suerte de “gemelo temporal” suyo (uno se desplaza para ayudar al otro cuando se encuentran en peligro de muerte) que tratan de evitar una conspiración de los alemanes que podría cambiar el curso del pasado. De resultado desigual, es un tanto sosa y naïf y su banda sonora, compuesta por canciones pop de la época (de Mötley Crue a Jon Anderson, pasando por una única experiencia al margen de Queen de John Deacon, con una banda llamada The Inmortals) bastante discordante, pero si fue usted criado durante la década de los 80 tampoco le supondrá ningún problema verla de principio a fin. Incluye, y esto ya justifica tener el DVD en cualquier estantería de un aficionado al género, el último hurra en pantalla del genial e inolvidable Peter Cushing. JJV.

LAS AVENTURAS DE BUCKAROO BANZAI (The Adventures of Buckaroo Banzai Across the 8th Dimension, 1984) Estados Unidos

D: W.D. Richter I: Peter Weller, John Lithgow, Ellen Barkin, Jeff Goldblum

Buckaroo Banzai es un hombre del renacimiento; neurocirujano, científico, maestro de artes marciales, músico de rock (junto a su banda los Caballeros de Hong Kong) pero sobre todo aventurero. Tras conseguir acceder a la octava dimensión en un experimento junto a su mentor el Profesor Hikita, la noticia de este hallazgo reaviva la locura del Doctor Emilio Lizardo, que ya realizó el experimento en los años treinta y volvió poseído por un malvado alienígena. Lizardo y sus secuaces pretenden volver a la octava dimensión cueste lo que cueste, aunque tengan que secuestrar a la nueva novia de Banzai, la sexy y apropiadamente llamada Penny Priddy. Homenajeando al universo de las novelas pulp de los años 30 y 40, en especial Doc Savage, W.D. Richter se marcó una cinta de ciencia ficción loquísima con montones de referencias rocanroleras y a la cultura asiática. Debería tenerlo todo para ser un bombazo, pero Buckaroo Banzai peca de lo que los americanos llaman una puesta en escena all over the place. Vamos, que las ideas están tan desparramadas y van a tal velocidad que es imposible agarrarse a algo durante mucho tiempo. Al menos cosas como el carisma de Peter Weller como Banzai (hubiera sido un buen Doctor Who, ahora que lo pienso) John Lithgow totalmente on fire como Lizardo y secundarios de la talla de Christopher Lloyd y Vincent Schiavelli consiguen salvarla del caos más absoluto. Como era de esperar, en el extranjero tiene un culto de la hostia, e incluso se proyecta un juego de rol sobre ella. Curiosa, sin más. VCR 

ALIEN NACIÓN (Alien Nation, 1988) Estados Unidos

D: Graham Baker  I: James Caan, Mandy Patinkin, Terence Stamp, Leslie Bevis

De inicio más que sugerente (una raza extraterrestre llega a la Tierra huyendo de esclavistas y se instala entre los humanos, formando sus propias comunidades), por desgracia Alien Nación nunca llega a estar del todo a la altura de la mezcla entre ciencia ficción y buddy movie policiaca (como si llegó Hidden, por ejemplo) que promete, siendo mucho más lo segundo que lo primero. No deja de usar el recurso del alien como minoría étnica para explicar las diferencias iniciales entre el duro y curtido policía encarnado por Caan y el educado y suave inspector alien al que da vida Patinkin –ambos a la caza de los traficantes de una potente droga que enloquece frenéticamente a los extraterrestres- y describir las diferencias entre clases sociales -las cuales también existen dentro de la propia raza alienígena-. Generó una serie de TV que (al menos en mi lejano recuerdo) desarrollaba mucho más y de manera más divertida el concepto original y a la raza del planeta Tencton. JJV

GUARDIANES DEL FUTURO (Trancers, 1985) Estados Unidos

D: Charles Band  I: Tim Thomerson, Helen Hunt, Michael Stefani, Art LeFleur

En el oscuro Los Angeles del año 2247, el rudo policía Jack Deth se encarga de cazar a unos seres llamados trancers, soldados zombis creados por los poderes psíquicos de un criminal llamado Whistler. En este siglo 23 existe una droga que permite a sus usuarios viajar hacia atrás en el tiempo usurpando la mente de sus ancestros genéticos. Gracias a ella, Whistler se ha escapado al año 1984 y planea asesinar a los antepasados de la gente que lo encarceló. Deth destruye el cuerpo de Whistler y viaja al presente para capturarlo, pero el antecesor del criminal es ahora un jefe de policía. Es más,  tiene una novia punk, Leena (Helen Hunt en uno de sus primeros papeles cinematográficos) que no está muy dispuesta a creer en sus historias del futuro. Charles Band y su productora Empire Pictures siempre han sido garantía de amor por la ciencia ficción pero también de precariedad de medios. Band resuelve la papeleta de la ambientación futurista de manera competente para irse al presente y rodar una entretenida película de persecuciones con algunos tiempos muertos de guion pero que incluye cosas como un jefe de policía poseyendo a una niña de siete años, villancicos punk y el abuelo del efecto bullet time de The Matrix representado en un reloj que ralentiza el tiempo. Cutre, pero voluntariosa. VCR. 

ROBOFORCE (Tit gap mou dik maa lei aa, 1988) Hong Kong

D: David Chung I: John Shum, Tsui Hark, Sally Yeh

En el futuro cercano, la banda del héroe es un grupo criminal que tiene en jaque a la policía de Hong Kong. Su ventaja estratégica es poco sutil; poseen un robot enorme llamado Pionero-1 armado con pinzas metálicas y misiles. La banda crea después a Pionero-2, un robot femenino llamado María (una referencia nada velada a Metrópolis de Fritz Lang) con la misma cara que la novia de su líder. Este robot es enviado a asesinar al ex novio de María y antiguo integrante de la banda, Whisky. Este y su nuevo amigo científico Curly se verán perseguidos por la nueva María hasta que sufre un accidente eléctrico y deciden reprogramarla con hilarantes resultados para que se enfrente a la banda. Esta producción de Tsui Hark (en la que se reserva el papel protagonista junto al inconfundible John Shum) es una locura como solo el cine de Hong Kong de la época podía ser. Una mezcla de comedia tonta y superhéroes al estilo japonés con excelentes escenas de acción realizadas por el nunca suficientemente valorado Ching Siu-Tung. Su talento es tan grande que hace que olvidemos los robots de cartón piedra que pueblan la película. Pura diversión de serie B. VCR 

EL RECUPERADOR (Repo Man, 1984) Estados Unidos

D: Alex Cox I: Emilio Estevez, Harry Dean Stanton, Tracey Walter, Vonetta McGee

Otto, un punk currito de supermercado es despedido por su jefe por liarse a hostias en el trabajo y su novia se lía con su amigo en una fiesta delante de sus morros. Poco después descubre que el dinero que sus padres le reservaban para la universidad  se ha esfumado; los muy idiotas se lo han dado a un telepredicador. Dando tumbos y sin nada que hacer por Los Angeles, Otto se encuentra con un agresivo recuperador de coches, Bud, que le acaban enseñando el oficio de requisar coches cuyos compradores no han pagado las letras. Otto irá encontrándose con un montón de extraña fauna urbana; unos recuperadores rivales latinos, los Rodríguez, Leila, una chica mona que parece estar obsesionada con los extraterrestres, sus antiguos compañeros de fechorías atracando licorerías y una agente del gobierno con una mano metálica. Todos se acaban cruzando tarde o temprano con un Chevy Malibu del 64 al que han puesto un precio de 20.000 dólares, un misterioso coche conducido por un científico loco cuyo maletero contiene los restos de unos alienígenas que fulminan en el acto a todo aquel que los ve. La ópera prima de Alex Cox sigue siendo tan original, histriónica y desconcertante como hace treinta años. La actitud “me importa una mierda” de Estevez y su rollo “basura blanca”, la excelente música de Tito Larriva (con una de las mejores secuencias de créditos de la década), un Harry Dean Stanton perpetuamente malcarado y unos efectos especiales escasos pero bien colocados la convierten en un film entretenido y rápido, sin mucha técnica pero bien resuelto pese a disiparse un poco en el tercer acto. Al fin y al cabo, eso es el punk. VCR. 

ESTÁN VIVOS (They Live, 1988). Estados Unidos

D: John Carpenter  I: Roddy Piper, Keith David, Meg Foster, Peter Jason

El mundo tal y como lo conocemos solo es una ilusión. Los extraterrestres han tomado posiciones y ocupan cargos de poder en todos los niveles de la sociedad. Son muy feos y se camuflan electrónicamente (la explicación paracientifica se la dejo a la película) para ejercer un velado control sobre los apacibles humanos. Pero no todos son tan apacibles. Rody Pipper, luchador de wrestling con vocación de actor, está aquí para hacerlos picadillo. ¡A mi no me miren! estamos en los 80. Nada, que así se llama nuestro corpulento protagonista, es un obrero de la construcción que malvive en un campamento del extrarradio de Los Angeles con otros de su condición. Las cargas policiales y el malestar social están a la orden del día. Suerte que encuentran una caja de cartón llena de gafas de sol molonas que les permitirán ver la realidad… ¿Les he dicho que estamos en los 80? Pues eso, que con las gafas de marras se puede organizar la resistencia, y de paso, rodar una de las más celebradas escenas de la filmografía de Carpenter: la del despertar del protagonista. Los políticos y los policías son extraterrestres y los anuncios de Coca-cola mensajes subliminales llamando a la obediencia y al orden social. Sí, todo es muy evidente, ¡pero qué simpática es esta película! Puro Carpenter aprovechando al máximo un bajo presupuesto. ¡Los 80! DM

DEPREDADOR (Predator, 1987). Estados Unidos

D: John McTiernan  I: Arnold Schwarzenegger, Carl Weathers, Kevin Peter, Bill Duke

Podría resumir la hazaña de McTiernan con una frase: Predator mola tanto que le encargaron La jungla de Cristal para el año siguiente. Por si alguno no se había dado cuenta, con Die Hard, McTiernan demostró ser uno de los mejores directores de acción del momento, incluso de la historia -soy muy fan de El último gran héroe-. Depredador reúne esas habilidades para plantear secuencias de acción y le añade el factor fantástico que bascula entre el terror y el misterio, sobre todo durante la primera mitad de su metraje, hasta que el bicharraco se deja ver. Luego se desata la cacería y la acción alcanza su máximo esplendor. Una efectiva hibridación de géneros especialmente bien filmada. OS

HIDDEN, LO OCULTO (Hidden, 1987). Estados Unidos

D: Jack Sholder  I: Kyle MacLachlan, Michael Nouri, Claudia Christian, Chris Mulkey

Un tipo con pinta de yuppie roba un banco y sale disparado con su Ferrari negro 308 GTS. Escucha Heavy Metal, se salta todos los controles policiales con su coche por escudo y las múltiples heridas de bala que terminan por detenerle no le provocan dolor. ¡Uno de los mejores inicios de película que he visto jamás! Luego se convierte en otro señor, más maduro esta vez, que asalta una tienda de discos. Quiere dinero y un radiocassette portátil para seguir escuchando Rock a todo trapo… ¡Hay un extraterrestre desbocado en la ciudad! Un extraterrestre de los 80, y capaz de cambiar de huésped a voluntad. Le persiguen un policía de Los Angeles y un agente del FBI. El primero es un crack, pero no se entera de la misa la mitad (Michael Nouri) y el otro es muy muy raro, pero parece saber perfectamente con quién se juega las castañas (Kyle MacLachlan). Estamos ante un cruce entre Buddy movie y película de ciencia ficción, de bajo presupuesto y que basa toda su fuerza en la persecución. Divertidísima, loca como ella sola y muy violenta. Un cocktail muy sui-generis entre La Cosa, La invasión de los ultracuerpos y otras obras de referencia, pero en clave ochentera y macarra. Jack Sholder jamás ha vuelto a brillar así. Si todavía no la ha visto, hágase con un bol extra-grande de palomitas y disfrute de la función. DM

Más entregas del especial :
REGRESO AL FUTURO QUE NUNCA OCURRIÓ – La ciencia ficción de los 80 en 50 películas, 2ª parte: Vinieron de más allá de las estrellas
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  • VCR: Victor Castillo
  • OS: Oscar Sueiro
  • JJV: Javier J. Valencia (+textos introductorios)
  • DM: Dani Morell

También en EPB: Regreso al futuro, The Weird ManEl dragón del lago de fuego, El secreto de la pirámide

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