El último rey (Birkebeinerne, Nils Gaup, 2016)

ultimorey01El cineasta noruego Nils Gaup rememora el espíritu de su exitoso film Pathfinder, el guía del desfiladero (Veiviseren, 1987) con una película basada en hechos reales que recupera la poética belleza de los paisajes nórdicos del siglo XIII, y que, tal y como hizo en Pathfinder, a la vez conforma su alma entorno al espíritu de lucha y sacrificio de unos pocos a la hora de tener que enfrentarse a aquellos que amenazan sus tierras y familias. El último rey es un film que no busca ser un blockbuster de acción incesante ni una montaña de rusa de adrenalina que no deje ni un segundo para respirar, sino más bien un film que entreteje una emotiva experiencia de la humildad convertida en valentía, y la valentía convertida en honor, al compás de una búsqueda de bucólica sublimidad en los nevados y gélidos paisajes noruegos.

ultimorey02Tratándose de una película condimentada con un notable reparto compuesto por muy buenos intérpretes como Nikolaj Lie Kaas (protagonista de la saga Los casos del departamento Q y de varios films del cineasta Anders Thomas Jensen, como Men & Chicken), Pål Sverre Hagen (excelente intérprete visto en Redención, la última entrega de Los casos del departamento Q), Thorbjørn Harr (el temible Jarl Borg en la serie Vikings) y Kristofer Hivju (el salvaje Tormund de Juego de Tronos), un primer acierto de El último rey, y aquello por lo que se la puede valorar más, es el afán de establecer la acción de exteriores de la historia en un contexto virgen y natural, transportando al espectador a un viaje a través del corazón de las montañas nevadas del siglo XIII. Desde los primeros minutos esto nos embriaga y nos introduce de lleno en el contexto histórico del reino de Noruega en 1206, y en la austeridad y pobreza de los dos protagonistas Skjervald (Jakob Oftebro) y Torstein (Kristofer Hivju), los cuales son guerreros que pertenecen al grupo “Birkebeinerne”, fieles soldados del rey, y que tienen ante ellos la peligrosa misión de cuidar y defender hasta la muerte a un bebé, hijo secreto del rey y heredero al trono, mientras la mitad del reino intentará acabar con él.

ultimorey03Otro acierto, muy unido a este primero, sería el del notable diseño de producción de la película, donde el vestuario, armas y dirección de arte se han trabajado a un nivel muy alto, logrando una notoria sensación de verosimilitud y realismo. Los atuendos de Skjervald y Torstein están cuidados al detalle, así como los medievales “esquís” con los que los Birkebeinerne transitan a través de la dificultosa geografía montañosa. Este trabajo de diseño de producción se une al del guión del film, en el que se intenta crear un equilibrio entre narrar el momento histórico que acontece -en cuanto a los dramas y traiciones de monarcas-, establecer un leve tono de angustia por la huida de los héroes que protegen al bebé -tono que va aumentando exponencialmente en pro del último acto- y mostrar la bondad y humanidad austera y cercana de esos soldados del rey, responsables ahora de cuidar del niño indefenso. El problema es que, al querer alcanzar dicho equilibrio, el guión peca en algunos momentos de perderse levemente en su propio disertar a través de dichas cuestiones, por lo que somos testigos de cómo durante el segundo acto hay varias caídas de ritmo, que no llegan a hacernos salir de la película, pero sí dejan un poso de leve lamento, puesto que se trata de un film notablemente realizado que con una pincelada más en dicho guión podría haber mantenido el mismo buen nivel durante todo su metraje.

Xavier Torrents Valdeiglesias

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