Scanners – Su solo pensamiento podía matar (2ª parte) (Scanners, David Cronenberg, 1980)

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Viene de Scanners – Su solo pensamiento podía matar (1ª parte)

Para el papel de el Dr. Paul Ruth, mentor de Cameron, y “causa y efecto” de gran parte de los sucesos de la historia, el director de La mosca tenía preparada una inesperada pero muy agradable sorpresa. Centrado en la curación de su hija de una grave enfermedad, Patrick McGoohan (1928-2009) se había dejado ver bastante poco por la gran y la pequeña pantalla durante la primera mitad de la década de los 70, re-estableciendo su carrera a partir de 1977 con la serie Rafferty (4) y en 1979 regresó por todo lo alto al cine con su papel en Fuga de Alcatraz, previo a su feliz retorno al fantástico en el film que nos ocupa. McGoohan había sido una leyenda de la televisión, en términos de éxito, gracias a su papel en Danger Man (o Secret Agent, como fue conocida en Estados Unidos, donde también triunfó), y en términos de culto, de imaginación, de talento y de personalidad, debido a una de las mejores series de televisión de todos los tiempos: El Prisionero, la cual escribió y protagonizó, y le reveló como una de las mentes creativas más inquietas del planeta. Por desgracia la mencionada enfermedad de su hija le llevó a abandonar el cine y la TV temporalmente y para cuando volvió nunca volvió a desarrollar ningún concepto, limitándose a su (de todos modos impecable) carrera de actor. McGoohan enfoca al personaje de Ruth en ocasiones como un frío manipulador que parece que oculte secretas intenciones, en otras sin embargo se muestra paternalista hacia Vale y hasta cariñoso. Ambas cosas son necesarias para su personaje, el cual también va teniendo su propio viaje en la historia y tiene su propia revelación, la que le señala como el causante involuntario de todos los males (eso sin contar de todos aquellos que fueron voluntarios y que está intentando redimir), algo que de todas formas, por su enigmático comportamiento, parece sospechar inconscientemente. “Es realmente brillante. –decía Cronenberg sobre McGoohan en 1981- Conozco a mucha gente –yo mismo incluido- que se moría de ganas de volver a verlo en el terreno de la ciencia ficción tras “El prisionero”. (…) Contribuyó enormemente a desarrollar su personaje, lo cual era bastante difícil dadas las circunstancias, puesto que escribía el guión mientras rodábamos.” (5)

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Pero el verdadero robaplanos de la función, el malvado inolvidable, es Darryl Revok, encarnado por Michael Ironside. Si bien el personaje es un tanto plano y no tiene excesivo desarrollo (es un super-villano convencido de su superioridad, y como tal, debe hacerse con el control del poder), Ironside, que en el film recuerda a un joven Jack Nicholson, le otorga de tal fuerza a su personaje que los momentos los cuales aparece en pantalla son lo mejor del metraje. La presentación de Revok no tiene equivalente todavía y es para ser estudiada en las Academias de Cine Fantástico del futuro (ya lo verán, existirán, al igual que las “Academias de Investigación Erótica”) sobre como presentar a un villano: en terreno enemigo, infiltrado, haciendo una vastísima demostración de su poder: reventando la cabeza a un Scanner de ConSec, en la escena más célebre de todas, y después logrando escapar de un territorio totalmente hostil. En apenas unos minutos se nos ha presentado a un personaje absolutamente seguro de si mismo, poderoso, carismático y además con capacidad de tomar riesgos por su cuenta, no dependiendo de matones (aunque a partir de ese momento si lo haga, ya ha demostrado que para los suyos, es un líder implicado en el cual se puede tener fe, de todos modos los tropezones a la hora de escribir el guión también llevan a pensar en el por qué de algunas incongruencias, como el hecho de que entre los agentes de Revok no haya ningún otro “scanner”) y de que si no fuera por el as en la manga que tiene guardado el Dr. Ruth en la persona de Cameron Vale probablemente se habría salido con la suya. Que habría hecho con el mundo es otra historia, puesto que su personaje no está mucho más explorado, y es una pena. No deja de ser una “fuerza” en pos de una misión, el objetivo es lograrlo, el mañana no importa. El final del film, el cual dejaba a Cameron Vale “vivo” dentro del cuerpo de Revok, presentaba la posibilidad de que en las secuelas Ironside pasase a ser el protagonista, lo cual podría haber sido de lo más estimulante. Pero no se supieron aprovechar del repentino éxito los productores cuando tuvieron la oportunidad y las secuelas llegarían demasiado tarde. Aunque lleva ya una larga temporada perdido en sub-productos, Ironside construyó una carrera que le convirtió en uno de los actores más queridos por el fandom, gracias a personajes como Ham en V (1984-1985), o Richter en Desafío Total (1990), siendo el solito lo único salvable de Los Inmortales II (1991) en su papel de Katana.

A pesar de su innegable interés, la narración tiene ciertos agujeros y saltos un tanto extraños, que “enrarecen” el resultado final del film. A veces ocurren lapsos temporales más largos de lo que nos ha parecido (cuando Ruth le hace saber “el tiempo que no ha sabido nada de él” mientras ha estado intentando infiltrarse en la organización de Revok, que ha sido un periodo muy corto para el espectador), otras la estructura del film cambia (hacia la mitad la “estructura episódica” se va al cuerno)… leyendo la declaraciones de Cronenberg de la época da a entender que estos “saltos” no fueron intencionados, si no que fueron producto de una elaborción bastante caótica: “Si la hiciera de nuevo me gustaría pasar más tiempo trabajando en el guión y en la pre-producción. Estaba constantemente escribiendo y reescribiendo en el plató. Es una manera muy enfermiza de trabajar, sobre todo cuando lo haces teniendo que rodar la escena casi de inmediato. A veces estaba escribiendo las escenas finales del film sin haber planeado que las situaciones nos llevaran hasta ellas. En consecuencia acababa creándome situaciones que después se convertían en complicaciones” (6). Por razones de presupuesto, solo hubo dos semanas de pre-producción y el rodaje empezó sin tener el guión terminado. Pero es que aun hay más, el equipo técnico visitaba lugares que pudieran ser idóneos para rodar horas antes de empezar la jornada, y Cronenberg se veía obligado a trabajar por las noches en el guión y por el día a rodar. De ahí que surgieran los extraños saltos… o cambios en el personaje. Si Revok era presentando como una fuerza conquistadora y aparentemente sin un plan, una vez finalizado el rodaje se filmaron nuevas escenas en las que se añadía el plot de la conspiración entre Revok y Keller (el traidor dentro de Consec), como las que se encontraban clandestinamente en el metro. “Sin esas escenas nunca verías a Revok y Keller juntos, la conspiración sería meramente verbal, habría una verdadera sensación de “ausencia”. Creo que clarifica algunas cosas”. (7)

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 La extraña sensación que producen las primeras obras del futuro director de Una historia de violencia, que a pesar de todas sus lagunas, sus fallos y sus incongruencias, luego acaban formando un todo lógico dentro de unos universos por otro lado bastante demenciales, acaba por lograr que lo que en otras manos hubiera sido un resultado menos satisfactorio. Es decir, a Scanners, como producto formal, realmente le hubiera venido muy bien un guión mucho más ordenado, sin embargo de su resultado final personalmente yo no cambiaría ni una escena. Toda esta primera etapa de Cronenberg (hasta Videodrome, luego todo sería diferente) tiene ese extraño impulso, las tramas a veces avanzan a empujones, se solapan y se aplastan unas a otras, y acabaron formando su propio “universo”, con sus propias “reglas”. Lo que es más sorprendente es que Scanners acabó siendo la primera película taquillera del canadiense en los Estados Unidos, recaudando 14 millones cuando había costado 4. Se convirtió en un  extrañísimao título muy popular (a pequeña escala), y en una sorpresa de lo más edificante, Lo que es casi seguro es que ninguno de los involucrados hubieran apostado que hoy sería un pequeño clásico.

(1) Extraído de  Fantastic Magazine, nº8, Abril 1991, dentro del estudio “David Cronenberg, paseo por la razón y la carne”. Por Daniel Monzón.

 (2) “Telephaty 2000” también ha sido el título con el cual el film ha sido distribuido en algunos países anglosajones.

 (3) Harley Quinn fue años más tarde el nombre que le daría Paul Dini a su más célebre creación dentro de “Batman: The Animated Series”, la demente mujer disfrazada de arlequín que acompaña al Joker en sus fechorías.

 (4) No viene muy a cuento con el tema que nos ocupa, simplemente señalar que “Rafferty” narraba las peripecias de un malhumorado médico del ejército que empezaba a trabajar con civiles y hoy en día es considerada como precedente directo de la popularísima serie House M.D..

 (5) Extraído de Starlog, Número 43, Febrero 1981, p. 24-28 “David Cronenberg, Canada´s King of Horror Enters the Science Fiction World with Scanners”,

 (6) Extraído de Fantastic Films, Vol. 3 nº9, Junio 1981, p. 42-46  “Exploding Heads, Brains on Fire, and Thoughts that Kill! Telepaths on the Warpath in this Spine-Tingling Tale of Extra-Sensory Terrorists. An Interview with David Cronenberg The Man Who Created SCANNERS”

(7) Extraído de Starbust, No. 36, Volumen 3, Número  12, p.40-43 “Inside David Cronenberg”.

 Javier J. Valencia

(Publicado originalmente en Revista Fantastique en Agosto del 2010)

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