Diez años jugando al juego: Las 10 mejores trampas de la saga “Saw”

Ya apreciáis lo suficiente vuestra vida? El ingeniero y arquitecto John Kramer, más conocido como Puzzle, lleva ya diez años despedazando de las maneras más creativas a todas las personas que no saben ver sus errores de comportamiento. Incluso tras su muerte debida a un cáncer terminal, Puzzle dejó decenas de trampas para seguir probando a diversas personas, algunas de las cuales se convirtieron en sus devotos aprendices y siguieron su mortal legado. Kramer sostiene que nunca mata; da la opción a sus víctimas de sacrificar algo vital (muchas veces, uno o varios apéndices corporales) para ganarse su libertad. Puzzle es un supervillano con un férreo código de honor y lo que es peor y más terrorífico: no tiene una oposición mínimamente competente. Aquí no hay ningún Batman para salvar los muebles.

Perfeccionando una fórmula que mezcla a partes iguales yincana sangrienta y culebrón morrocotudo lleno de giros de guion, la saga Saw ha encumbrado como director estrella de terror a James Wan y durante la segunda mitad de la década pasada se convirtió en la película tradicional de Halloween, siempre a punto para su consumo rápido en esas fechas y como no, machacada de manera unánime por los críticos. Saw es en mi humilde opinión el Viernes 13 de los dosmiles, solo que con menos y mejores películas y algo más de cohesión argumental. Y por ello quiero darle un merecido homenaje ya que si todo va bien, las aventuras de Puzzle y sus discípulos concluirán de manera definitiva el octubre de este año 2014 (en los EUA, claro) con el estreno de Saw VIII. Así que aquí tenéis un paseo por los diez mecanismos más asquerosos y violentos que han desfilado por sus siete entregas.

10-Silla de cuchillos (Saw IV)

Pese a su acabado ligeramente cutre y su simplicidad, la silla de cuchillos se merece una aparición en esta lista por su importancia canónica. Es la primera trampa que idea John Kramer y que utiliza para poner a prueba a Cecil, el yonki que provocó la pérdida de su hijo no nacido. El origen secreto del súper villano, para entendernos. Cecil debe escapar de una silla que le está desangrando apretando un botón con su frente, pero para ello debe atravesar una barrera de cuchillos puesta en su cara. El desdichado se escapa, pero al intentar acabar con John cae en una jaula de alambre de espino que estaba construyendo. Nadie jode a Puzzle, nene.

9-Venus atrapamoscas (Saw II)

Las trampas de “apertura” antes de los créditos de cada una de las secuelas suelen ser muy potentes aunque al final solo estén relacionadas tangencialmente con la trama principal. Pero algunas veces esas pobres víctimas iniciales dan la sorpresa y reaparecen (en diferentes estados de mutilación) en la película casi siempre sirviendo a un misterioso propósito de Puzzle o alguno de sus secuaces. No es así en el horripilante caso de Michael, un informante y soplón que es obligado a “mirar en su interior” en vez de espiar a otros. Su trampa es parecida a una planta carnívora y se cerrará a menos de que consiga su llave… enterrada tras su ojo, con solo un escalpelo como ayuda. Agh.

8-Trampa para osos invertida  (Saw)

El clásico de la saga y la trampa que casi siempre aparece en los numerosos flashbacks sobre la vida de John, en la que vamos viendo como la desarrolla en varias versiones. Es además la trampa que convirtió a Amanda (Shawnee Smith) en una verdadera creyente de los métodos de Puzzle. Peter Hoffman (Costas Mandylor) escapó de una versión más high-tech de ésta de una manera muy dolorosa. Si no está más arriba en la lista es simplemente por qué nunca vemos sus terribles consecuencias hasta Saw 3-D, en la que es usada con éxito sobre la impertinente exmujer de Puzzle, Jill (Betsy Russell) que la verdad, pese a sufrir tanto en la vida, al final se lo tenía merecido.

7-Foso de jeringuillas (Saw II)

Este es uno de esos casos de una trampa cuya sola visión nos provoca un sonoro sssshhhh de repulsión en nuestros adentros. Y yo no soy especialmente aprensivo con las agujas, pero solo de pensar cómo se debe sentir alguien con belonefobia (para algo debían servir tantos años jugando a La llamada de Cthulhu, no?) al ver a Amanda empujada hacia esa piscina de jeringuillas purulentas me provoca un sincero (y solidario) escalofrío en la espalda. Aunque total, al final estaba trucada y Amanda estuvo en el ajo todo el rato…

6-Aplastador de oxígeno (Saw VI)

Saw VI es mi secuela preferida de la saga. Sí, estoy de acuerdo con que se desliga bastante de la trama principal, pero fue un intento de que atraer al redil a nuevo público. Y esa trama de “Saw anticrisis” totalmente centrada en putear hasta la muerte a un asqueroso vendedor de seguros me hace mucha gracia. El aplastador de oxígeno es la primera trampa a la que se debe enfrentar el citado vendedor, William (Peter Outbridge), siendo este conectado a unas planchas que ejercen presión en su caja torácica mediante unos respiradores. El otro “jugador” es Hank, el bedel de la empresa y fumador empedernido con unos pulmones lamentables. El que aguante más la respiración se salvará de ser aplastado. Y ya os podéis imaginar quien gana.

5-Trampa del ángel (Saw III)

Aaaay, Saw III… intentaste tejer una épica historia del pasado de Amanda y John, y aunque no te salió del todo mal, eres una película bastante olvidable dentro de la saga. Pero no estás exenta de grandes momentos, como la épica muerte de la detective Allison Kerry (mi querida Dina Meyer) en la primera trampa creada por Amanda. Estas trampas con dificultad imposible son el motivo de discusión de esta con el moribundo Puzzle, que cree en dar una oportunidad a todas sus víctimas. La verdad es que la trampa provoca un estrés de la hostia: Allison está conectada a un mecanismo que destruirá su caja torácica y la única llave para abrirlo está sobre su cabeza… en un tarro lleno de ácido. Pobre Dina, palmaste en Starship Troopers pese a ser tan maja y aquí tres cuartos de lo mismo.

4-La mesa de sierras (Saw V)

Saw V tiene como trama principal un “juego” con cinco participantes que, la verdad, son un poco gilipollas. Si hubieran hecho caso a los acertijos de Puzzle desde un principio, todos hubieran sobrevivido (no sin heridas, claro) y su última prueba sería más “asequible” para todos ellos. ¿En qué consiste? Para abrir la última puerta hacia su libertad, deben derramar cinco litros de sangre en una mesa llena de agujeros en cuyo interior hay varias sierras radiales. Pero en lugar de cinco participantes, a la trampa solo llegan Mallick (Greg Bryk) y Brit (Julie Benz, la “encantadora” Darla en la serie “Ángel”) y ahí empieza el mal rollo. Meteríais la mano delante de una sierra radial para “sacaros” dos litros y medio de sangre? Yo me muero solo de pensar en ello.

3-Ejecución pública (Saw 3-D)

Estamos ante la mejor trampa de apertura de la saga. No solo por su cambio de escenario, en un escaparate a plena luz del día en lugar de en las mugrientas fábricas habituales, si no por su tono de absoluta sorna. Brad, Ryan y Dina están atados ante tres enormes sierras radiales. Los dos chicos tienen el control sobre sus respectivas sierras y la chica está suspendida en el aire a merced de ellos. Y claro, el juego de infidelidades se desata. Dina intenta que los dos se maten entre ellos y al final la misoginia prevalece en forma de dejar a esa manipuladora en dos mitades. Tanta incorrección política en tan poco tiempo catapulta esta trampa a la tercera posición. Y una curiosidad, cuando al final de la película vemos al Doctor Gordon (un algo desmejorado Cary Elwes) los propios guionistas revelan en el audio comentario del DVD que los dos enmascarados que le acompañan son Brad y Ryan. Puzzle, como siempre, crea escuela.

2-Rueda de la muerte (Saw VI)

Hay pocas cosas más crueles que esta trampa; no por su violencia, sino por las implicaciones psicológicas que tiene. William debe escoger entre sus seis empleados más fieles, (entre los que se encuentra Darius McCray, Eddie Winslow en “Cosas de casa”) ya que solo dos de estos pueden salvarse. El tiovivo al que están atados va parándose de manera aleatoria ante una escopeta accionada por un mecanismo automático. Una trampa que vale más por lo que cuenta que por lo que hace…

1-Círculo de silencio (Saw 3-D)

…pero esto es Saw, maldición, las trampas tienen que provocar asco del bueno! La trampa que más mal rollo me ha generado de toda la saga es tan retorcida que en el re visionado de las películas recordé por qué me produce tanto malestar. Soy algo aprensivo con los temas bucales (llagas, eccemas, dientes jodidos, etc.) y lo que tiene que hacer el farsante de Bobby (Sean Patrick Flanery, nada menos que el joven Indiana Jones!) para salvar a su publicista, Nina, se lleva la palma en lo que a chunguez se refiere. Nina está atrapada en el centro de un círculo y si produce algún sonido, unas enormes agujas destrozarán su cuello. La llave para detener el mecanismo se encuentra… colgada en un anzuelo de pesca al fondo de su boca. Así que imaginad lo agobiante que resulta que te saquen un puñetero anzuelo por la garganta y no poder gritar. Spoiler: Bobby no lo consigue y Nina muere entre terribles dolores. Solo de pensarlo ya se me erizan los pelos de la nuca. Y si, en Saw 3D Chester Bennington de los Linkin Park muere churruscado, pero su trampa parece más un capítulo del coyote y el correcaminos que una muerte horrible. Y esta lo es, amigos, y de que manera.

Victor Castillo

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