Rememorando a Laura Palmer (Especial Twin Peaks, 3ª parte): Twin Peaks, Fuego camina conmigo (Twin Peaks: Fire Walk With Me, David Lynch, 1992)

Visto a día de hoy puede parecer tan injusto y frustrante como lo fue en su momento: En junio de 1991 la cadena ABC emitía los dos episodios finales de Twin Peaks a modo de tv movie, tras una ardua batalla por parte de sus creadores y de una asociación de seguidores de la serie (los “COOP”) por lograr que se emitieran sus últimas seis horas después de que la cadena la hubiera sacado de antena. El inesperado y masivo éxito de la serie el año anterior no acompañó a la emisión de su segunda temporada, en parte debido al excesivo (pero alucinante) toque esotérico que había ido tomando el argumento y que desagradaron a gran parte de la audiencia, pero también por el poco interés que tenía el canal ABC en mantenerla, cambiando inoportunamente su horario de emisión o alterando su programación en pos de noticiarios dedicados a la Guerra del Golfo. Parecía que la aventura de David Lynch en el pueblo norteño había llegado a su fin y se embarcaba en nuevos proyectos, como el eternamente aparcado Ronnie Rocket. Pero un contrato firmado con el productor Frances Bouygues, de la compañía Ciby 2000, que soñaba con establecer un puente entre Francia y cineastas del mundo entero, y el interés del popular magnate del cine y la TV Aaron Spelling por producir algún tipo de secuela de la historia, llevaron a Lynch a concebir un modo de regresar a Twin Peaks… por primera vez.

El director nacido en Montana no tenía intención de continuar la historia donde lo había dejado el episodio final, sino desplazarse al pasado y centrarse en el personaje que más le había interesado y el cual había desencadenado toda una serie de cósmicas desgracias en el serial televisivo, la enigmática Laura Palmer. Mark Frost, el otro cerebro creador del mítico universo catódico, tenía interés en realizar una continuación del episodio final en vez de una precuela, y se desembarcó del proyecto antes de que empezara a tomar forma. Para co-escribir el guión Lynch contó con Bob Engels, que ya había trabajado en el programa desde sus primeros episodios y que contaba en su favor un máximo conocimiento de los personajes y de la mitología propia de la saga. Entre ambos unificarían al máximo los aspectos más reconocibles del programa en sus primeras horas –todos los centrados en el asesinato de la popular adolescente- y en sus últimos capítulos –la simbología en torno a la Logia negra, el espacio que donde parece estar ubicado el otro lado de Twin Peaks y que había cobrado una importancia capital hacia el final del serial televisivo, y las extrañas criaturas que lo habitan.-

Una de las leyes del universo Twin Peaks era reinventarse en cada reencarnación. Si la primera temporada y la segunda habían sido muy diferentes (la primera parte parecía más centrada en dibujar una historia de misterio con mucho soap opera y un barniz de surrealismo y la segunda se desató en mezclar tramas sobrenaturales con otras absolutamente costumbristas y en hacer chocar el melodrama con la comedia absurda), la película se iba a diferenciar de ambas, teniendo un parentesco más cercano con el libro-precuela de la serie El diario secreto de Laura Palmer –escrito por Jennifer Lynch, hija del director y futura directora de cine, y editado en España por Versal en 1991- que con la serie de la pequeña pantalla, mucho más siniestro y desasosegante. Definida como  “una versión oscura” por parte de su creador, en esta narración de los últimos días de la joven iba a dejarse de lado algunas de las marcas de la casa más reconocibles de la serie, como su peculiar sentido del humor, las bromas gastronómicas o incluso los códigos secretos de la misma. Algunos de ellos aparecerían, sí –el semáforo de la carretera de Sparkwood 21, el asiento vacío de la silla de Laura en su escuela-, pero serían meros guiños a los twinpeakers. Fuego, camina conmigo iba a contar con un nuevo entramado de signos, de los cuales Lynch ya advierte en una de sus primeras escenas, con la aparición de Lil, el código humano del FBI, capaz de transmitir mediante un extraño baile una serie de datos en segundos a los agentes entrenados para ello. También se vería reducida la presencia en pantalla del personaje más emblemático de la serie de televisión, el agente del FBI Dale Cooper, aunque esta vez fuera por motivos ajenos al director: En una primera versión del guión Cooper ocupaba el lugar de Chet Desmond –al que da vida el cantante y actor Chris Isaak-, pero su intérprete Kyle MacLachlan se negó a participar más de cinco días debido a tener que ocuparse de otros trabajos. No se cambió ni una sola línea de diálogo de Cooper a Desmond, pero sí un notable cambio de actitud entre los dos personajes…

Por desgracia, el destino de la película sería el fracaso comercial… por suerte, no el olvido. La espantosa recepción del film en el Festival de Cannes de 1992 y una colección de críticas que son para mear sin echar gota predijeron la escasa repercusión en taquilla que tendría en casi todo el mundo –salvo unos números aceptables en el Reino Unido y un notable éxito en Japón- y que empujaron, ayudados por la escasa aceptación en audiencia que tuvo la serie en su reposición en 1993 (cuando Tele 5 ya llegaba a toda España; en su primera emisión en 1990 reventó audiómetros, pero solo llegaba la cadena que presidía entonces Valerio Lazarov a unas pocas capitales de provincia) a la decisión de no estrenar en España la película en pantalla grande e, inexplicablemente, a ni tan solo editar la cinta en el mercado videográfico. Llegó a anunciarse y hasta a verse un diseño previo de carátula por parte de CIC Video con el título de Twin Peaks: la película, pero a día de hoy todavía espero que respondan a mi carta preguntando por la próxima edición de la misma. En nuestro país no se vería en la pequeña pantalla hasta 1997, gracias a Canal Plus, en un especial dedicado a la figura de Lynch, y hasta la reciente edición del Phenomena dedicado a David Lynch ha permanecido inédita en pantalla grande salvo aislados pases en Festivales de cine (como en Sitges 2006).

Twin Peaks, fuego camina conmigo es una película arriesgada, valiente, que mantiene una coherencia dentro del universo al que pertenece prácticamente perfecta, a la vez que no tiene ningún miedo de abrir nuevas preguntas del mismo, creando un nuevo modo de entenderlo pero respetando las reglas anteriormente escritas. Una de las obras maestras más incomprendidas, en su día, de David Lynch, que se muestra como imprescindible para conocer a fondo la posterior carrera de su director, en especial Carretera perdida y Mulholland Drive, y que el paso de los años está justamente revalorizando, colocándola al puesto de honor que merece a la altura de las grandes obras de su director.

Javier J. Valencia

Más entregas de nuestro especial “Twin Peaks”: Rememorando a Laura Palmer (Especial Twin Peaks, 1ª parte): Todo aquello en que creímos y en Twin Peaks: Cinco perspectivas I
Análisis sobre la edición especial en Blu-Ray comentando las escenas eliminadas de la película:
Twin Peaks: El misterio completo en Blu-ray (I) (Twin Peaks: The Entire Mystery and the Missing Pieces, 2014)
Twin Peaks: El misterio completo en Blu-ray (II) (Twin Peaks: The Entire Mystery and the Missing Pieces, 2014)
Twin Peaks: El misterio completo en Blu-ray (III) (Twin Peaks: The Entire Mystery and the Missing Pieces, 2014)
Twin Peaks: El misterio completo en Blu-ray (IV) (Twin Peaks: The Entire Mystery and the Missing Pieces, 2014)

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