II Edición Festival Americana (1º parte): Americana Next

americanaII01La segunda edición del Festival Americana dedicado al cine indie norteamericano y de cuya primera edición os hablamos el año pasado se ha vuelto a saldar, igual que aquella, con un sólido éxito de público (también debido a la extensión del Festival en sendos ciclos dedicados al tema en la Filmoteca de Catalunya). Aparte de retrospectivas, dos secciones han protagonizado el Festival: Americana Next, centrada en nuevos directores que están pisando con fuerza y empezando a dejar su huella, y Americana Tops, la sección “estrella” del Festival, donde se han proyectado filmes de directores más consagrados y que optaba al premio del público. En nuestra primera entrega dedicada al Festival nos centraremos en los títulos visionados de la primera sección, cuyo premio del Jurat Jove (otorgado por La Casa del Cine) ha sido para la primera de nuestras películas comentadas…

americanaII02Buzzard, de Joel Potrykus, parece la elaborada fantasía de un nostálgico del cine independiente americano de los años 90. Comienza transitando el terreno de la comedia negra, presentándonos a su personaje principal  (interpretado por Joshua Burge, de cierto parecido con un joven Steve Buscemi), un estafador con cierto ingenio pero con serios problemas de carencia de empatía que se aprovecha todo lo que puede de las oportunidades de robar que le ofrece su trabajo, y de Derek (el mismo director, Joel Putrykos), lo más parecido que tiene a un amigo. Lo que parece la historia de un par de inadaptados con un cierto aire burlón y con consabidas referencias a la cultura popular, que no pueden faltar aunque ya no sé quién le ríe la gracia (aquí tenemos como plato fuerte un duelo entre ambos personaje, uno empuñando un sable láser de plástico, el otro una garra semejante a la de Freddie Krueger) cambiará de registro: Hacia la mitad del filme la comedia desaparecerá prácticamente por completo, cuando el oscuro perfil psicológico del personaje principal se coma todos y cada uno de los minutos del metraje. Por desgracia, para que esta segunda parte funcione necesita indisociablemente que lo haga también la primera, y si el espectador no entra en el juego le será complicado conectar con una propuesta que tiene ideas interesantes y ambiciosas pero no sabe llevarlas a buen puerto. Mira demasiado a quién quiere parecerse y el resultado final es demasiado forzado.

uncertainterms

Uncertain Terms, de Nathan Silver, es interesante y está muy correctamente interpretada, en especial por sus dos protagonistas, la joven India Menuez y David Dahlborn. Pero su mayor defecto es que, funcionando todo por unos cánones de concreción bien diseñados y que empiezan en la primera página de su guión, termina quedándose en poca cosa: poco drama, derivado de insuficiente fuerza de sus conflictos, duración excesivamente corta, que evidencia la necesidad de algo más de desarrollo. Robbie es un treintañero con problemas en su matrimonio que para dedicarse un tiempo a la reflexión se marcha a la residencia en el bosque de su tía donde gestiona un hogar de acogida de adolescentes embarazadas. Entablará una cordial relación con Nina, una joven (aparentemente) muy madura para su edad que todavía no ha decidido qué camino tomará una vez nazca su bebé. Entre ambos poco a poco irá surgiendo algo más, provocando los celos de una de las compañeras de Nina y de su novio. Tantea terrenos peliagudos pero sin terminar de mojarse. Uncertain Terms no mancha, ni limpia, y si bien se deja ver agradablemente, termina siendo una propuesta más bien anecdótica.

americanaII04Se proyectó en una sesión “Americana Love” en beneficio del programa Xenio de la fundación iSYS que ayuda en el tratamiento de la quimioterapia, The Heart Machine, de Zachary Wigon. A través de skype, Cody mantiene un cyber-romance con Virginia, la cual está en Berlin estudiando gracias a una beca. Pero poco a poco el primero comienza a sospechar que está siendo engañado y que la joven vive en New York al igual que él. En general es una especie de estudio de las relaciones de las nuevas generaciones en tiempos de redes sociales tipo badoo y semejantes, el vacío de las relaciones sexuales casuales cuando sustituyen la búsqueda de un entendimiento más profundo, y hay ciertas actitudes de innegable interés en los dos personajes principales que contrastan adecuadamente, sin tratar de dotar de sentimiento de culpa a cualquiera de ellos. Mientras habla de su idea central con vehemencia, descuida otros aspectos con bastante dejadez –la investigación de Cody tiene más agujeros que un queso gruyére-. Podría haber sido algo más que una película correcta e interesante, pero para empezar (ópera primera del director tras una carrera en el mundo del cortometraje) es una buena puesta a punto.

americanaII05Algo muy extraño y poco habitual me ocurrió con Faults, de Riley Stearns, una de las películas que comentamos en esta web en la última edición del Festival de Sitges, pero que no tuve oportunidad de ver entonces. Ansel Roth, un antaño especialista en desprogramar a víctimas de sectas caído en desgracia, es contratado por una pareja para que intente recuperar a su hija. Acuciado por las deudas, el personaje interpretado por un adecuado Leland Orse aceptara el trabajo. Pero Claire, la chica en cuestión (inquietante Mary Elizabeth Winstead) guarda un secreto tras otro y ambos iniciarán una a veces oscura, otras cínica y cómica, guerra por el control de la situación. Durante dos tercios de su metraje me tuvo completamente atrapado y sinceramente intrigado, y en algún momento del primer tramo me pasó por la cabeza como podría ser uno de los finales, que descarté por ridículo, casi más de cortometraje con deseos de epatar que como la estupenda película que parecía estar resultando. Pues, ¡la fastidiamos!, la previsión se cumplió y su último tercio echa por la borda todo el trabajo que parecía tan bien desarrollado de entrada, resultando su aparentemente enmarañada tela simple humo y recurriendo injustamente al delirio y a la mascarada. No hay fondo, solo un truco de magia. Una tontería, una lástima.

americanaII06La influencia de Terrence Malick en el nuevo cine independiente norteamericano se evidenció en la edición anterior con En un lugar sin ley y este año sobremanera con The Better Angels, si bien en este caso viene firmada por A.J. Edwards, protegido del esquivo director y montador de sus dos últimas películas, además de tratarse de un viejo proyecto acariciado por su maestro en el pasado. El modelo de narración que se anunciaba en El nuevo mundo y que se utilizaba ya de principio a fin en la magistral El árbol de la vida vuelve a utilizarse en este íntimo acercamiento a la infancia de Abraham Lincoln según las confesiones de su primo (casi hermano adoptivo) en su vejez y la influencia que tuvieron su madre y madrastra (Brit Marling y Diane Kruger) respectivamente en su crecimiento. Pero si algo nos enseñó To the Wonder es que ese modelo narrativo no es siempre aplicable a todas y cada una de las historias, aunque parezca que Malick y Edwards se empeñan en convertir los grandes angulares y los planos de escorzo casi en un nuevo lenguaje más que en un estilo. Se hace farragosa y no profundiza en realidad en el joven Lincoln y apenas traza unas (muy hermosas, eso sí) pinceladas sobre los primeros pasos de su camino. Entiendo que la obra pretenda sentir ser Lincoln, pero por muy loable que sea el intento el envoltorio no lo es todo.

Y mañana proseguimos con nuestra crónica del Festival Americana centrándonos en la sección de los directores consagrados, Americana Tops…

Javier J. Valencia

Continuación: II Edición Festival Americana (2º parte): Americana Tops

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