Cruce de caminos (The Place Beyond the Pines, Derek Cianfrance, 2012)

No termina de funcionar la nueva propuesta de Derek Cianfrance, una de las nuevas promesas de la industria del cine estadounidense tras conquistar el corazón de las plateas indies con Blue Valentine, al cual no se le podrá al menos discutir no haberlo intentado. Empeño le ha puesto, y ha elaborado un guión de una ambición desmedida, que salta de protagonista en protagonista para dibujar diferentes segmentos que traten de hilvanar una historia cuyo punto de partida es el descubrimiento por parte de Luke (Ryan Gosling) de que debido a un romance de una noche con Romina (Eva Mendes) tiempo atrás, tiene un hijo. Y como trabajando en la feria itinerante como piloto de motocicleta especialista en piruetas no tiene para muchos gastos extra, se asocia con un mecánico delincuente –en la primera de las muchísimas casualidades en las cuales se sustenta el guión- que le introduce en el mundo del robo de bancos, lo cual le proporcionará dividendos suficientes para ocuparse de su recién descubierta familia.

A pesar de su espléndida ambientación, un mood denso pero hasta cierto punto fascinante y una muy remarcable banda sonora de Mike Patton, ya en este primer arco narrativo de la historia se le ve cierto plumero a la historia al dedicarse más a potenciar la causa y efecto de las acciones de los personajes –que alcanzará límites insospechados en los posteriores segmentos- que al desarrollo, y no se terminan de reconocer ciertas actitudes de los mismos. Gosling dibuja un personaje que viene a ser una versión casi indigente del protagonista de Drive, con el que comparte sus pocas luces y los arrebatos de violencia y hasta cierto punto pueden servir para justificar su actitud, mientras que en el caso del personaje de Eva Mendes queda en el más absoluto total de los misterios el primer paso que da en el inicio del film, ya que carece de cualquier tipo de exploración de sus motivaciones  y se limita a aparecer con cara de angustiada de principio a fin.

El primer cruce de caminos del filme da paso a una nueva historia, protagonizada por Avery Cross (Bradley Cooper), un policía que se verá envuelto en una trama de corrupción relacionada estrechamente con las actividades de Luke. Se trata de una historia nueva que a pesar de sus intentos de estar conectada espiritualmente tanto con la historia previa como con la posterior resulta un tanto atropellada y no tiene realmente nada de especial. De nuevo, contradicciones en el protagonista de este segmento sin que termine de quedar claro su propósito –en un principio parece estar en la puñetera inopia, para saltar de ser una especie de último hombre justo a lo Serpico a un arribista con intenciones de ascender- pero que al menos se beneficia de una muy correcta interpretación de Cooper –la mejor que le he visto, probablemente, aunque no sea decir mucho- y la aparición en papeles secundarios de presencias bienvenidas como las de Ray Liotta o Rose Byrne.

La película salta a un tercer segmento del cual mejor guardo respetuoso silencio para no destapar ninguno de los misterios de la película, pero termina de redondear la sensación de que se pasa de pretenciosa y además añade una nueva, la de haberse convertido en un culebrón innecesario, forzado y lo peor de todo, bastante aburrido. Un intento de hablar de los grandes temas como la culpa, la redención y los pecados de las generaciones anteriores  desde un punto de vista denso y difícil, casi hasta críptico al haber ocultado tan en exceso el alma de sus protagonistas que no termina de vislumbrase si al final del camino ese lugar más allá de los pinos era ninguna parte.

Un último apunte: las distribuidoras españolas, con la que está cayendo, deberían empezar a preocuparse en serio sobre las fechas de estreno que tienen sus películas, ya que ésta, por ejemplo, ha llegado a nuestra carteleras con muchos meses de retraso, y no hace falta ser adivino para suponer que gran parte de su público potencial ya la ha visto, y se ha perdido por el camino. Esto viene a colación la semana que se publicado que se va a estrenar The Cabin in the Woods en cines españoles con más de un año de demora, y aunque por una parte me alegro, no puedo sino suponer que va a ser un batacazo en nuestras salas por los motivos que todos conocemos. Ojalá me equivoque.

Javier J. Valencia

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