Guerra mundial Z (World War Z, Marc Forster, 2013)

Adaptar una historia de un medio a otro es por definición un trabajo complicado. Guerra Mundial Z, la titánica novela de Max Brooks sobre los testimonios de supervivientes de un apocalipsis zombi es casi imposible de trasladar de manera fiel a la gran pantalla. Su estructura episódica y coral es casi anatema para una fórmula de Blockbuster veraniego, que es lo que nos ofrece Marc Forster en esta adaptación, así que yo ya iba a verla “avisado” y libre de preconcepciones. Pero tras su visionado no dejo de pensar que pese a que tenía que hacerse así porque no había otra manera, algo se ha quedado por el camino y ese algo es el alma de la historia.

Elaborada como un tour guiado no por el post apocalipsis, como en el libro, sino por los primeros meses de una pandemia, Guerra Mundial Z narra la historia del ex investigador de la ONU Gerry Lane (Brad Pitt), el cual debe volver a su antiguo trabajo cuando su familia es evacuada tras las primeras crisis provocadas por el virus que convierte en zombis hambrientos a gran parte de la población mundial. Su viaje para encontrar una posible cura le llevará por Corea del Sur, Israel y Gales en un muy arriesgado viaje pero en el que no deja de dar la sensación de que Gerry se está “pasando pantallas” de un videojuego hasta llegar a la solución final.

Y ese el problema y al mismo tiempo la comprensible seña de identidad de la película; todo es un entretenimiento ligero y con poca sustancia para el verano. Guerra Mundial Z lleva teniendo problemas en su rodaje desde 2009; reescrituras constantes y carísimas en el guión y parones de rodaje era casi todo lo que nos llegaba en forma de noticia sobre la producción. En 2011 se pensó incluso en cerrar el chiringuito. Todos estos problemas se ven reflejados en la película, es como si Gerry fuera del punto A al punto B al punto C y uno intuye que mientras tanto están pasando cosas importantes, pero Forster no ha querido (o podido) explicarlas.

Y si, no nos echemos las manos a la cabeza; es más una película de catástrofes que no una película de zombis con gore y violencia al uso, eso ya lo intuimos viendo los trailers. Aunque ni como película de catástrofes cumple del todo, ya que no tenemos un reparto coral sufriendo el fin del mundo al estilo de las grandes épicas de los 70 de un Irwin Allen, por poner el ejemplo más clásico. Aquí también hay un Charlton Heston salvando los muebles, pero nadie más importa. En definitiva, pese a que entretiene bastante, se queda a medio gas en todo. Le falta mucha mala leche y le sobra esa amabilidad multicultural que imagino el propio Pitt irá predicando por ahí en su faceta humanitaria. Hay secuencias espectaculares con enormes masas de zombis, si, pero son todas de un limpito y de un políticamente correcto que aunque te divierten te dejan indiferente. Estos zombis no devoran cadáveres, pegan un mordisquito y siguen a lo suyo. Y todo el mundo es bueno y se ayudan entre ellos. Y eso es lo que citaba sobre el alma de la obra original. Me da igual que la película no sea como el libro, que se salte a la torera muchísimos momentos que hubieran sido espectaculares en una pantalla de cine, de verdad. Soy consciente de que son medios diferentes y que aquí había que hacer un juguetito brillante para el verano a golpe de reescritura, pero el fondo de la obra de Brooks nos habla de que una situación tan extrema como esta sacó a la vez lo mejor y lo peor del ser humano, y que pese a que tuvimos que hacer muchos sacrificios, supimos sobreponernos y sobrevivir. Es un mensaje positivo pero con sus puntos oscuros, que en la película son totalmente eliminados.

A todos los que os quejáis de que los zombis han sido asimilados por el mainstream; esto si que es una asimilación. Pero del nivel de La Invasión de los Ultracuerpos. Ni nos hemos dado cuenta, aunque yo me lo he pasado medianamente bien con su visionado no dejo de tener la sensación que a nivel de popularidad del rollo zombi, a partir de Guerra Mundial Z solo se puede ir cuesta abajo, hasta volver a dejar de estar de moda. Aunque ya veremos; a lo mejor estos zombis tan majetes están aquí para quedarse. Os acordáis de La Invasión de los Zombis Atómicos de Umberto Lenzi? Pues Guerra Mundial Z se podría haber llamado La Invasión de los Zombis Amables.

Victor Castillo

Esta entrada fue publicada en Cine Acción, Cine Terror y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.