Lejos del mundanal ruido (Far From the Madding Crowd, Thomas Vinterberg, 2015)

mundanal01Lejos del mundanal ruido, publicada de forma seriada en 1874 en la revista Cornhill Magazine, supuso el primer gran éxito de Thomas Hardy, uno de los autores británicos más célebres de su tiempo en su país y cuya obra ha sido múltiples veces llevada al cine y la TV. Dada la naturaleza de sus obras, que suelen ofrecer costumbrismo aliñado con desesperación y que habitualmente ocurren en la campiña inglesa, son fácilmente reconocibles como esos dramas adaptados con sobria perfección por la BBC desde la década de los 60, orgullosos desde entonces de adaptar a los clásicos de su literatura. A su vez han imprimido -e instalado en el inconsciente de los espectadores- un sello que lleva a reconocer un modo de llevar una obra a la pantalla, que suele significar una excelencia literaria (un guión sólido, fiel a su original, interpretado por actores de prestigio) pero un inmovilismo cinematográfico notable. Pero el telefilme es una cosa y la película en pantalla grande es otra…

Esta nueva versión de la obra lleva de nuevo el sello de la BBC detrás como una de las empresas encargadas de su producción, pero también el de Fox Searchlight y a un director de prestigio como Thomas Vinterberg, por lo que la apuesta debería ser un crossover entre un modelo más clásico de entender la adaptación de la obra con una idea más cercana a una visión personal del mismo. Pero si uno se acerca a la obra con esas expectativas, difícilmente resultará satisfecho.

mundanal02Bathsheba Everdene (Carey Mulligan) es una joven independiente y un tanto arrogante que trabaja durante una temporada en la granja de su tía y entabla amistad con el pastor Gabriel Oak (Matthias Schoenaerts), el cual se enamora de ella y le propone matrimonio. Ella le rechaza, valorando su modo de vivir al margen de ataduras por encima de cualquier otra cosa. Al pobre pastor no le abandona la mala suerte cuando por culpa de un perro pastor enloquecido se despeñe su rebaño y deba vender su granja y buscar trabajo en la localidad cercana de Wheatherbury, donde casualmente Bathsheba ha heredado una mansión y cientos de acres de tierras donde trabajar. El destino de ambos personajes quedará de nuevo hilvanado.

Pero nuevos admiradores se postrarán a los pies de la bella joven. El primero, un solitario y bondadoso (y bastante rico) granjero vecino suyo, William Boldwood (Michael Sheen), y después un presumido y bastante repelente soldado, Francis Troy (Tom Sturridge), que será el que se lleve el gato al agua y enamore a la joven. Pero Troy, bebedor, jugador y pendenciero, no hará más que traer una desgracia tras otra tanto a su esposa como a las tierras que ella ha intentando hacer prosperar con tanto empeño…

mundanal03Como adaptación, la película de Vintenberg es fiel pero no aporta apenas nada más (o nada menos, para los que se conformen con el resultado) que lo comentado anteriormente al respecto de las adaptaciones clásicas de tele británica: tiene, eso sí, un tratamiento fotográfico por parte de Charlotte Bruus Christensen muy lustroso y que le da una apariencia muy brillante a la cinta. Pero no existe en la standard adaptación al guión nada particularmente destacable: ninguna exploración por parte de los recovecos de las personalidades de los personajes principales, ni un ángulo que la diferencie de ninguna de las adaptaciones previas de la obra; el interés de la película radica pura y duramente en el que se pueda tener en el texto original.

Javier J. Valencia

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