Llega de noche (It Comes at Night, Trey Edward Shults, 2017)

comesnight01Una vez vista y al margen de prejuicios y rumorología, tengo claro que estamos ante una buena película de alguien que quiere contar algo desde las entrañas y juega con fondo y forma para hacerlo, además de interesante, inteligentemente. 

Como ocurrió con La bruja, ha habido división de opiniones en cuanto a si es o no una película de terror y si el marketing le ha hecho un flaco favor. En la introducción del análisis de The Witch profundizaba en eso por si os interesa, pero sí, ambas son películas de terror porque tienen los elementos conscientes para serlo, y eso no quita que sean también thrillers y dramas psicológicos con paralelismos más sólidos que ese debate estéril sobre el género.

Si a La bruja le quitamos el final y alguna secuencia más, sería plenamente un drama, y si en Llega de noche prescindimos de lo onírico, sería un thriller post-apocalíptico cercano a The Road (John Hillcoat, 2009), pero todo lo que está, está por algo, y las intenciones de sus autores son claras. Quizás la opera prima de Robert Eggers sea más efectiva y directa en mostrar el horror y también más redonda por su mitología y rigurosidad, pero las ambigüedades e ideas abiertas de Trey Edward alargan mucho el post-visionado y alimentan la posibilidad de convertirla en una película de culto casi inmediato.

comesnight02¿Qué es lo que viene de noche?

Supongo que es razonable que muchos espectadores esperasen un monstruo o una amenaza exterior tangible, pero no llega otra cosa que el miedo, la inseguridad, el desconcierto, las pesadillas, incluso la enfermedad. Siempre de noche, cuando en medio del bosque solo te alumbran el fuego o la linterna y cualquier sonido puede resultar inquietante.

– A partir de aquí, seguid leyendo sólo si habéis visto la película –

Ese miedo es lo que lleva a la desesperación que hace que buenas personas, como lo son todos los personajes de la película, terminen autodestruyéndose. Exactamente igual que en La bruja, pero ahí sí había una encarnación del mal cuya maldad sembraba la desconfianza en la familia. En It Comes the Night, es el miedo per se. El miedo a la enfermedad letal, la batalla contra la muerte – que queda ilustrada en el cuadro que hay en la casa: El triunfo de la muerte, de Pieter Brueghel, dónde el pueblo es abatido por la peste bubónica-.

Lo de tener una imagen icónica o un único plano que pueda explicar toda la historia ya nos lo enseñó Kubrick, pero este no es el único detalle que esconde el audaz director que nos ocupa; rueda las secuencias oníricas y las reales con lentes y relaciones de aspecto diferentes, pone a dos inquietantes figuras en background poco antes de que Paul y Will sean atacados cuando se dirigen a buscar a la familia de Will, juega con las enrevesadas raíces de los árboles para enrarecer encuadres, dirige la cámara y la mueve para situarnos hábilmente en el punto de vista de Travis, incluso compone el plano estático con varios personajes pero conduce nuestra mirada otra vez a Travis, y muchas más cosas que hace y tiene que hacer un director de cine con aspiraciones –con un buen director de fotografía (Drew Daniels, que también fotografió Krisha, la anterior y primera película de Trey Edward, que trata la enfermedad y la pérdida, aunque con otro tono, se emparenta bien con esta)-.

comesnight03Hasta aquí es relativamente sencillo que estemos de acuerdo, pero ahora empieza lo divertido:

¿Quién abre la puerta la última noche? ¿Qué escucha el perro en el bosque? ¿Quién contagia a quién? ¿Es todo falso lo que ocurre en las secuencias oníricas y son realmente de sonambulismo? ¿Cuándo enferman, los matan para evitar la agonía o les disparan y queman porque se convierten en Infectados? –me gusta diferenciar entre zombies, muertos vivientes e infectados porque no es lo mismo- ¿Quién o qué mete al perro moribundo en la casa? ¿Ya está infectado desde el principio el hijo de Will (Andrew)? ¿Y Travis? ¿Tarda realmente 24 horas en haber evidencias de la enfermedad? ¿Es el sonambulismo un síntoma de la enfermedad?

Voy a intentar explicar cómo lo veo yo y si tenéis aportaciones, comentad en la publicación de nuestra fan page de Facebook.

El mundo se ha ido al traste a causa de una enfermedad que, o bien es letal o bien convierte a las personas en animales nocturnos salvajes. Optaría más por esta última ya que explicaría el porqué de la casa protegida con tablones, la pupilas grandes y negras de los infectados con las que pueden ver en la oscuridad, y la importancia de dispararles y quemarles antes de la transformación.

La familia protagonista toma sus precauciones para no contraer la enfermedad, pero no parece haber un protocolo médico estipulado, así que pueden cometer errores –de hecho, así será-. Creo que Travis está infectado desde el principio por compartir habitación con el abuelo y no llevar máscara –al abuelo lo aíslan cuando se ven los síntomas, no antes-. Los síntomas físicos más evidentes se notarían al final del proceso infeccioso y se hacen más evidentes las últimas 24 horas, pero no es óbice para que Travis ya esté incubando. También sería lógico que ese virus no afecte con la misma rapidez a un anciano que a un joven con el sistema inmune en su mejor etapa.

comesnight04Además de las evidencias físicas; las pesadillas y el sonambulismo también estarían directamente relacionadas con la enfermedad, que de alguna forma ya avisa a través del subconsciente. Lo del sonambulismo me sirve para responder la pregunta más difícil y a la vez la más sencilla: Travis abre la puerta roja pero no lo recuerda –el niño (Andrew) no llega al cerrojo y sus padres duermen-. Cuando Travis se encuentra a Andrew durmiendo en el suelo y le acompaña a la habitación, le contagia. De hecho, Travis contagia a todos los que habitan en la casa. De modo que aunque el final es trágico por cómo se desata la violencia, estaban todos condenados igualmente.

El perro ha sido malherido por esas criaturas de la noche, pero ¿cómo ha entrado? Si Travis había abierto la puerta ya hacía rato, habrá llegado a casa agonizando, aunque también me gusta pensar que lo meten unos furtivos como los que atacan a Paul y Will al principio, y que ya están esperando a que mueran todos para que la casa quede deshabitada. También explicaría qué es lo que oye el perro en el bosque y le hace salir corriendo en su busca -puesto que es de día y las criaturas (si las hay) solo saldrían de noche-.

Paul y Will nunca han confiado al cien por cien el uno en el otro, pero se necesitaban. Las mentiras de Will son evidentes; el hermano que no existe, y el arma que no le entrega y con la que le apunta al final. No podía acabar de otra forma esa relación, y menos bajo ese clima de presión máxima.

También hay quien dice que la familia de Will está infectada desde el principio, que todos lo están, que no hay nada fantástico, que solo es el miedo a la enfermedad, etc. Mi teoría tiene alguna laguna, pero para haberla visto solo una vez, me parece un buen punto de partida.

Una película muy interesante, intensa, seria e inteligente que además da juego para volver a verla en busca de más detalles y sumarse a los debates que hay en la red –sobre todo en inglés-. Pero sea como sea, una de las mejores películas de género del año.

Oscar Sueiro

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