Big Man Japan (Dai-Nipponjin, Hitoshi Matsumoto, 2007)

bigmanjapan01Muy popular en Japón por formar parte junto a Masatoshi Hamada de la pareja cómica Downtown, Hitoshi Matsumoto inició en 2007 una carrera como director cinematográfico con el presente título: una muestra del particular sentido del humor de su autor, evidenciando su amor por la saga de los “Super-Sentai” (grupos de superhéroes japoneses) y situándolo dentro de un contexto un poquito más realista de lo habitual.

La película está narrada en forma de falso documental y realiza un seguimiento continuo de las andanzas de su protagonista, Maseru Daisatô, interpretado por el mismo Matsumoto. Daisatô forma parte de la dinastía de los “Dai-Nipponjin”, superhéroes defensores de Japón desde hace seis generaciones. Pero los tiempos han cambiado y ser un superhéroe ya no es el trabajo que daba fama y fortuna como en los viejos tiempos. Ahora nuestro protagonista tiene que soportar las burlas de los ciudadanos, que consideran que hace más mal que bien, provocando más destrozos que actos heroicos, una agente comercial que no para de echarle en cara los bajos índices de audiencia que tiene sus peleas contra los monstruosos supervillanos en televisión, cuidar de su abuelo, un antaño muy carismático superhéroe que sin embargo ahora padece demencia y en cualquier momento puede volverse gigante y provocar el caos en la ciudad, apenas tiene oportunidad de ver a su hija, y vive solo, separado de su esposa, siempre al servicio del Gobierno, una existencia triste y solitaria.

bigmanjapan02También se nos muestra, paralelamente al falso documental, las peleas que tiene Maseru en su forma gigantesca contra los monstruos. Una vez superado el negativo impacto visual provocado por una infografía poco lograda, las peleas dan de si una muestra de humor mucho más exagerado y esperpéntico que en lo que al seguimiento de la vida diaria del protagonista se refiere. Algunos de los monstruos que aparecen son realmente divertidos e imaginativos. Es en este aspecto donde destaca con fuerza el autor, poseedor de una imaginación portentosa, pero por desgracia su inexperiencia como director también le juega malas pasadas.

Existen bastantes trabas a lo largo del metraje como para poder considerarlo enteramente una experiencia completamente satisfactoria. Muchos de los gags denuncian una exagerada falta de ritmo, alargando demasiado muchos de ellos, una vez su humor ya se ha disipado, y termina dando la sensación de que el visionado se ha hecho demasiado largo, sobre todo en la parte documental, excesiva en ocasiones en mostrarnos a su protagonista como un perdedor patético y en ocasiones un tanto inaguantable. Visualmente tampoco la película es excesivamente atractiva, y la banda sonora de Towa Tei, muy poco inspirada, termina por hacerse tediosa e irritante. Pero considerando que Matusmoto parece que corrigió prácticamente todos sus errores a partir de la sensacional Symbol (2009) convirtiéndose en uno de los mayores exponentes actuales de la comedia absurda, vale la pena acercarse a ella para conocer los primeros indicios de un autor francamente interesante, rebosante de originalidad en sus propuestas.

bigmanjapan03Destacar por último, en un ejemplar ejercicio de humor absurdo, su escena final: si las peleas infográficas parecían feas, la entrada en acción de unos super-héroes estilo Power Rangers viene acompañado de un cambio en el estilo visual en la película, acercándose más al estilo de las series de televisión de este tipo de personajes; todo parece volverse entonces de cartón, acentuando su look barato, simbolizando el relevo generacional entre héroes orientales… no precisamente para mejor.

Javier J. Valencia

Big Man Japan incluida en el TOP 20 – Las mejores películas de monstruos gigantes – 1ª parte

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