Descent into the Darkness: My European Dream (Sorgoï Prakov: My European Dream, Rafael Cherkaski, 2013)

Seguramente, uno de los found footage más duros que he visto. Y no precisamente porque se trate de un conjunto de jumpscares unidos por un puñado de apariciones fantásticas de un monstruo ficticio. Todo lo contrario. En Descent into the Darkness: My European Dream no hace falta nada de eso. Solo se requieren un par de cámaras, que el protagonista tome unas pocas decisiones incorrectas y las dosis justas de sangre. Su mayor éxito es lograr transmitir esa sensación de realismo tan puro al mezclar el costumbrismo con el terror más cercano a la vida real. Deriva a escenas totalmente macabras que parecen salidas de La matanza de Texas –de hecho, le roba su secuencia más famosa- pero con ese tono tan próximo a la realidad que plantea la duda, incluso, si lo que se está viendo está sucediendo realmente o si es pura ficción salida de la mente perversa del director, Rafael Cherkaski –que además protagoniza la cinta-. Descent into the Darkness: My European Dream cuenta la historia de un periodista que viaja a Europa para rodar un documental sobre el “sueño europeo”, como si del “sueño americano” se tratase. Pero su aventura se tuerce cuando llega a su primer destino, París, y una serie de infortunios le arrastran a un estado de locura del que parece no poder escapar.

A priori, el film es bastante pausado. Se toma su tiempo en meter al espectador en contexto y asentar las bases sobre las que se regirá la película. Uno puede hacerse una idea, más o menos, sobre cómo evolucionará la trama y hasta qué punto la llevará el director. Pero, os aseguro, que de nada sirve hacerse estructuras en la cabeza con este found footage. Aunque eso no quita que siga unas pautas convencionales a las que todos los films del subgénero están sometidos. Es decir, el modus operandi es el habitual, tanto por distribución de los actos como en presentación. Pero su contenido grotesco y obsceno la lleva a otro nivel. Merece la pena, sin duda, esperar a que el film arranque y se meta de lleno en materia de género, puesto que es entonces cuando el protagonista, Sorgoi Prakov, explora la mente de los vagabundos, criminales, asesinos en serie y caníbales. Termina convirtiéndose en algo demencial para expresar la desesperación y la impotencia de una persona extranjera que no quiere ser ayudada por nadie y recibe toda clase de rechazos sociales. Pone de manifiesto el descontrol de la seguridad que corre por nuestras calles a la vez estudia la creación de un psicópata de un modo tan ordinario y rodado de forma casera. Recuerda, en cierto modo, a Creep de Mark Duplass, donde se intenta plasmar un concepto similar visto desde un punto de vista y un contexto distintos. Pero se mire desde donde se mire, roza la delgada línea que separa la realidad de la ficción al representar de forma tan explícita la pérdida de la humanidad del protagonista y su encuentro con sus instintos de supervivencia básicos. París termina convirtiéndose en un ambiente similar al de Holocausto caníbal de Ruggero Deodato donde somos testigos de un espectáculo gore, macabro y demencial visto desde el punto de vista del propio asesino.

Claro que, por otro lado, el director se sirve del fantástico, como tantos otros directores, para colar pequeñas denuncias sociales al espectador y reivindicar, en la medida de lo posible, situaciones que se viven a diario y que nadie saca a la luz. Como, por ejemplo, el racismo que habita en los países de Europa. Se sea o no europeo, si no estás en tu localidad te caerán palos por no pertenecer a esa cultura. Un concepto que refleja con los robos y palizas que sufre el protagonista por parte de los locales. Idea que también puede verse ensalzada en las fiestas por las que pasa para hacer vida normal y corriente y disfrutar de unos días en una de las ciudades más bonitas del mundo. Pero eso queda en segundo plano. Solo es un mero conducto que emplea, en el fondo, para llegar a lo ya comentado anteriormente, esto es, al nacimiento de un demente. Descent into the Darkness: My European Nightmare es un found footage más que reivindicable. Consigue transmitir ese mal rollo propio del cine de terror de los 70 y 80 rechazando las fórmulas actuales para construir películas de género y abrazando la serie B sin filtros.

Xavi Mogrovejo

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