La mosca (The Fly, David Cronenberg, 1986)

Soy un insecto que soñó que era un hombre, pero el sueño acabó y el insecto ha despertado”. Así le dice Seth a Veronica en el momento en que su terrible transformación en mosca está llegando a sus momentos finales. La soledad, la marginación, la voluntad de convertirse en otra cosa, son todos ellos elementos que encontramos en esta amarga declaración del personaje y que caracterizan esta excelente película de David Cronenberg. Un film que, siendo un remake de The Fly de 1958 (Kurt Neumann), se traslada al propio mundo personal de Cronenberg en una nueva versión donde el elemento central de la tragedia de Seth es la metamorfosis en otro ser.

El proceso de transformación de la carne es la cuestión central en la historia del científico Seth Brundle (Jeff Goldblum), un genio que logra inventar la teletransportación pero que, debido a un accidente con una pequeña mosca en una de las pruebas, sufre una fusión molecular en la que queda unido genéticamente a la mosca. A partir de ese momento se inicia un proceso en el que el personaje poco a poco se va convirtiendo en un insecto, y es en este proceso en el que Cronenberg fija su cámara: un proceso de la carne y en la carne, una película física y orgánica.

En tan solo los primeros diez minutos de La mosca ya sabemos cuál es la forma de hacer cine de Cronenberg: los títulos de crédito iniciales acaban y vemos un plano general de una fiesta con mucha gente, se corta a un primer plano de Seth Brundle y el personaje dice “¿En qué trabajo? Trabajo en una cosa que cambiará el mundo”. Lo que sigue es una rápida conversación en la que Seth logra convencer a una chica (Geena Davis) para llevarla a casa, donde le enseña su increíble invento de la teletransportación. En menos de diez minutos Cronenberg nos ha presentado a la pareja protagonista retratando perfectamente los aspectos principales de Seth y nos ha introducido totalmente en el tema central que hará evolucionar la trama hasta llegar al conflicto: el invento desconocido y enigmático. Este inicio demuestra la forma directa e inmediata a la que Cronenberg nos acostumbraba en la época de este film: sin extensos prólogos o introducciones al contexto, como tampoco muchas transiciones entre escenas, el cineasta crea un ritmo enérgico y dinámico en el que siempre se centra en la acción a destacar, en aquello que necesariamente hace falta mostrar para hacer avanzar la historia.

La ambientación de la película es otro elemento muy importante a comentar y otro aspecto característico del Cronenberg de esos años. El cine de género fantástico de este director siempre resulta diferente al tipo de cine fantástico al uso del género, pues la atmósfera que el realizador crea para sus films es austera y cotidiana, donde no hay nada que haga intuir o que profetice que ocurrirá ningún hecho extraordinario. En La Mosca, en Videodrome, en eXistenZ, todo y que suceden cosas irreales, el ambiente que rodea a los personajes es siempre el cotidiano del día a día. David Lynch basa su cine en una premisa similar en la que el terror y elemento surrealista aparecen en la cotidianidad como proyección del subconsciente humano: Cronenberg se situaría en una línea paralela mostrando el yo exterior del hombre (la metamorfosis de su cuerpo), mientras que Lynch se centra en mostrar el yo interior.

En referencia a esta cuestión de la exterioridad y la carnalidad, Seth en una escena dice que “se tiene que penetrar más allá de la carne”, así Cronenberg configura perfectamente su film con el tema de la nueva carne: la carne del ser humano como un elemento que puede entrar en simbiosis con otros elementos creando un nuevo tipo de existencia. Esta es la búsqueda de Seth: alcanzar un nuevo nivel existencial, pero lo que realmente logra mostrar Cronenberg con esto es un excelente retrato de los sufrimientos y miedos humanos plasmados en el exterior, plasmados en un cuerpo humano, un cuerpo que se transforma y se degenera, que se consume y que acaba exteriorizando el oscuro mundo interior del individuo.

Xavier Torrents Valdeiglesias

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