Universo Shaw Brothers (1) – The Weird Man (Chang Cheh, 1983)

Mucho se ha hablado sobre la innegable influencia en el cine de acción hongkonés de Chang Cheh, padre artístico de algunos de sus actores y directores más importantes. Ahora bien, con el paso del tiempo, la competitividad desmedida y el rapidísimo cambio de modas en el cine de la excolonia hizo que gente como Chang y otros de sus contemporáneos quedaran desfasados. Algunos redirigieron su cine hacia estos nuevos gustos, mientras que Chang andaba perdido sin saber muy bien que hacer. De esta desorientación nace The Weird Man, la última película que Chang Cheh rodó en su plena decadencia y la de la productora que le vio nacer como director, Shaw Brothers, solo dos años antes de que esta cerrara sus unidades cinematográficas recluyéndose en la televisión.

A medida que las películas de Chang entran en los ochenta van perdiendo presupuesto y caras conocidas y ganando en violencia “de tebeo”, convirtiéndose en épicas de kung fu “de andar por casa”, casi siempre localizadas en fastuosos pero artificiales sets de rodaje. A excepción de un par de escenas en exteriores, The Weird Man sigue a pies juntillas esta fórmula y añade a la mezcla elementos sobrenaturales que en aquel momento estaban en boga gracias a películas como Encuentros en el Más Allá (Spooky Encounters, Sammo Hung, 1980 ).

Pero ojo, que no solo estamos hablando de una película fantástica al cien por cien. Chang introduce todo ese batiburrillo de kung fu esotérico en uno de los momentos históricos más adaptados por el cine asiático, el período de la novela clásica El Romance de los Tres Reinos ( 169 D.C – 280 D.C ) en el que China se hallaba dividida en diversos estados en guerra. Pero tampoco hay que rasgarse las vestiduras; los chinos llevan introduciendo elementos sobrenaturales e historias ficticias en su pasado desde siempre, aunque pocos alcanzan el nivel de tontería de este despropósito en forma de película.

El Primer Minisitro Cao Cao (Jason Pai Pao) siente envidia hacia el joven general Sun Jia (Chiu Gwok), cuyas conquistas militares le han convertido en un héroe aclamado por el ejército. Las fuerzas del Primer Ministro le tienden una emboscada y le hieren de gravedad pero consigue sobrevivir y acaba con todos sus agresores. Viendo que tanto conflicto no lleva a nada, uno de los ayudantes de Sun Jia, el hechicero taoísta Zuo Ci (Kwan Fung), decide ayudar a aliviar el sufrimiento del pueblo trayendo de vuelta a su maestro Yu Ji (Ricky Cheng Tien-Chi) de su retiro espiritual. Pero cuando Yu Ji empieza a hacer milagros por los dominios de Sun Jia, este se siente amenazado por el monje y le arresta, decapitándolo poco después. El cuerpo de Yu ji es recuperado por sus discípulos y llevado de nuevo a su lugar de retiro. El monje ha muerto, pero su espíritu aún ronda por ahí y aprovecha para instruir a sus alumnos para que conserven su cuerpo con un ritual y así poder ir ejerciendo su venganza contra Sun Jia.

Por todo lo expuesto anteriormente, esto podría pinta de argumento de película de terror. Como muchas veces pasa con el cine de Hong Kong, nada más lejos de la realidad; la película deriva rápidamente a una sucesión de gags de comedia tonta en la que el jovial espíritu de Yu Ji, interpretado por el mismo actor pero caracterizado como un saltimbanqui untado en aceite, va poseyendo a todo el que se le pone por delante y armando jaleo. Pone calientes a viejos para que persigan a jovencitas, se trasviste con demasiada frecuencia para seducir a guardias y la lía en todas las peleas de Sun Jia contra sus enemigos. Los efectos de posesión son creativos para el bajísimo presupuesto, pero a la tercera vez que vemos la misma dinámica ya no tiene ninguna gracia. A partir de esa segunda mitad de unos escasos 85 minutos, la película abandona cualquier mínima lógica o hilo argumental que tuviera, simultaneando gags tontos con peleas excelentes pero que no compensan en comparación con las sucesivas idioteces que las preceden.

Es una pena que la carrera de Chang Cheh en la Shaw Brothers acabara con una película tan tonta y olvidable, más aún cuando el año anterior -y con casi exactamente el mismo equipo de actores y coreógrafos- rodara la divertidísima y excesiva Five Element Ninjas (1982). Chang aún siguió trabajando diez años más y recibiendo muchas veces trabajos “de caridad” colaborando con sus antiguos actores. Aunque su obra fue reconocida en vida, el abuelo chino del cine de acción ya empezó a chochear en sus últimos años y estos momentos de su carrera son a veces tan interesantes como sus primeros pasos. Si disponéis de una cinefagia de acero para el cine de artes marciales como un servidor, echadle un vistazo. Aún así y siendo sincero, no os la recomiendo.

Victor Castillo

También en El pajaro burlón Universo Shaw Brothers (2) – Two Champions of Shaolin (Chang Cheh, 1980), Universo Shaw Brothers (3) – Crazy Shaolin Disciples (Yau Ga-Hung, 1985), Universo Shaw Brothers (4) – Crippled Avengers (Can Que, Chang Cheh, 1978)

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2 respuestas a Universo Shaw Brothers (1) – The Weird Man (Chang Cheh, 1983)

  1. Juan dijo:

    Me encanta el cine de Hong Kong de artes marciales y Chang Cheh es un director interesante, aunque me quedo con El espadachin manco. Creo que a veces cae en la tontería y la estética se vuelve poco atractiva (no hay más que ver las imágenes que has puesto). Aun así su influencia es innegable. Saludos

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