Guardianes de la galaxia (Guardians of the Galaxy, James Gunn, 2014)

En 2008 Iron Man dio inicio a la época más feliz, exitosa y prolífica de la factoría Marvel, o la que ahora se conoce como “Marvel Studios”, y que tras llevar al cine los personajes de Thor y Capitán América, finalmente en 2012 puso la guinda en el pastel con Los Vengadores, coronándose mundialmente como los reyes del mundo en cuanto a cine de superhéroes. A día de hoy nos encontramos en plena Fase 2 del gran proyecto de Marvel Studios (recuerden que aquí no se incluyen las sagas de X-Men y Spider-man, cuyos derechos pertenecen a 20th Century Fox y a Sony respectivamente), y en esta nueva fase ya hemos podido ver Iron Man 3, Thor: El mundo oscuro y Capitán América: El soldado de invierno, culminando todo ello nuevamente con el estreno el próximo año de Los Vengadores: La era de Ultrón. Pero antes de eso este año los chicos de Marvel nos han traído algo distinto, algo fresco y desenfadado: un grupo de perdedores, de “losers”, de marginados, envueltos en una guerra galáctica del bien contra el mal en la que el destino les deparará el cometido de salvar a los inocentes y proteger al universo. Guardianes de la galaxia no es solamente una espectacular y notable película, sino una de las mejores producciones que ha realizado Marvel Studios en todos estos años; tendrán que esforzarse mucho Los Vengadores el año que viene, porque el listón señores está muy alto.

Guardianes de la galaxia es algo diferente a todos los últimos numerosos films de superhéroes que inundan las salas de cine. ¿Por qué? Principalmente por el tono, pues aún siguiendo el espíritu cómico y coloquial de Los Vengadores y demás, este film va un paso más allá de lo políticamente correcto y se despreocupa de complejos, correcciones y defectos congénitos de los blockbusters y grandes superproducciones. Y lo bueno es que al mismo tiempo la épica y heroicidad dramática se elevan a medida que la película avanza, estableciendo un equilibrio extraño y magnífico que atrapa al espectador desde el minuto uno. Todo ello hay que agradecerlo al director James Gunn, creador de notables films como Slither (2006) y Super (2010), al que parecen haberle dado cierta libertad para crear este mundo de aventuras galácticas y que ha hecho un trabajo excelente.

El otro factor que hace de esta película algo distinto es el elenco protagonista: cinco personajes completamente diferentes unos a otros, con sus pasados que arrastran y que los marcan en cada uno de sus actos, y que están retratados brillantemente a lo largo del film, pues el guión –escrito por Gunn y Nicole Perlman– permite que cada uno de ellos tenga sus momentos en los que les entendemos mejor, en los que los conocemos y empatizamos con ellos. Por supuesto que el protagonista por encima de todos es Star Lord, con una interpretación magnífica de Chris Pratt, creando una mezcla genial y explosiva entre Han Solo, el capitán Malcolm Reynolds de Firefly y un poco de Tony Stark-Downey Jr (que en Marvel ya lo tienen más que patentado). El resultado es un héroe perfecto para el público de hoy en día, pues no se trata de un honorable caballero que tiene clara la diferencia entre el bien y el mal, ni tampoco es el trágico héroe oscuro que se sacrifica en las sombras para salvarnos. Star Lord es un perdedor al que no le importa nadie ni nada, aparte de lo que sea favorable para él y que solamente siente amor y aprecio por algo: su walkman y sus cassettes repletos de canciones de la Tierra de los años setenta y ochenta –ahí lo dejamos, pues explicar de dónde provienen dichos objetos es caer en el abismo del spoiler–.

En pocas palabras, Star Lord es un pringado, valiente y fuerte, pero un pringado. Como lo son también Rocket Raccoon y Groot (con las voces de Bradley Cooper y Vin Diesel respectivamente): un mapache antropomórfico que habla y un hombre-árbol forman una de las parejas más encomiables y divertidas de los últimos años. Por otro lado no quedarán defraudados los fans de Drax el Destructor pues la interpretación de Dave Bautista es fantástica y bien punteada con buenos momentos de humor. Sin embargo, el otro miembro del grupo que verdaderamente se codea con Star Lord en cuanto a protagonismo es sin duda la letal y peligrosa Gamora, interpretada por una Zoe Saldana que hace un trabajo brillante a la hora de encarnar a esta peligrosa asesina de buen corazón, y que realmente no importa si sale maquillada toda de verde y con cicatrices, sigue siendo una absoluta belleza.

Los efectos especiales y digitales son otro de los elementos a destacar de Guardianes de la galaxia, pues visualmente el film es un placer para la vista, ofreciéndonos escenarios de una belleza incomparable, donde la grandilocuencia de las urbes, planetas, naves y secuencias de acción nos seduce la mirada, y donde los tintes de colores y las luces se entremezclan con las aventuras y batallas de los héroes. En ese sentido el film funciona perfectamente como un viaje a las estrellas, en el que solamente debemos relajarnos en el respaldo del asiento y disfrutar del paseo. Directamente proporcional a ello se haya la magnífica banda sonora de Tyler Bates (Killer Joe, Super, Halloween II, Watchmen, etc.) que compone un equilibrio perfecto entre todo el repertorio de canciones nostálgicas y unos tintes musicales poderosísimos para la épica, la emoción y el dramatismo de la película.

Quizás el único pero que podríamos ponerle al film es que a la hora de construir y describir a los villanos de la función el trabajo no es igual de notable que con el resto. Tanto Ronan el Acusador como Nebula se quedan un poco justos a la hora de ser explicados para el público, y entendemos sencillamente que son muy malos y ya está, cuando su historia es mucho más interesante y profunda. Aún y así, los fans podemos estar más que contentos pues en esta película finalmente disfrutamos de la verdadera primera aparición de uno de los villanos más poderosos que se pueden encontrar en los cómics: Thanos (interpretado por Josh Brolin), el cual, aún saliendo solamente unos minutos, puede lograr que más de uno moje su butaca de la emoción.

Guardianes de la galaxia es una de las mejores películas que Marvel Studios ha hecho desde que en 2008 inició todo su proyecto superheroico, pero lo más importante es que es la prueba de que cuando los productores de Hollywood dan un poco de libertad al cineasta para que éste pueda crear desde su propia visión, los resultados llegan a ser muy positivos. Lástima que eso no haya ocurrido en la futura Ant-Man de la que, por diferencias con los productores de Marvel, ya se ha caído el director Edgar Wright después de haber estado trabajando en el proyecto durante numerosos años. Esperemos que para la confirmada secuela de Guardianes de la galaxia no suceda lo mismo. Hasta entonces disfrutemos de ésta tanto como podamos.

Xavier Torrents Valdeiglesias

Esta entrada fue publicada en Cine Ciencia Ficción y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.