Rebelde entre el centeno (Rebel in the Rye, Danny Strong, 2017)

Más conocido por su faceta como actor secundario en series de televisión -fue Jonathan Levinson en Buffy, Cazavampiros y Doyle McMaster en Las chicas Gilmore– Danny Strong entrega su primer largometraje -tras dirigir tres episodios de la serie Empire- Rebelde entre el centeno (Rebel in the Rye, 2017), basada en un libreto escrito por el propio Strong junto a Kenneth Slawenski, autor de J.D.Salinger: A Life Raised High, novela en la que este biopic está basado.

Sustentada en las interpretaciones de Nicholas Hoult como Jerry Salinger, el célebre escritor de El guardián entre el centeno y Kevin Spacey como Whit Burnett, el maestro de escritura que supo ver la brillantez de tan controvertida y oscura figura, la cinta es un correcto biopic que ofrece sus mejores momentos cuando se centra en la sacrificada vida del escritor en ciernes, la repercusión de la fama y el éxito en personalidades introvertidas y sobre todo en la relación entre alumno y maestro. No obstante, la película y la dirección de Strong se debilitan cuando la obra representa tanto los años que Salinger luchó en la 2º Guerra Mundial y sus posteriores traumas, representados en la pantalla con un exceso de efectismos visuales que pueden ser consecuencia de la relativa inexperiencia de Danny Strong.

En cambio, tanto el primer tercio de la obra, donde Strong hace un repaso somero de los ambientes intelectuales de la Nueva York de los años 30, como las relaciones emocionales de Salinger con su pareja pre-conflicto bélico, su autoritario padre y la relación fraternal y académica con un excelente Kevin Spacey, demuestran que las mejores cualidades de Strong como cineasta se encuentran cuando olvida el impacto visual fugaz y permite que la cámara acompañe sutilmente el devenir del personaje, consiguiendo introducir lentamente al espectador en la historia de uno de los escritores más importantes del siglo XX.

Y de nuevo, tras el interludio bélico, la cinta concluye en su tercer acto, con una reflexión acerca de la soledad del éxito, llevando a la obra y al personaje representado a un hermetismo que acerca a la cinta a sus notables aciertos del primer tercio. Concluyendo, un trabajo honesto y correcto, que quizás habría sido más destacable si Strong no se hubiera dejado llevar por algunos excesos en su segundo acto, ya que la obra en su conjunto es un estimable acercamiento a la figura de uno de los personajes más misteriosos y enigmáticos de la literatura del siglo XX.

Felipe Rodríguez Torres

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