From Inside (John Bergin, 2008)

frominsideCAP

En un futuro post-apocalíptico, Cee lo ha perdido casi todo. Su marido, sus amigos y la existencia tal y como la conocía. Ahora, su única esperanza es el bebé que espera, mientras viaja a bordo de un tren con destino desconocido e intenta huir de un mundo sumido en la destrucción. Pero un hombre recubierto completamente con vendas permanece al acecho, controlando todos y cada uno de sus movimientos.

John Bergin es un artista polifacético, conocido sobre todo por su carrera como músico industrial (faceta en la que parece tener muy buena reputación; si tienen interés en conocer sus trabajos pueden pasarse por su web oficial para tener una muestra de los mismos), pero que también ha mostrado interés en otras facetas como el diseño gráfico, o las que nos ocupan aquí, el cine y el cómic. From Inside, su primer largometraje y que pudo verse en la sección Anima’t del Festival de Sitges del 2008, está basado en su propia novela gráfica, en el cual explota un modelo visual en el que parece pretender combinar el cómic y la animación, una especie de sucesión de viñeta animadas que van acompañadas de una narración por parte de Cee, la protagonista. El efecto resultante es el pretendido: se puede ver un cómic en movimiento en el cual no hace falta leer. Tiene su interés, pero es un tanto limitado.

Aparte del estilo visual de Bergin, lo que diferencia el film de un dvd-cómic al uso es la narración en primera persona de Cee sustituyendo a los textos de apoyo. Esto podría haber resultado si no fuera porque sus diálogos saturan en exceso, recalcan con mucha frecuencia acciones que estamos viendo en pantalla y se carga cualquier sutileza que quisiera haber tenido la historia. El modo narrativo funciona apenas un cuarto de hora. La ausencia de otros personajes que den vida a la historia o de un background un poco más desarrollado en torno al universo donde sucede la misma tampoco ayuda a hacer más digerible una historia que intenta más convertirse en una narración de una pesadilla que en un verdadero viaje por el fin del mundo.

frominside_02

Es destacable también por tratarse de una obra realizada con total austeridad: como se puede comprobar en la fecha técnica apenas media docena de personas componen el equipo artístico del film, siendo en su totalidad un proyecto tan guisado como comido casi absolutamente por Bergin (el cual, sorprendentemente, no se encarga de la banda sonora a pesar de su carrera musical, dejando la partitura en manos de sus compinches Jeff Rona y David Travis Edwards, si bien en el 2013 el célebre cantante Gary Numan diseñó un nuevo soundtrack para el film). El detalle puede ser apreciado por los seguidores del cómic original, puesto que es el mismo autor en todas las facetas: le dio vida en papel en 1994 y catorce años después lo convirtió en obra audiovisual.

En lo referente a la historia narrada en sí…, tampoco es que aporte nada nuevo a los seguidores habituales del fantástico. Sí, desesperanza y desolación en un mundo post-apocalíptico, y cuando creemos que al final del túnel existe una luz de esperanza, giramos de nuevo y la historia vuelve a ser, o si cabe más aun, oscura y deprimente. En definitiva, se trata de una obra interesante tanto para seguidores de Bergin y de su obra como para los aficionados a la animación experimental que disfruten con la evocación en imágenes de metáforas coloridas y técnicas poco usuales, pero para el resto 71 minutos probablemente será una curiosidad con cierto encanto e interés.

Javier J. Valencia

Esta entrada fue publicada en Cine Ciencia Ficción y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.